7.9.07

Teoría y arte de la conducción

Congruencia en el sistema de análisis; es decir, no oponer ideas antagónicas dentro de una misma concepción, porque una destruye a la otra. La concepción, claro está, es Estudiantes de la Plata y su desarrollo. Actualmente hay turbulencias, resultados que no salen, lesiones interminables, está el peligro de la incongruencia.

Hay personas que son naturalmente incongruentes en la concepción de las cosas. Divergencias, disputas internas, distintos pases de facturas. En realidad de eso todos tenemos un poco, algunos mucho, otros poco. La incongruencia está en cada hombre. Bien, esto lleva a la falta de unidad. Implica que no alcanzamos nuestros objetivos, como quienes corren detrás de cuatro liebres: no atrapamos ninguna. Hace falta precisar la conducción, y ese el objeto de este post.

Una mirada veloz hacia atrás es ver logros, hitos; dos vienen a mi mente: aquellos siete goles (número místico) y la euforia en Liniers con homenaje al Ruso Prátola incluido. La línea de juego, la línea de trabajo, disciplina, orden, planificación. Dos grandes figuras: el Cholo y por sobre todas las cosas Verón. El gran conductor es la Bruja, cae y lo sentimos, lo demuestran los resultados actuales. También vemos derribado al gran lugarteniente, el Chapu Braña, el amigo, la fuerza y el coraje del equipo. Tenemos problemas.

Hay una parte vital del arte de la conducción; en este sentido Sebastián es uno de esos artistas, y nosotros claramente nos rendimos ante su preeminencia. Verón se constituye en la parte vital del equipo, sin él nos ponemos en manos de coroneles sin tanto carisma. La esperanza aparece cuando vemos reverdecer la semilla mística y los jugadores se transforman en gladiadores y los que tienen responsabilidades de reemplazar al conductor honran su deber. Hablo del Chavo, de Domínguez, del Flaco. La enseñanza del capitán del equipo nos es útil, aún en la derrota. Pensemos desde ahí, desde el dolor de la eliminación del la Sudamericana, aún en la hecatombe del sinfín de lesiones hay un sentido ordenador, sepamos leerlo.

Considero a Verón y en segundo lugar al Cholo y a todo su cuerpo técnico como los vectores de la parte vital del arte de la conducción. Estos ponen al servicio de la institución sus personalidades. Reúnen las condiciones necesarias para una realización acabada de la obra que se quiere alcanzar mediante el trabajo, la actividad, el entusiasmo, el alma y la inteligencia. Son líderes y Estudiantes necesita de ellos para existir. Se cayeron y caímos, resurgieron los hombres y le ganamos a Racing un partido como los de antes. Aparecieron los valientes coroneles que llevaron a la tropa a la victoria, apareció la vena que lleva el caudal místico y los hombres vencieron a los jugadores.

Es indudable que estamos en una nueva etapa. Luego del campeonato alcanzado a fines de 2006 en donde la institución le sacó lustre a sus condecoraciones, estamos en una etapa de transición, reinventándonos como aquel animal que se retira a despojarse de su pelaje viejo para exhibir la piel de fiera hambrienta y simbiótica con la madre naturaleza. Eso es lo que nos pasa ahora y los conductores mutan en un todo con la realidad del equipo. Los cambios están pero la enseñanza queda, y es de allí de donde vamos a extraer una teoría para poder comprender a la conducción como una actividad creadora.

Para entenderlo un poco propongo repetir la mirada al pasado: casualmente el resultado de nuestras dos participaciones en la Copa Sudamericana fue similar con procesos idénticos y contra los dos equipos de la zona sur del Gran Buenos Aires. En ambas participaciones se notaba claramente un momento de metamorfosis, luego, ya sabemos, vinieron los momentos únicos en la Libertadores y la gloria del Apertura. Queda clara la noción de proceso como evolución, hay una derrota que es el cimiento de una victoria. Esa es la enseñanza y es en esta instancia en donde los conductores tienen que ejecutar ese mensaje. Verón con su gorrita mirando el partido desde la tribuna es desalentador, sin el Chapu y con los nuevos pibes rotos es fundamental el resurgimento de los coroneles. El Cholo es quien tiene que bajar su carisma como conductor para dotar de autoridad y legitimidad a los Alayes, Domínguez y Desábato. Y lo hizo, y de la mejor manera, emulando el juego del Zubeldía de los 60; la historia otra vez presente como escudo, como heráldica de un equipo con huevos.

Decía; el mensaje tiene que ejecutarse, porque la teoría debe contemplar un método de acción además de uno de concepción; el conductor no se conforma sólo con una buena concepción. Y el concepto siguiente en nuestra teoría es conducción, sí, pero conducción veronista; ya sea en el equipo -y ojalá podamos verlo con la 11 y la cinta de capitán por lo menos hasta la final de la Libertadores- o en el sillón de presidente. Me hago cargo, lo declaro, lo explicito: soy veronista y creo que su gestión al frente del club va a ser una instancia superadora. Volviendo; es evolución, es superación, es crecimiento porque está presente la idea de ejecución. Se salió campeón y el mensaje de Sebastián fue vamos por más, es el momento de instalar a Estudiantes definitivamente entre los grandes, queremos la Libertadores, el Mundial de Clubes. Conseguimos logros importantísimos bajo la conducción técnica del Cholo, que eso quede instituido como una norma, como una normalidad.

Muchos dicen que es imposible retener a Simeone por cuatro años más, la idea es empezar a pensar en que lo imposible sea posible. Era impensable tener a uno de los mejores cinco jugadores del mundo en nuestro equipo y lo tuvimos, todos decían que no se podía competir con una oferta de 20 millones de dólares por nuestro capitán y al final lo tenemos acá. A esta altura a todos nos debe quedar claro que en Estudiantes las decisiones no sólo son económicas, el proyecto deportivo pesa y la metodología de ejecución mientras más precisa y convincente sea más poder va a tener. El veronismo es ejecución -y es poder, aunque a algunos esto les suene a mala palabra- porque Sebastián es el conductor natural que tenemos.

Entonces, de nada vale el arte si no está el conductor y de nada vale el conductor si sólo se reduce a concebir. Lo fundamental es ejecutar. Hay que llegar, y para llegar hay que andar, hay que conducir. Esa, creo, es la diferencia fundamental con Gimnasia; ellos abundan en verborragia, en slogans, en argumentos para justificar su fracaso; nunca llegaron, nunca alcanzaron la gloria, jamás ejecutaron.

Hoy Cerca de las Puertas vuelve en un momento distinto, complejo. Como siempre, agradezco los pedidos para que postee, les pido entiendan que a veces se me complica estar presente y que me importa priorizar la calidad de la escritura de este blog por sobre la cantidad. En esta oportunidad intento poner en palabras algo que vengo pensando desde hace rato y que en esta coyuntura se hace pertinente: una teoría de la conducción institucional y deportiva del club. Seguramente esto traerá cierto revuelo, sobre todo en los lectores más politizados, inquietará la interna y recibiré acusaciones de alakista, hidalguista, etc. Nada más lejos de mí. No tengo problema en discutir todas estas cuestiones, creo que merecerían un post específico, tal vez en el marco de un esbozo de una teoría del poder pincharrata que algún día me gustaría escribir.

En realidad hay en todo esto una fuerza extraordinaria que proviene del sentimiento del pueblo de Estudiantes y que coloca a Sebastián Verón como el líder natural de la institución. Es la gente la que se encuadra, la que se dispone, la que intuye que el club tiene un destino y un sentido heroico. El pueblo sabe que ese heroismo se necesita para jugarse la vida en todos los partidos pero también para reivindicar nuestro nombre; hay valores y cada uno de nosotros los representamos. Eso emociona, diría el Cholo.

Este es un conocimiento irracional que tiene que ver con las motivaciones de este blog: cerca de las puertas, ¿de cuáles? Imprecisas, indefinidas, sólo sabemos que hay fuertes sensaciones, mucha magia, una dimensión superior. Y queremos seguir ahí, cerca.

7.8.07


Los fantasmas de la historia

Hace 102 años nacía Estudiantes de La Plata. Lo fundaron unos veinte pibes que estaban en el club vecino y como allí se le daba prioridad a los deportes bajo techo, ellos se abrieron para jugar al fútbol; había muchos estudiantes universitarios y esa es la razón del nombre. En la madrugada del 4 de agosto de 1905, en la zapatería New York que quedaba en la calle 7 entre 57 y 58, se constituía el glorioso Pincha.

El equipo surgió y pronto fue el distintivo de la ciudad, lleno de copas, de triunfos, de hazañas, aquí y en todo el mundo. Un grande en el país y en el continente. Estudiantes rápidamente se convirtió en un nombre bravo. Su heroicidad trascendió a Europa, fue el primer y único equipo argentino en ganar una Copa del Mundo en el mítico Old Trafford. "Animals" nos gritaron, y nosotros lo transformamos en nuestro grito de guerra.

Hoy revalidamos toda esa gloria, seguimos honrando nuestra historia. Bajo la dirección técnica del Cholo Simeone y la conducción de Juan Sebastián Verón, el León vuelve a rugir bien fuerte y a mostrar sus dientes afilados. Conseguimos otra estrella más y nos preparamos para la competencia americana. Estamos listos para las noches de gala, como aquellas gestas épicas en donde se dejaba todo, con partidos vibrantes y resultados milagrosos. El campeonato local nos muestra nuevamente como uno de sus invitados más rutilantes. Encabezamos la tabla con juego, goles y huevos.

Desde hace 102 años la mística nos acompaña, es nuestro patrimonio. Se sabe, se ve, hay algo especial en este equipo que los otros no terminan de entender, nosotros sí y ya escribí bastante sobre esto aquí. Hay quienes se inventan pasiones ficticias para tapar la oscuridad de su fracaso, slogans sin sentido sobre un aliento que no alienta. La mística es pincha y de nadie más. Vamos a tener la posibilidad de demostrarlo en esta temporada, se nota que los jugadores tienen una disposición especial. Esta nueva etapa hay que vivirla con el optimismo que teníamos hace un año cuando llegaron la Bruja y el Cholo. La movilización es la misma, el desafío es mayor.

Demostramos que el espíritu sigue intacto. El viernes contra Banfield pasamos una durísima prueba. Lo mejor fue que el equipo demostró un juego muy bueno, teniendo en cuenta que se habían ido tres piezas fundamentales. Esto quiere decir que el esquema está por sobre las figuras y eso es lo más importante. Sobre todo porque no siempre vamos a poder jugar con los mismos once, especialmente habrá que prever que algunos partidos tenderemos que salir sin la Bruja. Ya se está armando el debate acerca de la conveniencia de la rotación de jugadores. Mi opción es clara: sí. Al parecer mañana habrá algún cambio: ¿Lugüercio o Salgueiro?

Esta va a ser una temporada muy interesante, vamos a tener la posibilidad de ver un plantel rico, con variantes de juego. Se entiende de esta manera la obsesión del Cholo en armar un equipo largo. El fuerte es el mediocampo y algo se vislumbró contra el Taladro. Verón es el gran comandante dentro y fuera de la cancha, su influencia es trascendental. Se nota que su posición es esa y que en la Selección se despilfarró todo su potencial; juega, hace jugar y encima ahora patea los penales.

Piatti es un fuera de serie, no hay modo de clasificarlo ni de encontrarle un lugar en la estructura. Es tan dinámico que juega en todas partes; en el medio, adelante, consigue faltas, hace amonestar a los rivales, es completo. Le falta un poco más de desarrollo físico, imagino que en el club estarán trabajando en eso. El técnico tiene que dejarlo lo más libre posible y restarle presiones. En ese sentido me pareció perfecto lo que hizo Sebastián cuando reclamó a los periodistas que lo dejaran tranquilo.

Del Chapu no hay mucho más que decir, cumple siempre, con ese perfil bajo tan característico. Es casi tan importante como la Bruja, lo sabemos todos y, fundamentalmente, Simeone y sus colaboradores. Este va a ser uno de los que va a tener que rotar y cuando lo haga lo vamos a extrañar. Pero hay que estar tranquilos porque los que están en el banco cumplieron muy bien; Wilchez y Salgueiro especialmente, al uruguayo no le tenía tanta fe pero por suerte hizo que tuviera que guardarme mis palabras. Llegó Pérez y pide pista, está Moreno y Fabianesi, sigue Saucedo, tenemos un lindo equipo. Y el Chino corrió, a su pegada exquisita le puso unos huevos enormes y jugó un partidazo, pareciera haber escuchado el ruego que hicimos desde este blog.

Adelante se cumplió y de a poco la dupla Maggiolo - Lugüercio se va a ir afianzando a fuerza de goles. Por ahora el Lechuga mojó y eso es clave para el futuro. Al Payaso hay que darle un poco más de tiempo, los delanteros no se amoldan de un día para el otro, sino acuérdense de Palermo, de Pavone y hasta del Tecla Farías. Pero acá vale lo mismo que para la línea de volantes, hay un recambio interesante y siempre vamos a tener la posibilidad de mover unas fichas y cambiar el partido. Otra cosa: que duro fue verlo a Caldera con la camiseta de Arsenal.


Entonces, lo que al principio parecía un problema, el hecho de tener que jugar dos competencias a la vez, ahora resulta una solución, ¿sino dónde metíamos tantos buenos jugadores? El miércoles vamos a jugar de visitantes contra Lanús en otro partido chivo. La expectativa está puesta en saber quiénes van a ser los que saldrán a la cancha. Más allá de las conjeturas que podamos hacer desde acá, el criterio fundamental es el del Cholo, quien es el que va siguiendo el ritmo del grupo día a día. Mi argumento a favor de la rotación es para cuidar a los jugadores tratando de no desatender a ninguno de los dos torneos, tengamos en cuenta que la Bruja viene de una Copa América muy desgastante y que otros sufrieron lesiones. De todos modos, hago hincapié en la importancia de confiar en todo el cuerpo técnico a la hora de armar el equipo.

Confianza, un concepto fundamental, tanto para este caso como para otras situaciones como las que vivimos la semana pasada. Creamos en Estudiantes y en nuestros dirigentes. No me quedan dudas de que existe una interna, en todos los proyectos hay, pero el equipo sigue para adelante y no hay quien lo pare, y eso es porque todos empujan para el mismo lado más allá de las diferencias. Lo otro es nos dejarnos quemar la cabeza por los intereses de los medios que se meten a rosquear, ellos juegan para otros que no son Estudiantes. Quedó demostrado que todo lo que dijeron sobre Verón fue puro humo; sigue en el club, jugó y clavó un golazo. Hubo un problema con el contrato, una calentura de la Brujita, sí, y después asunto solucionado. Punto.


Otro recuerdo: ayer se cumplieron cuarenta años de nuestro primer campeonato Metropolitano. Una visagra, nos metíamos definitivamente entre los grandes, desde La Pata y con humildad conseguíamos un lugar entre los selectos. Salud Gran Campeón. Está bueno festejar tanta gloria y no efemérides inventadas. Está bueno volver a ver al Pincha por el continente demostrando lo que es el espíritu de un guerrero. Nuevamente, listos para las batallas épicas. Otra vez, llenos de gloria, otra vez, la mística vestida de rojo y blanco. Los fantasmas de la historia van a estar ahí, cerca, le harán honor a la cita copera. Estemos cerca nosotros también. Cerca de las Puertas.

31.7.07

Vuelve

La cuenta regresiva ya empezó, la vuelta del fútbol de primera está ahí. Pasó un tiempo entre un campeonato y otro y fue rapidísimo. En el medio tuvimos la Copa América y algo escribí en otros posteos, no todo lo que hubiera querido. Me quedé con ganas de denigrar a ese ser tan nefasto con el que lamentablemente debemos convivir a diario: el argentino medio. Me refiero a esa pirueta escandalosa que se vio luego de la final perdida contra Brasil. Argentina comenzó siendo una selección de estrellas y terminó como la peor lacra sobre la faz terráquea. Lo patético fue cómo se salió desenfrenadamente a cortar cabezas, con voracidad, canibalismo. Con esas ansias tan argentinas de poner el defecto en los otros, el peso de la derrota nunca es propio.El candidato más visible para la descarga fue Sebastián Verón; no me interesa decir mucho, sólo señalar el hecho que si emerge como blanco de los mediocres, cierto mérito tiene.

El viernes volvemos a jugar, esta vez contra Banfield y de visitantes. Está difícil para empezar, quizás no sea el momento más adecuado. Parece muy complicado pero no hay que entrar en pánico, primero tenemos que desenredar la madeja para calibrar la medida real del problema.

En primer lugar: mala leche, yeta. La lesión de Galván, terrible, seis meses parado cuando lo habíamos traído como un estandarte recuperado del equipo campeón del Apertura 06. No queda tiempo para llorar, reacción inmediata es lo que se necesita. Si traemos un reemplazo que sea ya y si no que se disponga el equipo en función de esa baja. Sería bueno hacer un intento más por Enzo Pérez, pero habría que pagarlo a una guita razonable.

Es cierto que las altas no hicieron tanto ruido como los que se fueron. Quien quiera reemplazar a Caldera, Pavone y Sosita por similares, que se vaya olvidando. Necesitaríamos gastar lo mismo que entró o más y el negocio es vender caro y comprar barato, se sabe que la dirigencia está en esa línea y ese criterio lo comparto. Entonces, las llegadas de Moreno y Fabianesi, Salgueiro y el paraguayo González si bien no encandilan por lo menos aportan, y eso es bueno. Detengámonos un toque ahí: la situación no da para divismos, la gente que suma es bienvenida independientemente del cartel con el que vengan. Por suerte Moreno ya está empezando a demostrar y a los otros los vamos a necesitar mucho, esperamos que hagan lo que tienen que hacer.

Otro detalle para nada menor es la vuelta de jugadores que son verdaderos refuerzos. Hay tres que llamaron mi atención: uno es el Chavo Desábato a quien desde hace rato esperaba de vuelta; tanto en Quilmes como en Argentinos jugaba, metía, ordenaba y encima mojaba cada tanto, pinta como baluarte para los torneos continentales. Una sorpresa es Basanta, vino de Olimpo muy maduro, hasta ahora superó mis expectativas y ese gol que clavó contra Tigre me hizo acordar a su primo el Tanque. Atrás bien, tenemos una línea de cuatro muy sólida y con estos dos no hay tanto drama si no llega en condiciones Domínguez. La defensa es fundamental, es la piedra basal de un equipo, sino miren lo que pasó con la Selección en la Copa América; tuvimos a las mejores figuras, pero flaqueamos atrás y nos llenaron la canasta. Al otro que quiero señalar es Wilchez, el campeonato pasado lo vi varios partidos y la rompió en todos, jugadorazo por donde se lo mire, pinta para crack y está para robarle el puesto a cualquiera, además va para adelante y tiene huevos. También puede ser determinante en las copas, ojalá que lo pongan. Hasta ahora demostró lo que se decía de él, la camiseta pincha le calza perfecto. Van a ver.

Entonces, en defensa y en el medio, no hay tanto por qué preocuparse. Lo concreto es lo de Galván, sí, hay que concentrar esfuerzos por solucionar ese problema puntual. Luego, la ida de Sosita se verá cómo se cubre. Está Benítez y parece que quiere revertir la idea que muchos tenemos de él, si lo hace va a ser importantísimo, que le agregue un poco más de dinámica a esa pegada aristocrática que tiene y nos vamos a cansar de aplaudirlo. Por favor Chino, porque la exigencia esta temporada va a ser el doble que en las anteriores. Y también está Piatti, un pibito que es cosa seria, puede jugar en el medio y adelante.

Adelante parece estar la madre de todos los quilombos. Los bloggers, los hinchas parecen desconcertados. Muchos se preguntan cómo no trajimos pesos pesados, se cayeron varios nombres, se habló sobre un tapado que nunca llegó y finalmente nos quedamos con la dupla Lugüercio - Maggiolo. Ya lo dije en un post anterior, démosle para adelante con ellos dos, creamos, tengamos fe que eso es más importante que los millones que valgan los pases de los jugadores, si no lo entendemos nosotros no lo entiende nadie. Al uruguayo Salgueiro hay que darle la posibilidad de mostrarse, la verdad es que no me convence del todo, quiero equivocarme, confío en el ojo del cuerpo técnico que si lo trajo por algo será.

La mala onda generalizada parece extenderse con el cúmulo de lesiones que tenemos. Pasemos lista: el Chapu, Domínguez y la Bruja que está cansado. Punto. A la Pantera no lo nombramos porque vuelve formar parte del plantel el año que viene. Todos ellos pueden perderse como mucho dos partidos. El único insustituible es Verón, pero mejor es que descanse y recuperarlo del todo que tenerlo a media máquina todo el campeonato. Y con ese lugar vacante va a surgir la posiblidad para que aparezcan los que tienen que aparecer.

Como conclusión: el equipo sigue armado, hay que cambiar el clima y es importante que nosotros se lo transmitamos a los jugadores, porque es preocupante si ellos se empiezan a deprimir. Y sobre todo confiar a muerte, a ciegas, acompañando y manteniendo viva la mística. Todos ellos nos regalaron la alegría que más queríamos, no se les puede reclamar nada. Si se cae Galván, más huevos, más garra, más aguante. Este va a ser un campeonato jodidísimo, con doble competencia y Estudiantes va a necesitar de todos y de todo. El desafío será enorme.

Vuelve la mística, vuelve el Pincha a las canchas. Vuelve la gloria, la Libertadores, la Sudamericana, las hazañas, la garra, la emoción, los abrazos, la fiesta y las gargantas enrojecidas de alentar a un equipo que es único. Vuelve el fútbol a Cerca de las Puertas, muy bueno.

14.7.07

RELATO DE BARON BIZA
Cayó sobre su rostro

El 16 de agosto de 1964 un hombre desfiguró a su mujer. Era domingo y estaban separados. No era algo circunstancial, sino el resultado de una serie de desavenencias matrimoniales. El -Baron Biza era su apellido-, radical revolucionario y pornógrafo profesional, escritor bizarro y provocador de clase alta, la había citado para arreglar los detalles de un divorcio traumático, por lo que ambos estaban acompañados por sus abogados. Cuentan los diarios de la época que la cita fue en el departamento de él, una garconiŠre pródiga en libelos políticos, lecturas licenciosas y bebidas narcóticas. Ocurrió en Esmeralda al 1200, alrededor de las 20.Promediaba el encuentro cuando el dueño de casa, anfitrión consumado, convidó con whisky. Sirvió uno, dos, tres tragos. Cuando le tocó el turno a la mujer, un extraviado ex marido le arrojó con furia el contenido del vaso sobre el rostro. Lo que había en ese vaso no era whisky, sino ácido. Los rasgos de Clotilde Sabattini de Baron Biza, hija de un caudillo cordobés del radicalismo y prestigiosa educadora, iniciaron entonces un largo viaje hacia el terror, de la cara a la calavera.Cuando lo fueron a buscar, el autor de El derecho de matar y Por qué me hice revolucionario, el mismo que alguna vez escribió: Yo sé de mi fin, y lo apresuro, estaba muerto en su cama: se había descerrajado un tiro en la sien derecha.De este episodio real parte El desierto y su semilla, la novela de Jorge Baron Biza que narra, por un lado, el desafortunado itinerario de una mujer cuya vida se desbarrancó ese domingo de 1964 y, en paralelo, la historia de su hijo, inevitable víctima de la tragedia y compañero, ¿por elección?, del infructuoso viaje de su madre en busca de la cara perdida.La realidad suele ser fuente de gran parte de la ficción que se escribe en este mundo. Estilizada, mediatizada a través de recursos literarios, esa realidad se abre a nuevas formas de relato, que muchas veces terminan transformándola en un capítulo de la imaginación. Sin embargo, a veces una historia basada en hechos reales puede, como en el caso del libro de Baron Biza, ir más allá de un argumento impresionante, adquirir vida propia y exhibir una contundente calidad literaria.La trama de El desierto y su semilla comienza unos segundos después de la agresión. Una mujer viaja en auto mientras su frente, sus párpados y sus mejillas se están desintegrando: Los labios, las arrugas de los ojos y el perfil de las mejillas iban tranformándose en una cadencia antifuncional: una curva aparecía en un lugar que nunca había tenido curvas, y se correspondía con la desaparición de una línea que hasta entonces había existido como trazo inconfundible de su identidad. Quien describe este proceso de corrosión es Mario, el hijo de Eligia, la mujer que perdió la geografía de su rostro, y de Arón, el autor de esa suerte de escultura de goma de mascar provocada por el ácido.La novela describe, sin ahorrar detalles escatológicos, el proceso de desfiguración de Eligia y los intentos de reconstituir, penosamente, la trama de su carne. En penosas internaciones en Buenos Aires y en Milán, la madre-monstruo es víctima de injertos y colgajos que tratan de dar nuevas formas a lo informe, larguísimas intervenciones quirúrgicas que hacen del cuerpo de esa mujer un objeto de infrecuentes experimentaciones científicas. Una secuencia de diversos doctores Frankenstein ponen manos a la obra sobre la base de diferentes escuelas y filosofías.En Milán, la vida de Mario es una suerte de novela de iniciación en el marco de lo monstruoso: largas veladas entre prostitutas y rufianes de todo calibre y el infierno del alcohol, un terremoto que lo arroja cada madrugada a la cama del acompañante, penoso alojamiento para un joven que está empezando a vivir. No hay porteros sino enfermeras. No hay sábanas de seda sobre su colchón sino blanco piqué, ese basto género que abunda en cortinas y cubrecamas de hospitales.A la manera de los injertos en el rostro de Eligia, Baron Biza toma algunos documentos históricos, recrea otros y los entreteje, como cirujano plástico, con la trama de la historia. Así también fabula lenguas cocoliches: cada vez que reproduce las palabras de un idioma extranjero, lo hace en un español fuera de sintonía, al tiempo que provoca una cadencia y una sintaxis ligada a esa otra lengua.Mario sobrevive, mientras su madre entrega su cara a diferentes filosofías salvadoras. En su vida se cruzarán otras dos mujeres: Sandie, una tilinga hija de millonarios que concurre al sanatorio donde está internada Eligia para hacerse una cirugía estética en la nariz y Dina, una mujer de la noche, cuya familia pasó por un campo de concentración y que inicia a Mario en los placeres sexuales, actividad de la carne difícil de tolerar para quien cada noche vuelve a dormir con una calavera.En la novela de Baron Biza hay otra historia paralela y es la del cadáver de Eva Perón. Eligia, la mujer que es objeto de manipulaciones quirúrgicas, y Eva, la mujer-objeto del embalsamamiento. Eligia, que busca recuperar su rostro. Eva, a la que le congelaron por decreto la belleza. Las dos fueron enemigas políticas: Eligia sufrió cárcel bajo el peronismo. Curiosamente, las dos están al mismo tiempo en Milán. Una en un hospital, escondida tras un biombo para no impresionar a las visitas. La otra en un cementerio, enterrada bajo otro nombre, en uno de los episodios más siniestros de la historia argentina. Las dos representan el enigma de la carne.Pero hay más. Hay búsquedas de manuscritos que podrían encerrar algunas respuestas vitales, la picaresca del Mario vivillo, que se lanza como buscavidas a recorrer Italia sin una lira en el bolsillo y, sobre todo, una notable variedad de recursos narrativos y estilísticos que convierten a esta novela en una de las mejores publicadas en los últimos años.


Por Jorge Barón Biza

Fuente: Diario Clarín

Abril 1999

8.7.07


Todos suman

Hay cierto estado de desconcierto y venimos a poner las cosas en orden. La noticia reciente es el banderazo en el centro platense en donde los hinchas de Estudiantes festejamos de manera genuina nuestros logros, especialmente el del 15 de octubre de 2006. No hace falta aclararlo: el 7 a 0. Este pareciera ser el tema que ocupa la agenda pincharrata, no ahondo en el suceso porque ya lo reflejó bien uno de nuestros bloggers referenciales. Sólo señalar el legítimo derecho que tenemos a reivindicar le gesta histórica asociada al número místico; la fecha mágica se hizo presente y ahí estábamos honrando el rito. Lo demás, lo marginal, lo ahistórico - la presencia de la patota del Volador- es la barbarie misma.

Desde Cerca de las Puertas queremos seguir en la línea que veníamos trabajando en el post anterior. El foco sigue puesto en el armado del equipo. Lo primero es enfrentar los rumores: desde usinas conspirativas provienen rumores que pretenden instalar la idea de cierto malestar en el equipo, que los jugadores están a disgusto y que la movilización del 7 sólo fue una cortina de humo para tapar trapos muy sucios que tendríamos en nuestra casa. Breve; un equipo cotizado recibe jugosas ofertas del exterior y los jugadores pretenden crecer económicamente, tan simple como eso. El capital del club se multiplicó y las potencias pusieron sus ojos en Estudiantes por lo que ofrecen sus millones por nuestros jugadores. Somos actores importantes en el escenario del fútbol mundial y se está empezando a notar. Lo bueno es que la dirigencia haya tenido una postura fuerte para defender nuestro patrimonio.

Los casos de Lugüercio, Maggiolo y Alvarez ya fueron solucionados, entendieron que no hay lugar para el bardo. Perfecto, te pueden ofrecer lo que quieras para comprarte, pero el pase es del club y sólo el club es el que decide si le conviene o no la venta. Soy conciente de que dije que largáramos a Pablito Alvarez si hacía mucho quilombo para que lo vendieran; está bien, uno se puede tolerar pero si toda la indiada se rebela estamos en problemas. Bien por los dirigentes y bien por el Cholo.

El caso de Caldera es distinto, muy doloroso. Va a ser durísimo enfrentarlo con la camiseta de Arsenal, ojalá nunca tengamos que hacerlo en competencias internacionales. El jugador es un emblema, su palabra tiene otro valor, es uno de nuestros héroes y cuando él habla es como si lo hiciera cualquiera de los miembros del olimpo pincharrata. Entendamos que si quiere ser titular tiene derecho a pedirlo, a exigirlo si le parece. Y el Cholo también tiene que entenderlo, más si, como nos está pasando ahora, no tenemos delanteros mejores que Caldera para ubicar en la dupla inicial. No logro comprender, disculpen mis limitaciones. En esta discrepo con nuestro técnico, y no hace falta repetir la admiración que este blog profesa por él.

Lo otro es un llamado a la tranquilidad, un homenaje al gesto de la Bruja en Japón 2002. El equipo está bien, no se desarmó. Correcto, se fueron tres piezas muy importantes, pero quedan muchas otras figuras que constituyen la espina dorsal del equipo. Por sobre todas las cosas Verón, y Alayes, y el Chapu, y Andújar, Angeleri, Domínguez, Alvarez. Volvió Galván, excelente noticia. Galván viene a reemplazar a Galván. Desde que él se fue no encontramos un sustituto, el dinero de su pase debía haberse pagado hace un campeonato y haber tenido en el plantel a este gran jugador durante el Clausura 07 que finalmente ganaron los cuervos, creo que con su aporte la cosa hubiera sido distinta. Nunca es tarde para remendar un error.

Ya lo dije en el post anterior, me entusiasman los que vuelven. Wilchez es un jugadorazo, lo ví jugando en Tigre y la rompe. Otra pieza importante es Senger; los que lo vieron en la Reserva pincha ya saben de quién se trata, se dice que en Suiza maduró y que se refinó mucho como goleador, puede resultar un aporte interesante, le pongo unas fichas. También está mi caballito de batalla, Pirchio, para mí el sucesor de Pavone.

Observen que señalé delanteros. Objetivamente nuestro déficit está en la delantera. Ese es el límite de nuestro problema, no hay que desesperarse porque el equipo se pueda desmembrar. Se fueron dos goleadores potentes, poderosos, intimidantes y tenemos que reemplazarlos. Ese es el trabajo que nos espera, sólo conseguir dos jugadores eficaces para ocupar esos puestos. Nada para alarmarse ni para entrar en pánico, sobre todo porque tenemos dos grandes pincharratas de ley para jugar ahí: los ya mencionados Lugüercio y Maggiolo; que quede claro, los quiero en el equipo.

Lo mejor es la calma, y vuelvo a rememorar a Verón yendo a ese córner contra Suecia. Si piden fortunas por un Bergessio o un Pipita Higuiaín, mejor es quedarse con lo que tenemos. El Payaso y el Lechuga seguro van a rendir, confiemos. Es una buena oportunidad para los dos y se merecen tenerla. El problema es jugar dos campeonatos a la vez. Tal vez Pirchio y Senger pueden ser una buena alternativa, quizás mechándolos con Piatti jugando un poco más de punta o con Caballero que pinta bien, habrá que verlos. Uno más necesitamos, se dice que puede venir Romeo. Ojalá.

Otra baja importante es Sosita, pero en el medio la cosa está más equilibrada. Galván es importante, ya lo dije, pero también Moreno y Fabianesi. Ya van a ver como va a rendir. Y además está el Plumero que con un año más va a ser el doble de lo que fue en el campeonato pasado. Estoy tranquilo porque está el Chino, el Chapu, el Chicho. Le tengo fe a una revancha de Vazquez y de Colace. Todos van a servir, de una manera u otra tienen que aportar algo: vamos a tener dos campeonatos a la vez durante un año. Es mucho desgaste y se necesita de todos.

Todos suman. Calma, es la marca del Pincha. Calma y fuego abrasador en un mismo concepto. No lo entienden los demás, lo denostan a Verón por algo que comprenderán en cinco vidas más. No saben lo que hacen, debemos perdonarlos. Esto es parar la pelota y darle la confianza necesaria a los que deben mover las piezas en este momento: los dirigentes y el Cholo.

Bruja: nos encanta como la movés en la Selección. Otra vez: Caldera te vamos a extrañar, mucho. Otra vez: todos cerca, apoyando al equipo. Cerca de las Puertas.

29.6.07


Cerca de las puertas

Los lectores de este blog ya lo saben. El código de Cerca de las Puertas queda establecido luego de quince meses de que se implementara. Sabemos que es un estado de alerta. Expectativa, latencia, avidez por lo que hay del otro lado. El conocimiento, la sensación verdadera. Capturamos una partícula de esa infinitud y todavía vibramos. Ganamos. Cambiamos. Y este espacio cambió en el proceso.

Hoy hay que intentar articular los elementos dispersos que se presentan en esta nueva etapa. Caldera que se va, sangría en el equipo, la Bruja en la Selección y Piatti en el Juvenil.

En la primera etapa soñamos y llenamos el club para recibir a Sebastián y dimos la vuelta; en la segunda soportamos el calor del verano mientras contemplábamos una preparación sólida para cumplir un objetivo que finalmente se logró. Ahora nos resignificamos y nos convertimos en otro equipo. Con rapidez, dinámica. El ojo avizor, fino, la mirada aguda en la compra de refuerzos. Hay plata por las ventas de Pavone y Sosa, son los tiros precisos del asesino profesional; usa lo estrictamente necesario. Tienen que venir jugadores que fortalezcan el mediocampo y delanteros predadores con mucho hambre. Cerca de las Puertas expone su posición: que se paguen los 2.900 mil dólares por Higuaín y la mitad de Galván. No compraría nada más, después que vuelvan Wilchez, Desábato y Basanta. Tal vez haría un intento por Torres y Milano. Alvarez es un buen jugador y demostró que tiene huevos, pero si tiene ganas de irse lo dejaría sin tanto escándalo. Lo de Caldera es distinto, es un gran ídolo. Lo vamos a extrañar mucho, estamos tristes.

No nos olvidemos de Pirchio, puede formar parte de la dupla de delanteros, me entusiasma. Sigue el Lechuga a quien le tengo una fe enorme, está la posibilidad del Bomba Senger, ojo. La ida del Payaso no se definió del todo, que se quede por favor, en estos momentos es indispensable. Esta es una etapa en donde el cuerpo técnico tiene que hacer otro juego. Un equipo más intelectual, más reflexivo, maduro.

Ayer fue 4 a 1 y volví a sentir una sensación de antes. Esto no es sólo de este blog, sé que lo comparto con muchos pinchas aunque cueste reconocerlo. Volví a querer que gane la celeste y blanco. En Alemania 2006 no sufrí porque el equipo de Pekerman y Sorín se volviera en primera ronda. No jugaba Argentina, eran nuestros enemigos.

Ahora está la Bruja, en los otros diez no confío. No es mi equipo, sólo aliento al que tiene la 20 en la espalda. Me quedo con ese tiro que estrelló en el travesaño, detalle en el que coinciden todos nuestros blogs. Volviendo al número, el 20, me parece que podrían haberle dado la 11 como cortesía. Hay que entenderlo, es la mala leche del pensamiento progresista de nuestro hipócrita país.

El equipo ganó y volvió a gustar luego de más de dos años. Diego fumó su habano sonriendo. Desde acá nos mantenemos alerta. Cerca de las Puertas llama a la reflexión. Pendientes de lo que pasa en City Bell, en Venezuela y en el Mundial Sub 20. Ganar la Sudamericana 2007 es el objetivo inmediato, la condición es traer un refuerzo que marque una diferencia. Mis opciones ya las señalé.

El canal permanece, el código es conocido. Alerta, críticos, reflexivos. Sigan cerca. Cerca de las puertas.

18.6.07


La gente festeja y vuelve a reir

El concepto, el sentido que rescatamos, lo que acuñamos y resguardamos es un profundo agradecimiento. Gracias al equipo, al cuerpo técnico, al club y a la hinchada. Cuánta gloria nos regalaron este año, cuánta garra y cuánta dignidad. Dignidad, por sobre todas las cosas.

El campeonato terminó y nos faltó poco para ganarlo, para lograr ese doblete que nos propusimos en enero mientras el calor abrasaba. Todos estabamos concentrando: los jugadores entrenando, el técnico planificando, la dirigencia abrochando los contratos y las incorporaciones; nosotros alentando, aguantando, construyendo el alma de Estudiantes. Llegamos al final sabiendo que se cumplió con la palabra, tenemos esa serenidad que nos da el deber cumplido. Pura decencia, el honor que nos distingue.

El gracias es infinito porque no hay manera de medir la felicidad que tenemos. Somos felices y eso es una sensación agradable. El Pincha termina la temporada en su resguardo místico, en donde las explicaciones -como siempre señalo en este blog- pierden su sentido. Están los que comprenden y los que no, los que sienten y los insensibles, los incrédulos y los que tienen fe. Nosotros creemos y nos va la vida en eso, sabemos que allí radica el secreto de todo.

El resto queda ahí, como sin saber adónde correr, dónde ampararse, dónde tener un lugar para estar en paz. Los que ganan, los que pierden, los que festejan, los que lloran; son todos iguales. Ningún equipo tiene el aura del Pincha, eso es algo fácilmente perceptible. Un ejemplo de esto es la diferencia que hay entre los dos campeones de la temporada: el del Apertura con la Bruja, el Tanque, Caldera y el Cholo en una muestra épica, con el Ruso Prátola sobrevolando una escena de hazaña; y el campeón del Clausura festejando en Bailando por un Sueño con el bufón de Tinelli. Todo un palo, ya lo ves.

El sentido que nos queda es un agradecimiento, un aire adentro que no se quiere ir. Es un toque interior que nos hace felices. Es un sentimiento de gozo, de placer. Salimos a la calle con nuestra sonrisa, con nuestra remera y con el orgullo de ser pincharratas. Este campañón, la mística del campeón, la historia, la tradición y todos los festejos que renacen y se conjugan ahora en muchos sentimientos. La paz, calma y el descanso del guerrero.

La mirada al más allá y el futuro. Nuevos desafíos nos esperan: La Libertadores, la leyenda americana y la revancha buscada (esta vez con Sebastián al mando de la cruzada). Sosita y el Tanque que se van, esplendorosos, con los brazos en alto, millones de aplausos para ellos y las manos y gargantas enrojecidas. Gracias campeones, todo el éxito en Europa y los esperamos para cuando quieran volver, esta es su casa. Resta rearmar al equipo y tal vez sea la tarea más difícil para el Cholo y su equipo. Abadie, Alegre y compañía, les digo: a no dormirse, que no pase lo mismo que con Galván, si hay que comprar, juéguense y gasten.

Y Cerca de las Puertas cumple su segundo campeonato, con un montón de visitantes y eso está buenísimo. Gracias también a todos ustedes por participar, por leer y por comentar. Gracias por pedirme las notas, estas dos últimas semanas por falta de tiempo no pude actualizar con la regularidad que prometí, pero no quería estar ausente en este momento tan importante. En serio, el agradecimiento es para todos ustedes, para todos nosotros, por formar parte de esta mística que emociona en todos los minutos del tiempo.

Quisera avisar que voy a postear, en este interregno que hay en entre los campeonatos, lo que me venga en gana. Tal vez alguna cosilla de la Copa América y fundamentalmente referente al fino juego del pelado capitán de la albiceleste del Coco, tal vez algo de música, de cine; cosas de Fogg, ya saben.

El final es una deriva absurda, un camino incierto con la sola consigna de festejar el momento. Veo y reveo mil veces los festejos de diciembre del año pasado. Sobresale esa canción de una banda que no vale gran cosa, La Mancha de Rolando, que dio su paso a la fama del brazo de este Pincha mitológico. Arde la ciudad, la gente festeja y vuelve a reir. Creo y los veo, están ahí, los fantasmas del campeón que siguen con su sonrisa y con la copa en alto.

26.5.07


Más campeones que nunca

El minuto fatal fue, en realidad, el anterior a que comenzara el partido. Un poco antes del pitazo inicial de Pompei, la Bruja en el calentamiento precompetitivo sintió un tirón en la pierna y no pudo jugar, con el brazalete de capitán salió Agustín Alayes y todos quedamos anonadados.

El equipo sin dudas recibió ese golpe, el Cholo también porque ni siquiera tuvo tiempo de reorganizar la estrategia de juego. Improvisó y mandó al Chicho Saucedo para que armara con el Chapu una barrera de dos cincos raspadores y metedores. Sin embargo el equipo salió adelante, con Sosita que se hizo cargo de llevar al equipo en los hombros, con Benítez que despertó de su largo letargo y le puso veneno de yarará a sus tiros libres, con el Tanque y su potencia recargada y con un Caldera más inteligente que nunca.

A los 20 minutos íbamos 2 a 0 y parecía un partido de otra campaña, los pinchas no estábamos acostumbrados a transitar con tanta comodidad por una cancha de fútbol. Se percibía un juego tranquilo, controlable, incluso podía llegar a ser una linda goleada. Pero de repente una ráfaga maldita de 15 minutos cayó sobre el Estadio Único y nos encontramos 3 a 2 abajo. El primer tiempo terminó así y había que remontarlo.

Fue un entretiempo difícil, cualquier cosa que comiéramos no nos pasaba por la garganta. Esperábamos, imaginábamos que el Cholo iba a hacer un lavado de cabezas poderoso, también suponíamos a Sebastián arengando, dando fuerzas, espíritu, en fin, la mística de siempre, la que caracteriza al equipo y sobre la que tanto escribí en este blog. Y así fue nomás: el Tanque a los 3 minutos de iniciar el segundo y Piatti a los 7 lo daban vuelta increiblemente. Era todo fiesta, todo bandera, todo grito y abrazos, como siempre sucede en las tribunas de ese estadio cuando juega Estudiantes. A ganar y aguantar porque faltaba mucho y Newell´s se nos venía. Pudimos aumentar a cinco, pero ellos tuvieron suerte y embocaron el cuarto. Y por más que pusimos los huevos que teníamos que poner, por más que demostramos un temple asombroso, emocionante, no se pudo. Empate, ya está. Partidazo, sin dudas.

Hasta ahí la crónica del partido, está de más hablar del arbitro porque estaría gastando tiempo y fuerzas en una personalidad mediocre. La idea es mirar hacia adelante, y escribo esto en caliente, una hora después de terminado el partido y sin saber que es lo que nos depararán los partidos de mañana. Todo puede suceder. Pero más allá de que San Lorenzo y Boca ganen, el objetivo que nos trazamos todos a principios de año no debe quedar de lado.

Mi planteo se justifica en dos razones y paso a argumentarlas. En primer lugar: cuando un equipo se propone pelear un campeonato debe planificar un programa, minucioso, detallado, y cumplirlo a rajatabla. El cumplimiento de ese plan es el camino que nos lleva al título, y es, precisamente, el que estamos transitando en estos momentos. El final nos puede conceder el festejo o no, pero nuestro deber es transitar el camino para el cual nos preparamos, mirando para adelante con fe y esperanza. Nos entrenamos para llegar a esta instancia y acá estamos. En este camino nos engrandecimos, nos prestigiamos, nos enriquecimos. No defraudamos a nadie, cumplimos, somos grandes de verdad.

El otro argumento es un poco más complejo. Todos los que somos hinchas de Estudiantes sabemos que nos sobrevuela una fuerza superior. El campeonato pasado se hizo presente, la sentimos, la tocamos y nuestra alma se estremeció. Sabemos que existe y que es una fuerza revolucionaria que todo lo puede. Todos nosotros, los que creemos en ella, sentimos que nos lleva adelante y que cuando nos toca nos transformamos en guerreros invencibles. Creemos en ella y ese es todo el secreto. Los otros se devanan los sesos intentando construir argumentos racionales. No existen, es la mística.

Es extraño terminar acá, porque el lenguaje se nos vuelve un recurso limitado, no hay palabras, no hay explicaciones. Queda la fe en carne viva, más encendida, el espíritu enorme, infinito. Somos campeones, más que nunca, y queremos repetir: vamos a repetir. Con el empate de hoy quedamos un poco más lejos, ¿o un poco más cerca? Cerca de las Puertas del bicampeonato. Como siempre.


21.5.07


Tu divina presencia

Lo polémico: un gol casi al final del partido, Ruben festejaba sin creerlo del todo. Benítez sólo atinaba a pedir off side y el línea nos salvaba levantando su banderín. Furchi compró y anuló el gol que fue legítimo. Una apreciación difícil, un error fino, finísimo, fue gol y hay que reconocerlo.

Antes: el equipo de la banda roja se había despertado, jugaba bien, como nunca, y nos arrinconaba contra Andújar que se levantaba como una titán invencible, como un coloso inexpugnable. Ellos iban e iban y el arco seguía en cero, inflanqueable. Como si una fuerza superior defiendiera nuestra propia valla.

La visagra: un tal Ortega, en la actitud más irresponsable que se pudo observar en este torneo, dejaba con diez a su equipo. Estudiantes, como un tiburón que huele sangre, se iba contra su presa para liquidarlo sin más. Nuestro equipo mostraba las mandíbulas intimidantes, para morder y descuartizar. Los guerreros se disponían para el golpe final, el equipo se dirigía hacia el frente; coraje puro.

Hablan: al pedo, por costumbre y ejerciendo un poder que nadie les dio. Habla la prensa, hablan los contrarios, critican, envidian, con rencor, saña y mala leche. Los cuervos aducen una suerte fuera de lo común, olvidando como llegaron a la punta del campeonato. Los bosteros con un ojo miope ven las injusticias en los otros y se olvidan cuando son a su favor, recordemos el gol que le anularon a Caldera cuando los enfrentamos en La Plata o los dos penales que les inventaron contra Racing, ni hablar de las infinitas decisiones que siempre se dirimen a su favor. Y de River qué decir, con un técnico que sólo sabe llorar como nena malcriada (casualmente señalé esto mismo cuando les ganamos 3 a 1 en el Apertura 06), con decisiones oficiales y de la AFA que siempre los benefician, con el estadio clausurado, luego habilitado y más tarde clausurado nuevamente. El reglamento manipulado, ayudando a los poderosos. También, en una cueva recóndita, escondidos como comadrejas, están los triperos con su resentimiento; construyen los argumentos más inverosímiles que rozan lo delirante: que Verón le pagó a la mafia internacional, que el club maneja al Grupo Clarín, que dominan a Grondona, y hasta una maldición de una bruja desde la época de Dardo Rocha. Sin palabras.

El Cholo salió del vestuario que era todo fiesta, encaró a los periodistas y declaró: "La vieja mística de Estudiantes de La Plata se hizo presente". Una presencia arraigada, enquistada en el espíritu del club. Una presencia mágica que aparece, que resurge de las cenizas para poner las cosas en su justo orden, se impone la gloria real.

Un pase lateral a la Bruja, el comandante miró, eligió, y la tiró enroscada, envenenada justo a la cabeza del Lechuga. El goleador, que eligió el día justo para volver, la peinó al ángulo y dejó a Carrizo mirando la nada. Ezequiel Carlos Maggiolo fue el héroe que necesitamos ayer contra las gallinas, con huevos, con calidad, se adueñó del aura que sólo es propia de los elegidos pincharratas. Un delantero especial para todos nosotros y no es la primera vez que aparece en los post de Cerca de las Puertas; el gran compañero del Tecla Farías se cansó de meterla con la gloriosa rojiblanca, lo queremos y nos alegramos por esta vuelta.

El reloj pasaba y muchos festejaban a cuenta, el corcho del champagne ya estaba por salir disparado cuando el tiempo se detuvo. Pálidos, se atragantaron, no lo podían creer. Nosotros explotamos, euforia desbordante, gargantas enrojecidas, abrazos entre todos, fuera del lenguaje, casi inmortales. El resto dijo que tuvimos culo, nosotros estábamos convencidos de que hay una magia, que no se agota y se renueva cada vez con más fuerzas. La sentimos nosotros y somos gigantes, la sienten los otros y se cagan de miedo. La magia es nuestra, la mística se hizo presente, como lo entendió el Cholo. Esa vieja mística, la de Zubeldía, la del Narigón, la del Tata Brown inflando la red para ser campeones en el 82. Una presencia mágica, una presencia divina.

13.5.07


Vale oro

Podría haber empezado este post con la bronca que me quedó cuando Beligoy dió el pitazo final ayer contra Vélez. Enseguida pensé en volcar mi malhumor en la escritura, recriminarle al Chapu esas dos amarillas inútiles por las que tuvimos que jugar con diez en el último cuarto de hora, en apuntar contra el Tanque por tener la pólvora mojada, o en un tirón de orejas para Caldera y todo el equipo por dejar pasar esta oportunidad. Pensé en tomar esa actitud, creí que era una forma de descargar mis malas ondas y sentirme mejor. Pero no me pareció justo.

Habría sido una actitud injusta y voy a justificar por qué. Intentemos reconstruir lógicamente el acontecimiento de ayer. En primer lugar habría que señalar la excelente noche que tuvo el arquero Peratta; cuando lo echaron a Sessa y supe que lo reemplazaría el suplente, no me alegré, más bien me preocupé porque sabía que era muy superior al titular, y ayer quedó demostrado. Luego, Vélez es un equipo que está remontando un juego que supo ser muy vistoso y eficiente, llegó a los octavos de final de la Libertadores y se fue eliminado en un partido peleadísimo con Boca en donde los bosteros se fueron con el culo lleno de dudas y miedos. Quien haya contado con los tres puntos de antemano es alguien que de esto entiende poco y nada, el de ayer era uno de los partidos más difíciles que nos quedaban hasta el final del campeonato. Tampoco hay que olvidar que se jugó un rato considerable con uno menos y el resultado podría haber sido una derrota, tranquilamente. Por último: la actuación del árbitro fue lamentable, como nos tienen acostumbrados en los torneos de AFA. En esta oportunidad pasó algo parecido a lo sucedido hace exactamente una ronda, contra Chicago se protestó por una supuesta permisividad a Verón y en la fecha siguiente el castigo se vino con todo; esta vez Beligoy no vio un penal que a Boca y a River se lo cobraban con la sirena de los bomberos.

Por todo esto quiero decir que el punto conseguido vale, y mucho. Vale porque suma, obvio, pero también porque es el testimonio de una batalla que empezó hace catorce fechas. Todos sabíamos que este campeonato iba a ser muy chivo, aún más que el anterior. Sabíamos que había que matar o morir, y sabíamos que si llegábamos con posibilidades a las últimas cinco fechas sería un enorme logro alcanzado.Y todavía vivimos, se llegó. Ahora tenemos que sumar un poroto, y no pensar en que se perdieron dos. El razonamiento posible está al alcance de la mano: pensemos que hace dos fechas estábamos a seis puntos de San Lorenzo y ahora estamos a tres, les descontamos una cantidad considerable. El reciente empate entre el Ciclón y River hace que el valor del punto de ayer se redoble. Veremos como sale Boca contra Arsenal, pero no la tiene para nada fácil. Todos los equipos que estamos peleando la punta la tenemos complicada, no somos solamente nosotros, hay que ganar o ganar, pero a veces no se puede, definitivamente no se puede. La racha de diez partidos ganados consecutivamente fue algo muy excepcional, no es algo de todos los días, sin embargo hasta ayer veníamos con los mismos puntos que teníamos a esta altura en el torneo pasado, una performance gigante.

De todos modos, hay algo que no puede dejar de señalarse. El equipo mermó, no es la misma aplanadora que era en el Apertura 06. El partido de ayer se ganaba, sí o sí, con juego, con huevos, no se con qué, pero nos traíamos el triunfo. Al Chapu hay que aplaudirlo por su entrega, es un verdadero ídolo pincharrata, deja todo y más, tiene un corazón enorme, pero ayer se mandó un cagadón marca cañón. Dos patadas sin sentido, casi como sin querer, que nos dejaron con diez a las puertas del empate que indefectiblemente llegó unos minutos después. La Bruja luego del partido contra Chicago dijo, en unas declaraciones que armaron revuelo, que teníamos que dejar de desperdiciar situaciones de gol porque se termina pagando caro, dicho y hecho, el costo lo afrontamos ahora. Caldera, Tanque, a despertarse por favor, y repito el por favor porque a ustedes no se les puede exigir nada más, dieron todo pero ahora los necesitamos como nunca. Benítez, querido, date cuenta de que tenés puesta la camiseta del campeón, que el Cholo te dio la posibilidad de jugar en el puesto de Piatti, nada menos, y vos andás como jugando un picado en una canchita de fútbol cinco.

Si de elogiar se trata empiezo por Sebastián, impecable como siempre. En este blog ya se lo aclamó bastante, el adjetivo que se ganó tras esta fecha es el de determinante. Manda el equipo para adelante ordenadamente, juega fino y tiene el toque sutil para dejar servido a los delanteros el remate potente que ayer sólo supo aprovechar Lugüercio; me pregunto ¿todavía a alguien le quedan dudas de que merece el lugar de líder de la selección nacional? Habíamos hablado del Payaso, el post anterior fue para él y no me hizo quedar mal, asciende al top de goleadores pinchas con seis y va por más, ojo. Andújar se ataja todo y ahora vamos por la mitad del pase que todavía no era nuestra, muy sabia decisión, ahí está la mano del Cholo y se nota, que no nos pase lo mismo que con Galván.

Quiero mechar una idea, algo que no tiene que ver con este campeonato pero sí con un futuro muy próximo, las incorporaciones. El Guly, bueno, esperemos que se adapte naturalmente o si no se adapta que se vaya, pero tratemos de desdramatizar la cosa, a esta altura no nos conviene el conflicto interno. Ahora: se habla de Recoba, del Rolfi, ¿la verdad? ninguno de los dos me convence, ojalá me equivoque. Yo quisiera ver de nuevo al Tecla, a Galetti, a Scaloni, y por qué no a Galván. Estos ya demostraron lo que son con la albirroja, en cambio lo otros son pases muy caros (es cierto, los que yo nombré también lo son) y que no garantizan que vayan a sentirse identificados con la camiseta de un club con una identidad muy especial.

Pero bien, dejemos esas conjeturas para más adelante. Hay que concentrarse en este campeonato que tiene un final apasionante. Ayer sumamos un punto de oro en vistas a la definición. Luego del empate de San Lorenzo con River su valor se redobla. Perdemos al Chapu, un soldado fundamental, pero tenemos la posibilidad de sacar a la cancha al Chicho Saucedo o a Colace (personalmente me inclinaría por el primero). Me gustarían más chances de juego para el Plumero y para el Payaso, creo que son el desequilibrio que nos está haciendo falta. Bien, River nos espera, tenemos que apoyar con todo al equipo en el Monumental. Tenemos que aguantar y tenemos que sufrir, y con la fe intacta como siempre. Cerca, todavía cerca de las puertas del bicampeonato.

5.5.07


Nace un ídolo

De cuna pincharrata. Amigo y socio del Tanque desde siempre. Conoce el country como pocos porque allí vivió, concentró, se ilusionó, hinchó las pelotas con sus compañeros; y esperó su oportunidad. De allí se fue a Perú y volvió para convertirse en el jugador que es. Hablamos de Pablo Lugüercio, el Payaso, implacable, matador.

Cada vez que entra algo hace. Es importante, juega y mete. Recuerdo cuando Bilardo confió en él y cumplió embocándole dos a Boca. El cuarto gol a Sporting Cristal en una epopeya que forma parte de los libros de historia, uno a la Tripa en el famoso 7 a O, clave en el clásico reciente y en este campeonato dos dobletes: uno a Central y otro ayer contra Chicago. Un jugador fundamental, sin dudas.

Tenerlo en el banco parece un despropósito, alguien con estas características sería titular indiscutido en muchísimos equipos, pero en el Pincha hace banco junto con el Lechuga Maggiolo, otro que nos dio muchas alegrías. Pero los titulares son Caldera y Pavone, y contra eso no hay mucho que se pueda hacer. Sirve como relevo; en momentos como estos, definitorios en el campeonato, tener variantes de este tipo hace la diferencia con el resto de los equipos. Boca tiene un dream team, pero juega copa y campeonato con los mismos once; San Lorenzo le pone una vela a cada santo para que no se lesionen sus jugadores y medio equipo está entre algodones. River, condenado al ostracismo: recientemente su técnico lo calificó como "discreto", lo que equivale a decir amargo, mediocre, fracasado. Todos estos gastaron fortunas en armar su plantel y no tienen el recambio que tenemos nosotros. Punto importante; el Cholo lo sabe bien y lo señala cada vez que puede.

Sabemos que nuestro banco de suplentes es un punto fuerte, que en la semana los jugadores compiten lealmente para conseguir un lugar entre los titulares y salen a la cancha los mejores. Queda claro quienes son los de siempre y quienes los que entran cada tanto. El Payaso por ahora pertenece al segundo grupo. La hinchada se encarga de aclamar en todos los partidos, de local y de visitante, a sus jugadores idolatrados y todos sabemos quienes son, pero últimamente surge con más fuerza, el nombre de Lugüercio, lo coreamos con ganas, y está bien.

Bien, permítanme mi opinión: el Payaso no está para robarle el puesto a Caldera ni al Tanque, pase lo que pase; repito: pase lo que pase. Por lo menos en este campeonato. Y aquí otro concepto, a Pavone lo vendemos con seguridad cuando termine el Clausura 07 y como siempre empiezan a aparecer nombres para reemplzarlo: Bergessio, el Pipita Higuaín, Galetti, el Tecla. Antes que todo aclaro que son jugadores que me encantan, prefiero -como todos- a los que vistieron la camiseta rojiblanca, siendo que mi debilidad claramente es el gran Ernesto Farías. Pero después de lo de ayer y de lo que vino haciendo hasta ahora el Payaso, considero que debería estar primero en la lista para ocupar el lugar que va a quedar vacante en la temible delantera pincharrata. Idolo, con todas las letras, se lo ganó a fuerza de goles y juego, ¿qué estamos esperando para darle el lugar que se merece?, ¿que se vaya a romperla a otro equipo

Una posdata: se corre la bola que el Guly va a venir como ayudante del Cholo. Entiendo que el técnico tiene el derecho a elegir a los colaboradores que le convenga, pero ¿justo a éste?

23.4.07


Otros siete goles


Datos objetivos: se ganó un clásico difícil, ratificamos nuestra condición de candidatos al título, demostramos un gran juego, Pavone resucitó, nos ilusionamos con arrancar otra racha ganadora y ampliamos la diferencia con nuestro rival a tres partidos. Son datos indiscutibles, irrefutables, incuestionables. Son datos fríos que están ahí para ser interpretados. La primera interpretación, la que todos tenemos a mano, es que somos superiores a nuestro rival, ¿a alguien le quedan dudas a esta altura? Nosotros ya lo sabemos, desde siempre, y a ellos no les queda otra que convencerse. Nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio.

Luego, la fiesta. El marco, impresionante. El partido, una batalla épica, con gladiadores heroicos que demostraron lo que es dejar todo en una cancha. Un nombre que para escribirlo se necesitan letras doradas: Verón, capitán y líder indiscutido de nuestro ejército. En el post anterior señalaba lo importante que era salir a la cancha con él liderando la fila. Y lo demostró claramente.

Tenemos la expulsión de Caldera, algo que me preocupó mucho no por el hecho de quedar con diez, más bien por la actitud inmadura del jugador. Me quedo con sus declaraciones de ayer en las que explica que se equivocó feo. Ese es el Caldera que necesitamos, maduro, reflexivo y capaz de advertir sus errores. Como dijo la Bruja, son desgracias que a cualquiera le puede pasar en un partido como ese, lo que suma es el ejemplo del jugador tras el clásico.

Pero más allá de la pérdida de alguien clave, el hecho de jugar con uno menos realzó notoriamente el valor del partido. Algunos dicen que vale más que el 7 a 0, no lo sé ni me interesa. Lo cierto es que la demostración de huevos fue otro mojón en una historia llena de hitos heroicos. Cuánta emoción, cuántos nervios, cuánta valentía de un equipo que sabía que era superior y que sólo había que demostrarlo dejando el alma. Y se hizo y cuando se hizo del otro lado llegó el miedo, el pis, la caca encima, la impotencia de su hinchada que en su necedad se resiste a admitir lo que es una verdad incocultable. La lluvia y la cancha pesada como marco legendario, los jugadores ofrendando su victoria al pueblo pincha que ya a esa altura estaba borracho de gloria.

Estudiantes ganó otra vez y honró su historia, como corresponde a un equipo y cuerpo técnico que respeta sus tradiciones. Se consolidó en la punta y lo disfrutamos como nunca, o como siempre. 7 a 0, 2 a 1 y 47 a 44, cifras que hablan de dos status diferentes, pero también de dos esencias, fibras distintas. Está el que pone, el que deja todo, el que gana y demuestra su coraje, y está el que arruga, el que pierde el que casi gana y se vuelve con las manos vacías.

Y por supuesto, el show de las declaraciones. Ayer, esta madrugada, un chileno desconocido salió a declarar contra Verón. Un irrespetuoso, un extranjero que viene a ganarse el pan a nuestro país y critica al capitán de nuestra selección; un tipo que no entendió lo que es un clásico y que los partidos hay que ganarlos dentro de la cancha y no fuera, y que si cobrás te la tenés que bancar, que por algo este es un juego de hombres. Verón juega fuerte, lo sabemos, a veces al límite, y en estos partidos y con un hombre menos se lo suele pasar; queda claro y hay veces que eso perjudica al equipo porque se llena de amarillas y le da pasto a la fiera popular que tiene como hobby darle masa. Pero en el clásico del domingo todos vimos que fue una acción casual, y si sangró un poco no habrá sido para tanto porque terminó jugando todo el partido. Entonces lo mejor hubiera sido callarse la boca.

Tampoco aprovecharon la oportunidad de llamarse a silencio los hinchas triperos: que ganaron los ingleses, que se pagó, que Favale tal cosa y tal otra, que el penal no fue (sólo ellos no lo vieron), que bla bla bla. A los que dicen que son virgos yo les contesto que no, son campeones de las excusas. Lo único que les queda es la disputa dialéctica por fuera de la campo de juego, algo que los hace más diminutos todavía.

Hoy el festejo es todo nuestro, ellos se quedan con su impotencia, su amargura y con el sufrimiento de ser el hazmerreir del fútbol argentino. Fue un clásico lleno de gloria, puro honor pincharrata. El 15 de octubre del año pasado ganamos 7 a 0 e hicimos una marca en el fútbol mundial, esta vez demostramos otro juego que vale tanto como los siete goles. Fueron dos, pero en realidad fueron siete.

La creatividad de la hinchada merece una mención final. Los siete pibes vestidos con remeras numeradas del 1 al 7, las banderas con la cifra mágica. Algo que no se olvidará, de aquí en más todos los partidos los ganamos por siete goles.

16.4.07



El azar del destino


Hace poco ví una publicidad de una nueva promoción del Banco Francés. La protagonizaba alguien muy significativo para nosotros: Carlos Salvador Bilardo. El asunto giraba en torno a la suerte, las cábalas, la yeta y todo lo que tiene que ver con los avatares del azar; algo, como sabemos, a lo que no escapa nuestro querido Doc.

Todo esto viene a cuento de un acontecimiento muy importante que sucederá el domingo. Queda claro que hablo del clásico con Gimnasia que se jugará en el Estadio Único de La Plata, aquel en donde hace menos de seis meses conseguimos un resultado histórico: 7 a 0. Y fue un número que pasó a la eternidad, se volvió místico para nosotros y maldito para ellos. Mi hija tiene ese resultado estampado en su remerita y los otros lo viven como su karma, como su estigma, como algo de lo que no podrán escapar, ni ellos ni su decendencia.

Retomo el tema del azar. El destino sacudió su cubilete y entregó unos dados difícil de interpretar. De su lado tenemos la salida de Troglio, quien parece haber ido en busca de un escondite más confortable que el hostil baño de la concentración gimnasista. La llegada impredecible de Maturana, un émulo de Menotti, quien fracasó aquí y allá y aún pregona un discurso futbolístico de hace treinta años. Un presidente como JJ Muñoz, demente y responsable de que el Lobo se vaya a la B. Un hinchada tibia, medio boba, que no dice ni mu y se banca sucesivas metidas de dedos en el orto. La Libertadores, un sueño en mil pedazos y la única posibilidad de salvar algo con un triunfo o aunque sea con un empate ante el Pincha.

De nuestro lado hay cierta preocupación, tenemos que reconocerlo y malo sería ocultarlo. El equipo no es lo que era el año pasado. Ostensiblemente hay una merma en el rendimiento y pareciera que le tomaron el tiempo ; nuestros mejores jugadores siempre son marcados, anticipados, sus movimientos son conocidos. Al mismo tiempo se precibe cierto bajón anímico: el caso de Pavone es todo un ejemplo. Todos estos datos son empíricos, pero vistos a la luz del prisma pincharrata cambian de significado. Hay que saber leer entre líneas, hay un mensaje oculto por ahí. Mística, palabra que resuena, un eco rebotando en la Ciudad.

Lo que sucedió hoy con la Bruja es otra muestra del azar. Se lesiona, en realidad se resiente levemente, y no puede jugar el partido contra Chile, aunque se habla que no va a tener problemas en llegar en su totalidad al derby platense. Sinceramente lo siento mucho por Sebastián quien seguramente estará sufriendo este momento. Era algo que él esperaba con ansias y lo vivía como una suerte de revancha, aunque con seguridad Basile lo va a volver a convocar. Pero lo importante en estos momentos es tenerlo entero para el partido del domingo, y en ese punto la suerte nos dio una mano. ¿Se imaginan salir a la cancha sin el Pelado liderando la fila? No sería igual, sin dudas.

Recuerdo que en los inicios de este blog se llenaba de triperos pulentas, haciéndose los matones, diciendo que no les importaban las copas y que ellos tomaban del pico. Argumento tétrico si los hay. El 7 a 0 los evaporó, desaparecieron de la faz de la tierra. Y el blog continuó, acompañando triunfos y más triunfos, hazañas y vueltas olímpicas, festejos, emociones y recuerdos.

Una cábala, un amuleto. Tratar de repetir lo sucedido, reproducir lo que hicimos, como nos vestimos, donde vimos el partido. El aporte de Cerca de las Puertas es este nuevo post: volví, volvimos. Postee en esa oportunidad, posteo ahora. Con la misma foto que subí cuando reseñé el histórico partido: Caldera y el Tanque chocando sus manos en un gesto mínimo que resume la felicidad del Universo. Mundo agradable, se tituló el post, no sé si se acuerdan. Qué agradable fue todo después, la alineación astral nos dio el sí, el destino jugó a nuestro favor y nos regaló sus mejores dados.

Y como escribí antes: sepamos leer entre líneas. La cosa viene complicada, medio empiojada. Y ahí, sobre la marcha, se dará vuelta todo y todo volverá a estar en su lugar. Como un ordenamiento planeatario, el movimiento natural del cosmos. Somos más que Gimnasia en todo sentido, no hay dudas, a nadie les cabe. Sólo lo tenemos que demostrar, una y otra vez, en una sucesión infinita. Como debe ser y así como será.

Gracias a los amigos que leen y siguen Cerca de las Puertas, gracias por pedir que volviera. Lo iba a hacer sin dudas, sin necesidad de que lo solicitaran. Fue un honor para mí el haber respondido y espero estar a la altura de las circunstancias. El respaldo de una hinchada de esta estirpe llena de orgullo al blog.

La suerte, la yeta, la mística, la maldición, el azar, el destino. Elementos de un todo, componentes de una totalidad establecida desde siempre. Una escritura axiomática, irrebatible, que ya dio su veredicto. El partido ya se jugó. Hasta el domingo.

28.3.07




Incredibile Verón



Giancarlo, Ian, Yaco y Bruno, italianos, viajaron desde Milán hacia Buenos Aires. Estuvieron poco tiempo, apenas dos días. Llegaron a destino y luego se trasladaron a La Plata, Estadio Único, partido de Estudiantes contra Rosario Central, partidazo, 3 a 0. La mascota, dicen que es campeón de triatlón, para nosotros es el león que antes de todos los partidos lleva la bandera argentina y pincha; ese día mostró el trapo de los tanos: Incredibile Verón. Reconocimiento, adoración por el gran jugador. Aprecio por el líder, aquel que con la camiseta neroazurra del Inter demostró el pase preciso, la pegada justa, la belleza del toque, el tranco ágil, la posición de vanguardia, el talento genial. El conductor, el comandante, el tatuaje maradoneano en el hombro derecho con un símbolo inconfundible: alguien llamado el Che. La pelota que se deja conducir por su diestra.

Los técnicos, el Cholo y el Coco, confían en él para mandar el equipo hacia adelante. Actitud ofensiva. Juego vertical. Desconcierto de los rivales. Peligro de gol con pelota parada, con pelota en movimiento. Líder indiscutido. General, capitán.


Los tanos viajaron desde lejos para volver a verlo, para apreciarlo, aunque sea en un partido, algo más de su brillantez. Él los invitó a cenar a su casa. Gracias por venir, bienvenidos a La Plata. Vean un gran equipo: Estudiantes de la Plata, lleno de gloria, lleno de historia, el campeón argentino. Goleamos a Central y eso fue sólo una muestra. Vamos por más, sépanlo todos.


Incredibile Verón dicen desde Italia. Increíble Bruja decimos desde la hinchada. No te mueras nunca, no te lesiones, seguí jugando, dice Basile. Habilitame dice el Tanque, aconsejame dice Sosita. Sé mi amigo, mi compañero, señala Caldera. Grande Capitán, coronel, teniente de nuestro equipo.


El ejemplo, el estandarte. Verón nos mostró el camino del héroe. El que resistió la mediocridad argenta y sus insultos, y que cómo único presente posible nos dió un campeonato. En honor a su padre, como corresponde. Homenajeando a la historia y a los maestros pincharratas. En compañía de un equipo de ensueño, de sus amigos, de su familia, de su pueblo.


Desde Cerca de las Puertas, tu blog amigo, nos animamos a lanzar su candidatura a presidente del club Estudiantes de la Plata. Señor presidente, te apoyamos. Todos detrás tuyo, detrás de tu proyecto: deportivo, social, cultural y político. No hay miedo por la palabra política. Contactos con el poder, y qué.


Soñamos con campeonatos locales, Sudamericanas, Libertadores. Queremos un club en crecimiento, potente. Un club con un semillero acaudalado, con un country de avanzada, con una administración ordenada como la que vienen llevando Abadie y compañía. Con una estructura como la italiana y con una idiosincrasia nacional. Con la historia a flor de piel; los fantasmas de la historia presentes, los referentes presentes. Pasado un tiempo, unas semanas, el perdón para Palermo: volvé Martín.


Todos juntos, la gran hinchada, la número uno sin dudas y lo digo sin ruborizarme. Mi hinchada, mi lugar de pertenencia. Mística copera, protagonista de grandes hazañas. La historia ya nos reservó un lugar de privilegio, lo sabemos, todos.


Y Sebastián va a ser el futuro presidente, cuando vuelva de la Copa del Mundo Sudáfrica 2010. Un club proyectado al 2050. Si señores, si amigos, hasta que seamos viejos. El grande argentino, me garco en Boca, en River y en todos los demás. Somos campeones, vamos a ser bi, y tenemos un plan. Los invito a apoyar este proyecto, sabiendo que cada uno de sus comentarios no va a ser inocente. Cerca de las Puertas, cerca de Verón.