
No se llora
No sé como empezar, tal vez confesando que le fallé al equipo, a la hinchada. Lo ví desde casa, y creo que fue una de las decisiones más difíciles de estos últimos días. Quería ir y hasta las 5 de la tarde me planteé qué hacer, pero esta enfermedad chota que nos va envolviendo lentamente me atrapó a mí y a mi familia. Con fiebre y tamiflú era un poco suicida ir. No crean que no sufrí.
La escena se fue preparando desde temprano, la angustia, los nervios que iban creciendo. A la tarde un partido intrascendente, aunque para muchos signifique todo: el ascenso o el descenso. Hoy repite con nuestro vecino como protagonista, la verdad, en este contexto, me chupa un huevo. Es la nada, las minucias, la realidad lo dice todo, es elocuencia pura. Hablar de grandeza, hablar de distancias, ¿para qué?
La noche caía y el partido estaba ahí. Me encerré en el cuarto, a oscuras mientras los energúmenos de F*x llenaban su tiempo. La gente en las tribunas me provocaba una envidia profunda. El show de Sant*nder seguramente habrá avergonzado a las viejas glorias coperas que habían asistido como jurado honorable. En sus épocas era todo pico y pala, nada de electrodj´s. Feo, feo, no lo hagamos más por favor.
Lo importante, lo único, era el partido. Salió el equipo y fue fiesta. Todas las palabras, todas las especulaciones, los análisis, las doctrinas, las ideologías, las pasiones; todo se redujo a 90 minutos de juego. Se abrió la puerta del cuarto y llegó Kiki que quería verlo conmigo. Pobre, estaba tan nerviosa como yo. Enseguida se durmió y lo ví entero con ella abrazada a mí.
Reflexivo, pensante, analítico; hoy no se qué escribir. Me pareció un partido dificilísimo, como creo no lo tuvimos desde hace tiempo. Nos jodieron, nos cortaron, nos anularon. El arquero de ellos, crack. Mucho huevo, mucho empuje, algo de mala leche, algo de orto y el pitazo final. No mucho más. Me quedo con la cara ensangrentada de la Bruja que es la ilustracion del post. No lloramos, ni en pedo.
Nos queda la revancha, la heroica, la única que sabemos hacer, como dije contra Nació mal. En Brasil con toda la mística, con el bidón a full (dixit Lee). Tranquilos amigos, mucha tranquilidad porque creo que los nervios nos traicionaron un poco ayer. La sensación para el partido más importante de nuestras vidas, me parece, es encontrar dentro ese sentimiento místico. Y afuera permanecer donde siempre, Cerca de las Puertas.




