
Vuelve
La cuenta regresiva ya empezó, la vuelta del fútbol de primera está ahí. Pasó un tiempo entre un campeonato y otro y fue rapidísimo. En el medio tuvimos la Copa América y algo escribí en otros posteos, no todo lo que hubiera querido. Me quedé con ganas de denigrar a ese ser tan nefasto con el que lamentablemente debemos convivir a diario: el argentino medio. Me refiero a esa pirueta escandalosa que se vio luego de la final perdida contra Brasil. Argentina comenzó siendo una selección de estrellas y terminó como la peor lacra sobre la faz terráquea. Lo patético fue cómo se salió desenfrenadamente a cortar cabezas, con voracidad, canibalismo. Con esas ansias tan argentinas de poner el defecto en los otros, el peso de la derrota nunca es propio.El candidato más visible para la descarga fue Sebastián Verón; no me interesa decir mucho, sólo señalar el hecho que si emerge como blanco de los mediocres, cierto mérito tiene.
El viernes volvemos a jugar, esta vez contra Banfield y de visitantes. Está difícil para empezar, quizás no sea el momento más adecuado. Parece muy complicado pero no hay que entrar en pánico, primero tenemos que desenredar la madeja para calibrar la medida real del problema.
En primer lugar: mala leche, yeta. La lesión de Galván, terrible, seis meses parado cuando lo habíamos traído como un estandarte recuperado del equipo campeón del Apertura 06. No queda tiempo para llorar, reacción inmediata es lo que se necesita. Si traemos un reemplazo que sea ya y si no que se disponga el equipo en función de esa baja. Sería bueno hacer un intento más por Enzo Pérez, pero habría que pagarlo a una guita razonable.
Es cierto que las altas no hicieron tanto ruido como los que se fueron. Quien quiera reemplazar a Caldera, Pavone y Sosita por similares, que se vaya olvidando. Necesitaríamos gastar lo mismo que entró o más y el negocio es vender caro y comprar barato, se sabe que la dirigencia está en esa línea y ese criterio lo comparto. Entonces, las llegadas de Moreno y Fabianesi, Salgueiro y el paraguayo González si bien no encandilan por lo menos aportan, y eso es bueno. Detengámonos un toque ahí: la situación no da para divismos, la gente que suma es bienvenida independientemente del cartel con el que vengan. Por suerte Moreno ya está empezando a demostrar y a los otros los vamos a necesitar mucho, esperamos que hagan lo que tienen que hacer.
Otro detalle para nada menor es la vuelta de jugadores que son verdaderos refuerzos. Hay tres que llamaron mi atención: uno es el Chavo Desábato a quien desde hace rato esperaba de vuelta; tanto en Quilmes como en Argentinos jugaba, metía, ordenaba y encima mojaba cada tanto, pinta como baluarte para los torneos continentales. Una sorpresa es Basanta, vino de Olimpo muy maduro, hasta ahora superó mis expectativas y ese gol que clavó contra Tigre me hizo acordar a su primo el Tanque. Atrás bien, tenemos una línea de cuatro muy sólida y con estos dos no hay tanto drama si no llega en condiciones Domínguez. La defensa es fundamental, es la piedra basal de un equipo, sino miren lo que pasó con la Selección en la Copa América; tuvimos a las mejores figuras, pero flaqueamos atrás y nos llenaron la canasta. Al otro que quiero señalar es Wilchez, el campeonato pasado lo vi varios partidos y la rompió en todos, jugadorazo por donde se lo mire, pinta para crack y está para robarle el puesto a cualquiera, además va para adelante y tiene huevos. También puede ser determinante en las copas, ojalá que lo pongan. Hasta ahora demostró lo que se decía de él, la camiseta pincha le calza perfecto. Van a ver.
Entonces, en defensa y en el medio, no hay tanto por qué preocuparse. Lo concreto es lo de Galván, sí, hay que concentrar esfuerzos por solucionar ese problema puntual. Luego, la ida de Sosita se verá cómo se cubre. Está Benítez y parece que quiere revertir la idea que muchos tenemos de él, si lo hace va a ser importantísimo, que le agregue un poco más de dinámica a esa pegada aristocrática que tiene y nos vamos a cansar de aplaudirlo. Por favor Chino, porque la exigencia esta temporada va a ser el doble que en las anteriores. Y también está Piatti, un pibito que es cosa seria, puede jugar en el medio y adelante.
Adelante parece estar la madre de todos los quilombos. Los bloggers, los hinchas parecen desconcertados. Muchos se preguntan cómo no trajimos pesos pesados, se cayeron varios nombres, se habló sobre un tapado que nunca llegó y finalmente nos quedamos con la dupla Lugüercio - Maggiolo. Ya lo dije en un post anterior, démosle para adelante con ellos dos, creamos, tengamos fe que eso es más importante que los millones que valgan los pases de los jugadores, si no lo entendemos nosotros no lo entiende nadie. Al uruguayo Salgueiro hay que darle la posibilidad de mostrarse, la verdad es que no me convence del todo, quiero equivocarme, confío en el ojo del cuerpo técnico que si lo trajo por algo será.
La mala onda generalizada parece extenderse con el cúmulo de lesiones que tenemos. Pasemos lista: el Chapu, Domínguez y la Bruja que está cansado. Punto. A la Pantera no lo nombramos porque vuelve formar parte del plantel el año que viene. Todos ellos pueden perderse como mucho dos partidos. El único insustituible es Verón, pero mejor es que descanse y recuperarlo del todo que tenerlo a media máquina todo el campeonato. Y con ese lugar vacante va a surgir la posiblidad para que aparezcan los que tienen que aparecer.
Como conclusión: el equipo sigue armado, hay que cambiar el clima y es importante que nosotros se lo transmitamos a los jugadores, porque es preocupante si ellos se empiezan a deprimir. Y sobre todo confiar a muerte, a ciegas, acompañando y manteniendo viva la mística. Todos ellos nos regalaron la alegría que más queríamos, no se les puede reclamar nada. Si se cae Galván, más huevos, más garra, más aguante. Este va a ser un campeonato jodidísimo, con doble competencia y Estudiantes va a necesitar de todos y de todo. El desafío será enorme.
Vuelve la mística, vuelve el Pincha a las canchas. Vuelve la gloria, la Libertadores, la Sudamericana, las hazañas, la garra, la emoción, los abrazos, la fiesta y las gargantas enrojecidas de alentar a un equipo que es único. Vuelve el fútbol a Cerca de las Puertas, muy bueno.