23.4.07


Otros siete goles


Datos objetivos: se ganó un clásico difícil, ratificamos nuestra condición de candidatos al título, demostramos un gran juego, Pavone resucitó, nos ilusionamos con arrancar otra racha ganadora y ampliamos la diferencia con nuestro rival a tres partidos. Son datos indiscutibles, irrefutables, incuestionables. Son datos fríos que están ahí para ser interpretados. La primera interpretación, la que todos tenemos a mano, es que somos superiores a nuestro rival, ¿a alguien le quedan dudas a esta altura? Nosotros ya lo sabemos, desde siempre, y a ellos no les queda otra que convencerse. Nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio.

Luego, la fiesta. El marco, impresionante. El partido, una batalla épica, con gladiadores heroicos que demostraron lo que es dejar todo en una cancha. Un nombre que para escribirlo se necesitan letras doradas: Verón, capitán y líder indiscutido de nuestro ejército. En el post anterior señalaba lo importante que era salir a la cancha con él liderando la fila. Y lo demostró claramente.

Tenemos la expulsión de Caldera, algo que me preocupó mucho no por el hecho de quedar con diez, más bien por la actitud inmadura del jugador. Me quedo con sus declaraciones de ayer en las que explica que se equivocó feo. Ese es el Caldera que necesitamos, maduro, reflexivo y capaz de advertir sus errores. Como dijo la Bruja, son desgracias que a cualquiera le puede pasar en un partido como ese, lo que suma es el ejemplo del jugador tras el clásico.

Pero más allá de la pérdida de alguien clave, el hecho de jugar con uno menos realzó notoriamente el valor del partido. Algunos dicen que vale más que el 7 a 0, no lo sé ni me interesa. Lo cierto es que la demostración de huevos fue otro mojón en una historia llena de hitos heroicos. Cuánta emoción, cuántos nervios, cuánta valentía de un equipo que sabía que era superior y que sólo había que demostrarlo dejando el alma. Y se hizo y cuando se hizo del otro lado llegó el miedo, el pis, la caca encima, la impotencia de su hinchada que en su necedad se resiste a admitir lo que es una verdad incocultable. La lluvia y la cancha pesada como marco legendario, los jugadores ofrendando su victoria al pueblo pincha que ya a esa altura estaba borracho de gloria.

Estudiantes ganó otra vez y honró su historia, como corresponde a un equipo y cuerpo técnico que respeta sus tradiciones. Se consolidó en la punta y lo disfrutamos como nunca, o como siempre. 7 a 0, 2 a 1 y 47 a 44, cifras que hablan de dos status diferentes, pero también de dos esencias, fibras distintas. Está el que pone, el que deja todo, el que gana y demuestra su coraje, y está el que arruga, el que pierde el que casi gana y se vuelve con las manos vacías.

Y por supuesto, el show de las declaraciones. Ayer, esta madrugada, un chileno desconocido salió a declarar contra Verón. Un irrespetuoso, un extranjero que viene a ganarse el pan a nuestro país y critica al capitán de nuestra selección; un tipo que no entendió lo que es un clásico y que los partidos hay que ganarlos dentro de la cancha y no fuera, y que si cobrás te la tenés que bancar, que por algo este es un juego de hombres. Verón juega fuerte, lo sabemos, a veces al límite, y en estos partidos y con un hombre menos se lo suele pasar; queda claro y hay veces que eso perjudica al equipo porque se llena de amarillas y le da pasto a la fiera popular que tiene como hobby darle masa. Pero en el clásico del domingo todos vimos que fue una acción casual, y si sangró un poco no habrá sido para tanto porque terminó jugando todo el partido. Entonces lo mejor hubiera sido callarse la boca.

Tampoco aprovecharon la oportunidad de llamarse a silencio los hinchas triperos: que ganaron los ingleses, que se pagó, que Favale tal cosa y tal otra, que el penal no fue (sólo ellos no lo vieron), que bla bla bla. A los que dicen que son virgos yo les contesto que no, son campeones de las excusas. Lo único que les queda es la disputa dialéctica por fuera de la campo de juego, algo que los hace más diminutos todavía.

Hoy el festejo es todo nuestro, ellos se quedan con su impotencia, su amargura y con el sufrimiento de ser el hazmerreir del fútbol argentino. Fue un clásico lleno de gloria, puro honor pincharrata. El 15 de octubre del año pasado ganamos 7 a 0 e hicimos una marca en el fútbol mundial, esta vez demostramos otro juego que vale tanto como los siete goles. Fueron dos, pero en realidad fueron siete.

La creatividad de la hinchada merece una mención final. Los siete pibes vestidos con remeras numeradas del 1 al 7, las banderas con la cifra mágica. Algo que no se olvidará, de aquí en más todos los partidos los ganamos por siete goles.

16.4.07



El azar del destino


Hace poco ví una publicidad de una nueva promoción del Banco Francés. La protagonizaba alguien muy significativo para nosotros: Carlos Salvador Bilardo. El asunto giraba en torno a la suerte, las cábalas, la yeta y todo lo que tiene que ver con los avatares del azar; algo, como sabemos, a lo que no escapa nuestro querido Doc.

Todo esto viene a cuento de un acontecimiento muy importante que sucederá el domingo. Queda claro que hablo del clásico con Gimnasia que se jugará en el Estadio Único de La Plata, aquel en donde hace menos de seis meses conseguimos un resultado histórico: 7 a 0. Y fue un número que pasó a la eternidad, se volvió místico para nosotros y maldito para ellos. Mi hija tiene ese resultado estampado en su remerita y los otros lo viven como su karma, como su estigma, como algo de lo que no podrán escapar, ni ellos ni su decendencia.

Retomo el tema del azar. El destino sacudió su cubilete y entregó unos dados difícil de interpretar. De su lado tenemos la salida de Troglio, quien parece haber ido en busca de un escondite más confortable que el hostil baño de la concentración gimnasista. La llegada impredecible de Maturana, un émulo de Menotti, quien fracasó aquí y allá y aún pregona un discurso futbolístico de hace treinta años. Un presidente como JJ Muñoz, demente y responsable de que el Lobo se vaya a la B. Un hinchada tibia, medio boba, que no dice ni mu y se banca sucesivas metidas de dedos en el orto. La Libertadores, un sueño en mil pedazos y la única posibilidad de salvar algo con un triunfo o aunque sea con un empate ante el Pincha.

De nuestro lado hay cierta preocupación, tenemos que reconocerlo y malo sería ocultarlo. El equipo no es lo que era el año pasado. Ostensiblemente hay una merma en el rendimiento y pareciera que le tomaron el tiempo ; nuestros mejores jugadores siempre son marcados, anticipados, sus movimientos son conocidos. Al mismo tiempo se precibe cierto bajón anímico: el caso de Pavone es todo un ejemplo. Todos estos datos son empíricos, pero vistos a la luz del prisma pincharrata cambian de significado. Hay que saber leer entre líneas, hay un mensaje oculto por ahí. Mística, palabra que resuena, un eco rebotando en la Ciudad.

Lo que sucedió hoy con la Bruja es otra muestra del azar. Se lesiona, en realidad se resiente levemente, y no puede jugar el partido contra Chile, aunque se habla que no va a tener problemas en llegar en su totalidad al derby platense. Sinceramente lo siento mucho por Sebastián quien seguramente estará sufriendo este momento. Era algo que él esperaba con ansias y lo vivía como una suerte de revancha, aunque con seguridad Basile lo va a volver a convocar. Pero lo importante en estos momentos es tenerlo entero para el partido del domingo, y en ese punto la suerte nos dio una mano. ¿Se imaginan salir a la cancha sin el Pelado liderando la fila? No sería igual, sin dudas.

Recuerdo que en los inicios de este blog se llenaba de triperos pulentas, haciéndose los matones, diciendo que no les importaban las copas y que ellos tomaban del pico. Argumento tétrico si los hay. El 7 a 0 los evaporó, desaparecieron de la faz de la tierra. Y el blog continuó, acompañando triunfos y más triunfos, hazañas y vueltas olímpicas, festejos, emociones y recuerdos.

Una cábala, un amuleto. Tratar de repetir lo sucedido, reproducir lo que hicimos, como nos vestimos, donde vimos el partido. El aporte de Cerca de las Puertas es este nuevo post: volví, volvimos. Postee en esa oportunidad, posteo ahora. Con la misma foto que subí cuando reseñé el histórico partido: Caldera y el Tanque chocando sus manos en un gesto mínimo que resume la felicidad del Universo. Mundo agradable, se tituló el post, no sé si se acuerdan. Qué agradable fue todo después, la alineación astral nos dio el sí, el destino jugó a nuestro favor y nos regaló sus mejores dados.

Y como escribí antes: sepamos leer entre líneas. La cosa viene complicada, medio empiojada. Y ahí, sobre la marcha, se dará vuelta todo y todo volverá a estar en su lugar. Como un ordenamiento planeatario, el movimiento natural del cosmos. Somos más que Gimnasia en todo sentido, no hay dudas, a nadie les cabe. Sólo lo tenemos que demostrar, una y otra vez, en una sucesión infinita. Como debe ser y así como será.

Gracias a los amigos que leen y siguen Cerca de las Puertas, gracias por pedir que volviera. Lo iba a hacer sin dudas, sin necesidad de que lo solicitaran. Fue un honor para mí el haber respondido y espero estar a la altura de las circunstancias. El respaldo de una hinchada de esta estirpe llena de orgullo al blog.

La suerte, la yeta, la mística, la maldición, el azar, el destino. Elementos de un todo, componentes de una totalidad establecida desde siempre. Una escritura axiomática, irrebatible, que ya dio su veredicto. El partido ya se jugó. Hasta el domingo.

28.3.07




Incredibile Verón



Giancarlo, Ian, Yaco y Bruno, italianos, viajaron desde Milán hacia Buenos Aires. Estuvieron poco tiempo, apenas dos días. Llegaron a destino y luego se trasladaron a La Plata, Estadio Único, partido de Estudiantes contra Rosario Central, partidazo, 3 a 0. La mascota, dicen que es campeón de triatlón, para nosotros es el león que antes de todos los partidos lleva la bandera argentina y pincha; ese día mostró el trapo de los tanos: Incredibile Verón. Reconocimiento, adoración por el gran jugador. Aprecio por el líder, aquel que con la camiseta neroazurra del Inter demostró el pase preciso, la pegada justa, la belleza del toque, el tranco ágil, la posición de vanguardia, el talento genial. El conductor, el comandante, el tatuaje maradoneano en el hombro derecho con un símbolo inconfundible: alguien llamado el Che. La pelota que se deja conducir por su diestra.

Los técnicos, el Cholo y el Coco, confían en él para mandar el equipo hacia adelante. Actitud ofensiva. Juego vertical. Desconcierto de los rivales. Peligro de gol con pelota parada, con pelota en movimiento. Líder indiscutido. General, capitán.


Los tanos viajaron desde lejos para volver a verlo, para apreciarlo, aunque sea en un partido, algo más de su brillantez. Él los invitó a cenar a su casa. Gracias por venir, bienvenidos a La Plata. Vean un gran equipo: Estudiantes de la Plata, lleno de gloria, lleno de historia, el campeón argentino. Goleamos a Central y eso fue sólo una muestra. Vamos por más, sépanlo todos.


Incredibile Verón dicen desde Italia. Increíble Bruja decimos desde la hinchada. No te mueras nunca, no te lesiones, seguí jugando, dice Basile. Habilitame dice el Tanque, aconsejame dice Sosita. Sé mi amigo, mi compañero, señala Caldera. Grande Capitán, coronel, teniente de nuestro equipo.


El ejemplo, el estandarte. Verón nos mostró el camino del héroe. El que resistió la mediocridad argenta y sus insultos, y que cómo único presente posible nos dió un campeonato. En honor a su padre, como corresponde. Homenajeando a la historia y a los maestros pincharratas. En compañía de un equipo de ensueño, de sus amigos, de su familia, de su pueblo.


Desde Cerca de las Puertas, tu blog amigo, nos animamos a lanzar su candidatura a presidente del club Estudiantes de la Plata. Señor presidente, te apoyamos. Todos detrás tuyo, detrás de tu proyecto: deportivo, social, cultural y político. No hay miedo por la palabra política. Contactos con el poder, y qué.


Soñamos con campeonatos locales, Sudamericanas, Libertadores. Queremos un club en crecimiento, potente. Un club con un semillero acaudalado, con un country de avanzada, con una administración ordenada como la que vienen llevando Abadie y compañía. Con una estructura como la italiana y con una idiosincrasia nacional. Con la historia a flor de piel; los fantasmas de la historia presentes, los referentes presentes. Pasado un tiempo, unas semanas, el perdón para Palermo: volvé Martín.


Todos juntos, la gran hinchada, la número uno sin dudas y lo digo sin ruborizarme. Mi hinchada, mi lugar de pertenencia. Mística copera, protagonista de grandes hazañas. La historia ya nos reservó un lugar de privilegio, lo sabemos, todos.


Y Sebastián va a ser el futuro presidente, cuando vuelva de la Copa del Mundo Sudáfrica 2010. Un club proyectado al 2050. Si señores, si amigos, hasta que seamos viejos. El grande argentino, me garco en Boca, en River y en todos los demás. Somos campeones, vamos a ser bi, y tenemos un plan. Los invito a apoyar este proyecto, sabiendo que cada uno de sus comentarios no va a ser inocente. Cerca de las Puertas, cerca de Verón.

17.3.07




Borges era su propio cuento


Publican una biografía de Borges de Edwin Williamson, titular de la Cátedra de Estudios Hispánicos en la Universidad de Oxford y Miembro del Exeter College, es uno de los hispanistas más notables, crítico de literatura latinoamericana y renombrado especialista en la obra de Cervantes.


Escribir una biografía de Borges resultó una empresa bastante ardua: una larga caza de documentos, testimonios y fuentes que duró unos nueve años: aproximadamente el doble de lo que había proyectado. Esta caza me llevó varias veces a Buenos Aires para buscar material inédito en hemerotecas y bibliotecas, y para recoger testimonios", explica Edwin Williamson en el prefacio de Borges.

Una vida, la exhaustiva biografía que edita en estos días Seix Barral. "Mi investigación", añade, "se benefició de amplias entrevistas con personas que trataron a Borges en distintos periodos: familiares, amigos, discípulos, colegas y hasta enemigos. Los datos biográficos que iba recogiendo fueron organizados según un minucioso ordenamiento cronológico de los textos borgeanos, y esta metodología me abrió la posibilidad de establecer un juego dialéctico entre experiencia y escritura, donde la una era capaz de iluminar aspectos insospechados de la otra. Esta manera de proceder producía concentraciones cronológicas de textos a veces sorprendentes, y sacaba a la luz relaciones intrigantes entre textos y vivencias o hilos intertextuales que se cruzaban y entrecruzaban a lo largo de la obra. Poco a poco fueron dibujándose los contornos de la experiencia personal de Borges, hasta que por fin fue posible tomar el pulso del 'corazón que late en la hondura' de sus textos" [...].

"Borges era un hombre que sufrió agudos conflictos internos. No obstante, se enfrentó a estas dificultades con una lucidez y un coraje realmente impresionantes. En gran medida concebía la creación literaria como un proceso de autorrealización y, de hecho, hay cierta dimensión autobiográfica en sus textos donde sondea e interroga constantemente su propia realidad psicológica. A la larga, escribir le ofreció una salida a estos conflictos: a mediados de los años sesenta, esta turbulenta lucha interna culminó en una extraordinaria liberación de las trabas y contradicciones que lo habían oprimido desde la infancia".

"Si los textos de Borges registran indirectamente los conflictos de su mundo interior, tampoco son inocentes de las realidades externas. Sorprendentemente quizá para los que quieren tener a Borges encerrado en una 'biblioteca total'; fue un intelectual público durante toda su vida. Desde un principio mostró un gran afán de protagonismo en el mundo literario, y mi estudio sigue en detalle sus aventuras en las vanguardias española y argentina. También he analizado sus creencias y actividades políticas, desde su temprana simpatía por los bolcheviques hasta su pacifismo último, pasando por su afiliación al Partido Radical, su obstinada lucha antifascista, su antiperonismo acérrimo y su apoyo a las dictaduras militares. Lo que he procurado hacer es analizar la lógica de estos cambios en el contexto de la historia argentina para llegar a comprender lo que él veía como la constancia fundamental de sus valores políticos. El hecho es que, lejos de vivir de espaldas a las grandes cuestiones de su tiempo, Borges estaba imbuido de una fuerte conciencia de la responsabilidad del escritor ante la historia: tenía un sentido muy hondo de la patria y hasta el final de su vida se comprometió con el destino de la Argentina. Por eso, aunque sus temas literarios no fueran políticos, fue un escritor engagé a su manera" [...].


Enamoramientos y frustraciones.

Probablemente, una de las características más destacadas de esta amplia biografía es la insistencia de Williamson en vincular la obra de Borges con las vicisitudes sentimentales de su vida. Enamoramientos y frustraciones se suceden con constancia, lo que a su vez se refleja con mayor o menor intensidad en sus obras.

"La partida de Norah Lange [1928] había dejado a Borges en un estado de abatimiento absoluto, y en ausencia de la amada, su sentido de la 'nadería dela personalidad' amenazaba con invadirlo una vez más. Aunque continuó con su costumbre de explorar los barrios de Buenos Aires después de su operación de la vista, ahora había un toque de desesperación en sus vagabundeos: se aventuraba enplena noche en las zonas de peor fama, lugares donde los delincuentes iban armados con cuchillos y pistolas y donde se sabía que había perros feroces que atacaban a los transeúntes. En una ocasión escapó por poco al daño corporal grave mientras caminaba con Ulyses Petit de Murat y Sixto Pondal Ríos en el Bajo de Belgrano, una zonadesagradable de criaderos y establos de caballos, refugio notorio de criminales". [...].

"Después de su rechazo definitivo por Norah Lange, Borges estaba asediado por las pesadillas y el insomnio y estuvo a punto de matarse. Trató de sobrellevar ese sufrimiento dedicándose por entero a su trabajo en Crítica. Dos cuentos que iba a publicar en Crítica nos dan cierta perspectiva sobre la gravedad de su crisis personal. Los dos fueron escritos con el seudónimo 'Alex Ander', y su estilo melodramático, crudamente escrito, es difícil de reconciliar con la elegancia de la escritura posterior de Borges, pero era consonantecon el populismo amarillista de Crítica y tiene que haberse debido en no poca medida a la angustiaextrema de su autor en ese momento" [...].

"De los treinta y siete lectores que compraron un ejemplar de Historia de la eternidad, uno fue Adolfo Bioy Casares, un aspirante a escritor. Tal era el apetito del joven por las curiosidades literarias que fue engañado por la reseña falsa de El acercamiento a Almotásim y pidió la novela inexistente a un librero de Londres. Con el tiempo, Bioy Casares se convertiría en uno de los compañeros más cercanos y leales de Borges, así como en el autor, con él, de una serie de cuentos y unos guiones cinematográficos" [...].

Crisis suicidas

"La pérdida de Haydée [en 1940, Haydée Lange, hermana de Norah y a quien cortejaba Borges, se había enamorado de otro hombre] provocó otra crisis suicida, al menos en su imaginación, porque en la misma libreta de notas en la que había compuesto Tlon, Uqbar, Orbis Tertius bosquejó el siguiente guión: después de desempeñar sus deberes como auxiliar segundo en la biblioteca del suburbio monótono de Boedo, compraba un revólver en un negocio de armas de la calle de Entre Ríos, una novela policial de Ellery Queen que ya había leído, y un pasaje de ida a Adrogué, donde se registraba en el hotel Las Delicias, bebía pero no pagaba dos o tres coñacs y después se pegaba un tiro en una de las habitaciones superiores" [...].

"Pero lo peor de todo era que un líder carismático había surgido de entre el conciliábulo de jóvenes oficiales que habían orquestado el golpe de Estadode 1943. Se trataba del coronel Juan Perón, que, como ministro de Trabajo, estaba construyendo una enorme base de apoyo apartando a los trabajadores de sus sindicatos tradicionales con una serie de medidas populistas. Perón exhibía los atributos de un Mussolini, y no podía pasar mucho tiempo sin que orquestara algún tipo de putsch que le daría el poder para convertir la Argentina en una dictadura fascista" [...].

En 1946 es elegido presidente de Argentina Juan Perón, político al que Borges detestaba profundamente. Ese mismo año escribió: "... las dictaduras fomentan la opresión, las dictaduras fomentan el servilismo, las dictaduras fomentan la crueldad; más abominable es el hecho de que fomenten la idiotez. Botones que balbucean imperativos, efigies de caudillos, vivas y mueras prefijados, muros exornados de nombres, ceremoniasunánimes, la mera disciplina usurpando el lugar dela lucidez... Combatir esas tristes monotonías es uno de los muchos deberes del escritor. ¿Habré de recordar a lectores del Martín Fierro y de Don Segundo que el individualismo es una vieja virtud argentina?" [...].

"Fue la esposa de Bioy, Silvina Ocampo, quien expresó memorablemente la opinión imperante sobre las inclinaciones amorosas de Borges: 'Borges tiene un corazón de alcaucil. Ama a las mujeres hermosas. En especial si son feas, porque entonces puede inventarles la cara con mayor comodidad'. Silvina tenía razón sobre la cualidad imaginativa de sus encaprichamientos, pero se equivocaba si con 'corazón de alcaucil' quería decir que era incapaz de sentimiento auténtico por una mujer en particular. Las dedicatorias literarias de Borges eran muestras de amistad, sin duda sinceras, pero, por cierto, ninguna guía de la profundidad de su aprecio por la dama en cuestión. En cambio, uno debiera distinguir entre las numerosas mujeres que admiraba y otro grupo de mujeres con quienes trató de llevar adelante relaciones serias, y que le provocaron en general mucho sufrimiento" [...].

"La caída de Perón [1955], en opinión de Borges, había abierto las mejores expectativas políticas para la Argentina desde el golpe de estado que había derrocado a Yrigoyen en 1930. Otra vez podía soñar en una Argentina democrática, libre del flagelo de los caudillos. Y el hecho de que ese nuevo amanecer en la historia de la nación hubiesecoincidido con el renacer del romance con Estela Canto explicaría la euforia extraordinaria que sintió Borges ante la caída de Perón: la patria se había salvado cuando a él mismo le habían dado una oportunidad final de ser salvado. En ese raro acuerdo entre las esferas personal y pública de su vida, Borges habría tenido el presentimiento de ese estado feliz al que había aspirado a lo largo de su vida: la realización sublime del yo y su integración en la realidad del mundo".

"Borges no tuvo que esperar mucho para saborear los frutos de la victoria. A semanas de la derrota de Perón, lo nombraron director de la Biblioteca Nacional, nada menos" [...].

"Borges iba tomando conciencia del aprieto que lo acosaría como de hecho acosaría a la política argentina por el resto de su vida. Porque ¿cómo se crea una democracia cuando el sector mayor del electorado elegirá a un líder totalitario que es ideológicamente hostil a la democracia liberal? ¿Debe uno aceptar la 'voluntad del pueblo' sin tener en cuenta los principios o los valores? Borges estaba siendo llevado a una posición por la cual deseaba restaurar la democracia, pero sólo podía confiar en que una elite no representativa lo lograra. Era una contradicción, desde luego, y hay pocas dudas de que era consciente de sus implicaciones, tanto para el país como para él mismo. Perón lo estaba obligando a cuestionar la sabiduría de 'el pueblo', y eso amenazaba con poner en entredicho, si no destruir, su sueño de una Argentina democrática. Había abandonado a Estela Canto por un principio político, pero si salvar a la patria demostrara ser imposible, entonces habría sacrificado el amor por nada y habría despilfarrado la última oportunidad de hacer que su vida tuviera algún sentido" [...].

Un golpe de suerte

"La vida de Borges habría seguido por este camino penoso, de no mediar un golpe de suerte que cayó del cielo como un rayo en mayo de 1961. Estaba almorzando un domingo en la casa de Bioy Casares cuando recibió una llamada telefónica informándole de que había obtenido un premio internacional del que nunca antes había oído hablar. Al principio creyó que era una broma, pero resultó ser un premio que habían otorgado por primera vez ese año. Seis firmas editoras -Gallimard de Francia, Einaudi de Italia, Rowohlt de Alemania, la española Seix Barral, Weidenfeld y Nicolson de Londres y Grove Press de Nueva York-habían creado el Premio Internacional de los Editores, que le sería concedido a un autor 'de cualquier nacionalidad, cuya obra pueda llegar a ejercer, en opinión del jurado, una influencia perdurable sobre el desarrollo de la literatura moderna'. El ganador recibiría diez mil dólares y tendría un libro traducido y publicado en cada uno de los países representados por las editoriales patrocinadoras". [...].

"Además de componer cuentos y colaborar en escribir proyectos con amigos, tenía sus clases de anglosajón los sábados por la mañana en la Biblioteca Nacional, que seguían atrayendo a un fiel grupo de estudiantes. El año anterior, Borges había invitado a una muchacha llamada María Kodama a unirse al grupo. María había admirado a Borges desde que su padre japonés la había llevado a una de las conferencias de Borges. En esa época tenía apenas doce años, pero un amigo de la familia le había presentado después al escritor, y habían charlado sobre Alicia en el país de las maravillas, el libro favorito de ella. Borges había olvidado aquel primer encuentro, pero unos años después, cuando María era estudiante en la Universidad de Buenos Aires, se anotó en la clase de Borges sobre épica, tema que la había fascinado desde que su padre le hablara sobre los cuentos de los samuráis" [...].

"Borges estaba bastante impresionado por esa muchacha medio japonesa, cuya belleza frágil la hacía parecer aún más joven de lo que era. Además, tenía una conducta amable, respetuosa, modesta. En una época de turbulencia emocional secreta para él, ella tiene que haber sido una presencia tranquilizadora, y podía pasarse el tiempo haciendo lo que más le gustaba: explayándose sin fin sobre temas literarios mientras María estaba pendiente de cada palabra, sin creer casi que se le hubiera acordado el privilegio de escuchar la sabiduría de su admirado maestro. Predeciblemente, no pasó mucho tiempo sin que su amistad en ciernes con la muchacha se convirtiera en algo más intenso, aunque era difícil definir a esa altura qué era lo que realmente sentía por ella" [...].

En 1971, y tras una serie de conferencias en Estados Unidos, "voló a Islandia el 13 de abril con Di Giovanni y su esposa, visita que iba a describir como 'la mayor revelación de mi vida" [...].

'Una especie de éxtasis'

"Cuando llegó a Islandia, donde María lo estaba esperando, sintió 'una especie de éxtasis'; era un 'sueño hecho realidad' . Quedó impresionado por el paisaje desierto de volcanes cubiertos de nieve y géiseres humeantes. Hubo visitas al Althing, donde vio los restos del Parlamento medieval de jefes tribales, y a la casa de Snorri Sturluson en Borgafjord, así como también a otros lugares históricos, y mientras iba de un lugar a otro, recitando sus pasajes favoritos de las grandes sagas nórdicas, se conmovió hasta las lágrimas por la emoción de todo aquello" [...].

"Fue en ese estado de intensa emoción que reunió el coraje de declararle sus sentimientos a María, y ella contestó a su vez reconociendo que lo de ella era más que una amistad, era amor. Borges entonces le confesó a María que se sentía como si hubiera estado esperándola toda la vida, y fue en el contexto de un sueño de larga data hecho realidad donde concibió la idea para un cuento que, como le dijo a María en Islandia en esa época, se proponía dedicarle alguna vez. El germen de ese cuento era un encuentro entre un hombre mayor y una mujer joven que le recuerda a una muchacha que lo había rechazado en su juventud; mientras le hace el amor a la mujer, siente que el recuerdo del amor anterior, no correspondido, por fin queda borrado" [...].

"Desde 1976, cuando declaró su apoyo al general Videla e hizo su famosa visita a Chile, Borges se había apartado en general de la política y se había preocupado cada vez más de asuntos personales: su búsqueda de una nueva comprensión del amor, y las ansiedades sobre la enfermedad y la muerte que precedieron su visita a Japón. Esa absorción en sí mismo, sin embargo, coincidió con los peores años del conflicto entre las fuerzas armadas y los poderosos ejércitos guerrilleros de los Montoneros y el ERP" [...].

"El 13 de junio [1986], María llamó a un amigo de los dos, el escritor francoargentino Héctor Bianciotti, editor de Borges en Gallimard, quien viajó a Ginebra desde París el mismo día. Esa noche se sentó junto al lecho de Borges mientras María descansaba un poco. Borges había entrado en coma, y en las primeras horas de la mañana, Bianciotti notó que su respiración, que había sidoregular durante las últimas diez horas, o más, parecía apagarse. Llamó a María, y ella se sentó junto a Borges. Estuvo junto a él cuando, por fin,él se fue, con su mano en la de ella, hacia el amanecer del sábado 14 de junio".


Por Edwin Williamson

Fuente: diario "El País" de Madrid

Más información: www.elpais.es

13.3.07


El dilema de Martín

Llegó ese día, el que estaba esperando. Medio diciembre, todo enero, febrero y algo de marzo esperó para tomarse su ansiada revancha. Y le salió bien. Vacunó con tres. Y no los gritó, aunque lo disimuló. Y se le escapó una sonrisa cómplice con su amigo Riquelme. Y no saludó a la Bruja, tampoco a la hinchada pincha, y sí a la 12.
Goleador de raza, indiscutible. De aquellos que si te descuidás la tenés que ir a buscar a la red, una y otra vez. Encima lo marcaba Casierra, que fue débil ante su furia, su voracidad animal. El suplente de Domínguez, Mosquera, pudo hacer poco y nada. Te extrañamos Tano; tanto.
Su rencor lo pude percibir desde el pasillo 26 de la platea en la que estaba. Se sentía, se olía como esas feromonas que segregan las fieras cuando van a matar. Un recibimiento tibio por cortesía, por alguien que quisimos: nos alegramos con él, nos levantamos a las 6 de la mañana y festejamos aquellos dos goles al Madrid, sufrimos cuando erró los tres penales con la celeste y blanca, mucha emoción con ese zapatazo a River en la Libertadores, gozamos con el beso a los botines rojos.
Nadie entendió su reacción en la final del año pasado, o sí. Una amistad rota de años con su íntimo amigo de la infancia. ¿Qué pasó? ¿Fue para tanto? El show mediático rinde, cotiza. Y el tipo se enganchó. Se sabe que varios en el entorno quisieron armar la línea de reencuentro, pero no se pudo. Algo se quebró.
Y la hinchada, cuando terminó el partido que perdimos preocupantemente contra Boca, quedó dolida. Y lo reputeó. Envenenados durante media hora esperando a que los bosteros se volvieran, se escuchaban los comentarios en su contra: "mejor, así no vuelve", "tapa a los pibes que vienen de abajo". Hay bronca porque Palermo es más de Boca que de Estudiantes, porque es más amigo de Riquelme y del Mellizo que de Sebastián y de Caldera, porque prefiere morir con la azul y oro que con la rojiblanca.
El tipo es un ídolo, se sabe. Es una estrella, el máximo goleador en actividad, el optimista del gol. Es archirreconocido, acá y en el mundo. Los de Boca lo quieren y ya se animan a pedirlo para la Selección. Ellos están felices, le ganaron a Estudiantes, el equipo que les amargó el año pasado, el que le robó el tricampeonato tan ansiado, lo que tenían consigo y se esfumó. Nos ganaron, y su fiesta fue total porque los tres goles los hizo el Nueve, que lo disfrutó como nunca, y el Pincha fue un manojo de nervios, empezando por su capitán.
Dos realidades, una la de diciembre, y esta que es expuesta por los medios como una revancha, como el regreso del ángel caído. Fiesta y alegría para los bosteros que se volvieron a La Boca cantando y saltando. Repito: Martín ídolo indiscutido, tiene todo lo que un jugador de fútbol puede desear. Pero hay algo que él desea por sobre todas las cosas y que perdió, pienso yo, para siempre: el amor pincharrata. Abandonó a la familia, algo se cortó y se notó en la noche del sábado en el Estadio Único. Esos silbidos, agudos, eran más que reprobación: había un dolor grande.
Perdimos pero la Bruja es más ídolo que nunca, tan familia como siempre. Perdimos pero Caldera sigue siendo el patriarca. Perdimos pero el Tanque es el hijo pródigo que algún día se irá pero al que vamos a esperar con los brazos abiertos. Lo mismo con Sosita. Perdimos pero tenemos la certeza que hay un semillero inagotable.
Y el recuerdo a nuestros artilleros, temibles, implacables. Los de siempre: Los Profesores, Pelegrina, Infante, Laferrara, Verón padre, el Bocha Flores, Galetti padre, Fortunato, Trama, Gurrieri, Gottardi. Los de ahora: primero Caldera; luego Romeo, Galetti hijo, el Tecla, el Tanque, el Lechuga, Lugüercio. Me acuerdo de tipos como el Tano Piersimone, Poroto Russo. De las promesas de gol: Pirchio, Piatti, Caballero.
La lista es larga y está colmada de apellidos ilustres. Lamentablemente Martín ya no pertenece a ella. No es más de los nuestros y un gran dolor nos llena porque nos abandonó uno de los más queridos. Su discurso se agotó, su recorrida mediática también. El show de víctima por perder una final de fútbol lo llevó a tirarse contra nuestro ídolo, y lo peor de todo: no aceptar el perdón. Se enfrentó a un dilema: la fama, el reconocimiento y el poder, o el calor de su cuna. Nos clavó tres goles, se río, se abrazó con Riquelme y nos dió vuelta la cara.

3.3.07

El deber de señalarlo

Faltan tres minutos y no hay mucho por escribir, tampoco para analizar ni para meter el dedo en la llaga. Sí, deberíamos tomarnos un tiempo para lamentarnos, para preocuparnos. Son puntos perdidos muy importantes. El equipo parece perdido: el ejemplo es Pavone. ¿Dónde está aquel Tanque que cuando ponía tercera hacía temblar a los defensores rivales?

Quise convencerme de que la ida de Galván la íbamos a poder suplantar con la llegada de un tipo dinámico como Vázquez o con la elegancia del Chino Benítez. Pero pasados ya cuatro partidos la ausencia de la Pantera se extraña muchísimo mientras River disfruta de un jugador que -siempre lo pensé- debería vestir alguna vez la celeste y blanca.

Es justo decir que tampoco jugaron las figuras clave del equipo en este campeonato: Verón y Braña. Pero siempre nos jactamos de tener un juego de equipo, estructurado, en donde las piezas son funcionales según su interrelación con el...Goooooooool de Caldera carajo!!!!!!


Sonrisas

El abrazo con el Cholo, esa carrerita sonriendo, rien-do, después de hacer un gol para el premio Chamigo, Gar-barino, Albalatex. Un tipo de 36 años que cada día que pasa es más sabio, un tiro picado por arriba del que dicen que es uno de los mejores arqueros argentinos: lo dejó tumbado boca arriba cuando el reloj marcaba el último minuto de descuento. Es el tipo que sabe que el único disparo posible era ése y que había que hacerlo con maestría.

Son tres puntos de oro, son puntazos que llenan de alegría los corazones de todos los hinchas. Es recuperar terreno perdido y eso es buenísimo. Es llegar enterísimos para el partido contra los bosteros y con el aliciente de la vuelta de nuestros estandartes. La superrevancha está a la vista, ellos tienen toda la leche del mundo y nos van a querer romper la racha que aumenta a diecisiete invictos y también la imbatibilidad que ostentamos en el Único. Alegría, entrenamiento, pero muchísima reflexión.

La nota queda así, con una edición muy bizarra, primaria. La quise dejar como está, quedan las huellas de mi escritura. Un blogger frío, analítico, que busca objetivizar la realidad; esta vez muestro visceras, lo que no exhibo en mi producción, muestro mi desánimo, mi mirada crítica, y luego un poco de optimismo que regresa. Un cambio abrupto.
Permanecen, sí, las mismas apreciaciones. La preocupación está, la falta de juego sigue. Lo que dije del Tanque no lo borro. El equipo claramente no es el mismo del campeonato pasado y hay que encontrarlo. Es tarea del Cholo y de todo el cuerpo técnico. Se suman la inteligencia y la conducción de la Bruja, el consejo de Caldera, los huevos del Chapu y la bronca de Pavone que tiene que reaparecer. Todos lo conocemos, sabemos que es una lagunita y el animal del gol va a resurgir con máxima voracidad. Lo digo y espero que al final del campeonato deba tragarme mis palabras: el Chino no me convence. Aporta infinito Dominguez, estamos en presencia de un gladiador, fue uno de los mejores en este partido. Sosita está perdonado. Y Piatti ya tiene su lugar asegurado, quedate mucho tiempo con nostros pibe.

Por ahora a festejar, esa alegría final la merecíamos y Caldera nos la regaló. Gracias campeón. Felicidad, festejos moderados y a pensar. Esos bosteros nos buscan, démosle lo que se merecen.

25.2.07


Lo imprevisto

Los grandes equipos suman lo positivo en todas las situaciones. Aún en donde la mala suerte es tan evidente y parece que sólo hay lugar para la bronca sin límites, tenemos la posibilidad de refor-zar nuestro espíritu sacando provecho de la experiencia vivida. Está bien, expulsemos ese sentimiento que nos provoca la injusticia del resultado contra Colón. Las seis pelotas en los palos parecen ser un karma que nos vuelve triplicado por las dos que tuvimos a nuestro favor contra Gimnasia de Jujuy. Recuerdo que algo similar nos había ocurrido en el campeonato pasado contra Chicago: ese día habían quedado dudas de si Verón se merecía la roja y en el posterior partido contra Vélez lo echaron y por si fuera poco también a Pavone.

Llovió mucho el viernes en el Estadio Único y fue un partido que merecimos ganar claramente. Fue el mejor de los tres y sin embargo no nos llevamos los tres puntos. Falcioni declaró: "el campeonato pasado este tipo de partidos los perdíamos por goleada". Nosotros los ganábamos. No pudo ser y no hay que lamentarse. Como decía: siempre tenemos cosas por rescatar y estamos a tiempo de aplicarlas en el torneo para poder acceder al bi. El dato interesante es que seguimos con la racha de invictos que se extiende a dieciséis partidos seguidos. Lo otro, como sabemos, es que nuestros artilleros siguen vigentes: Caldera y Pavone tienen el hambre intacto. El equipo mejoró muchísimo; la hinchada, fiesta loca bajo la lluvia. Fue mala leche, nada más. Contra Belgrano vamos a tener la posibilidad de recuperar puntos perdidos, tranquilos.

Lo central del argumento que quiero compartir con ustedes es lo siguiente. El punto del viernes nos sirve de mucho si podemos aprehender una lección importantísima. Es posible planificar hasta lo más ínfimo, podemos practicar el plan y ejecutarlo a la perfección. Pero siempre hay contingencias, imprevistos que se filtran y pueden voltear la estructura que armamos. ¿Quién podía prever que íbamos a estrellar seis tiros en los palos? Es impensable. La lección que tenemos que llevarnos para reflexionar durante la semana es que hay que tener la capacidad y la flexibilidad para modificar sobre la marcha lo que tenemos programado. Los planes no son estructuras rígidas, sino moldeables a nuestra conveniencia. No hay contradicción, no quiero borrar con el codo lo que escribí con la mano; soy consciente de que insistí en la necesidad de un programa riguroso, pero a ello hay que agregarle la sutileza, la sorpresa, la brillantez, la capacidad de cambio instantáneo.

La mentalidad fuerte, firme, con el objetivo claro; y el cuerpo duro, rígido para el combate, trabajado en el ejercicio de la disciplina. Pero también la liviandad necesaria para el vuelo, para sacar de la galera la magia para superar esos problemas que se nos vienen encima y no los teníamos en los papeles. Pasó esto y puede pasar mucho más, hay que estar preparados.

Al Cholo como conductor del grupo le cabe una responsabilidad mayor. Es un tipo inteligente, vivo; lo demostró en el campeonato pasado con sus lecturas acertadas de los distintos partidos, con los cambios repentinos de táctica. Bilardo decía que el jugador de fútbol debía estar preparado para jugar en cualquier puesto y ante cualquier situación. El técnico eso lo sabe y también sabe que tiene un equipazo. Hay un recambio de una gran riqueza para dar vuelta partidos, se puede jugar con distintos esquemas dentro del mismo juego. Lo que debe quedar claro para todos, y esto el Cholo lo maneja, es que una situación como la del viernes no te puede tirar abajo todo lo que venís trabajando desde principios de año.

Hay que reinventarse, renacer con un ánimo renovado. Vamos a enfrentar a Belgrano como un ejército aguerrido pero con la suavidad necesaria para atravesarlo todo. Cuando se nos cierran con dos líneas de cuatro en el fondo como lo vienen haciendo todos los equipos hasta ahora, tenemos que seguir el ejemplo del agua cuando horada la piedra. La lluvia del viernes fue un signo, apareció para señalarnos que nuestro espíritu también tiene que ser blando para superar los imprevistos, porque si no, ante un golpe nos quebramos en mil pedazos.

La noche y el día, la luna y el sol, el ying y el yang en un espíritu rojo y blanco que busca el bi.

21.2.07

Enfoques

Visto el panorama desde una óptica cenital, como si tuviéramos una de esas cámaras que utilizan los directores de cine para mostrar toda la escena desde arriba, la situación parece estable. Ya pasaron varios días del partido con los jujeños en su propia casa, fueron noventa minutos muy sufridos en donde nuestro travesaño sacó una de las mejores calificaciones. Pasó cierto tiempo, ya muchos dieron sus apreciaciones. El Cholo, la Bruja, los bloggers pincharratas en general coincidieron en la importancia del punto que trajimos a La Plata, se anuncia que cuando no se puede ganar por lo menos no hay que perder. Que no siempre se puede jugar bien y que hay que pelar el oficio del campeón para aguantar y regular los partidos. Y sobre todo, se bancó la racha: llegamos a quince partidos invictos con trece ganados y sólo dos empates.

Escribía; pasado un tiempo la situación se nos presenta estable y eso no es poco. Hagamos foco en eso. Podríamos desesperarnos y visualizar lo apagados que estuvieron el Principito y el Chino, el director de la película podría caer en la desolación y ubicar su lente en la ceguera del Tanque o en el estatismo de Caldera. Los oportunistas que nunca faltan podrían poner en primer plano la suerte que tuvimos, la falta de juego colectivo y tantas otras cosas. Ya se dijo mucho y no hace falta redundar, esas son las ventajas de escribir en frío.

Los enfoques posibles son múltiples, se trata de decisiones acerca de cómo mirar el mundo. Es el poder para observar con nitidez un segmento posible en detrimento de otro. Un segmento que nos convenga, claro está, un segmento funcional a nuestro plan maestro.

La funcionalidad implicará necesariamente una mirada al pasado en donde podamos extraer conclusiones que sirvan: en dónde nos equivocamos, qué podemos mejorar, qué hay que cambiar, qué hay que reivindicar. No nos olvidemos, hay piezas importantes que siguen andando bien: el Chapu y Sebastián hicieron buen partido, no se cayeron.

Por un lado se dice que el campeón se vino abajo y por otro, zafamos un puntito. El equilibrio es estar parado sobre una línea recta y mirar hacia atrás y hacia adelante en una mirada abarcativa de ciento ochenta grados. Que la retrospectiva sea una lección para aprender a partir de la cual podamos ajustar los errores que fueron apareciendo en estas dos primeras fechas, y que la prospectiva sea un mapa de operaciones para seguir aplicando al pie de la letra la planificación ideada a principios de año.

Son decisiones, en definitiva es eso. Adoptar un enfoque por sobre otro. Decidir si vamos a permanecer estigmatizados por el pobre juego que hicimos el sábado o si emprendemos con todo, como lo hicimos en el glorioso campeonato pasado, un partido importantísimo como el que tenemos contra Colón el viernes. Y aquí, si me permiten, un paréntesis: nuevamente –sugestivamente- nos dejan sin la televisación; lo que estaba previsto como un partido a jugarse a las nueve de la noche por televisión abierta pasó a las siete codificado. Las conclusiones se las dejo a ustedes.

Pero escribía: con Colón nos jugamos tres puntos fundamentales. En principio porque la localía en el Único nos está haciendo inexpugnables (a nosotros, queda claro, los otros que juegan de locales ahí no tienen problema en perder en todos lados) y hay que ratificar esa condición que nos hace temibles. Luego porque un triunfo nos permitiría seguir en el pelotón de arriba junto a los que a priori podrían ser nuestros rivales en la consecución del bi. Y en cuanto a la planificación, desde un punto de vista estadístico, es importante no perder el promedio de puntos que hicimos el campeonato pasado. En comparación sacamos dos puntos menos, hay que ganar los que ganamos y tratar de recuperar puntos con los que empatamos. Tenemos una buena oportunidad contra Belgrano, Boca, Banfield y Central. Ahí tenemos que hacer la diferencia, pero de nada serviría ganar esos partidos si no ratificamos lo hecho anteriormente. Alguien dijo que lo difícil no es llegar sino quedarse. Y ojo, Colón creció muchísimo, es una medida exigente para saber en qué punto estamos, para saber si el plan marcha de acuerdo a lo pensado o si debemos hacer abruptos cambios.

Lo importante es que la Dimensión Pincha permanece estable, hubo turbulencias pero mantuvimos la nave firme; es el producto de una gran madurez del equipo y de la institución toda. Debemos tener la serenidad y el equilibrio para decidir por un enfoque justo, preciso y que sea funcional a nuestro plan. Hay cosas por mejorar y por cambiar, pero no hay que caer en alarmismos sin sentido. Tenemos razones para ser optimistas y seguramente las podremos ver en los siguientes partidos. Optimistas; críticos, moderados, pero optimistas.

14.2.07


Convencidos de lo que somos
Cualquier cosa podía pasar. Era seguro, pero sabemos que en fútbol lo seguro pende de un hilo. Atravesamos el primer tiempo con un surco de sudor frío que nos corría por la espalda, reconozcámoslo. A ver si estos que salieron últimos en el Apertura 06 nos vienen a sacar un empate a nosotros que fuimos los campeones, o peor aún, con un contraataque maligno se podían ir festejando un triunfo inmerecido. El que haya escuchado al Coco Capria agrandado porque venían de punto, seguramente se habrá dado cuenta del agrande de Quilmes antes de empezar el partido. Todos le quieren ganar al campeón.
Nada de esto pasó, los que festejamos fuimos nosotros y agregamos tres puntos más a nuestra espectacular cosecha de campaña. Sucedió la lógica: somos fuertes, somos contundentes, cuando apretamos el acelerador es difícil frenarnos. El lunes a Quilmes los medimos primero, luego los embocamos y al final los liquidamos. Y a otra cosa.
El paso siguiente es Gimnasia de Jujuy de visitantes. Va a ser duro, no como el primer partido. Ellos en su cancha son sólidos, te atacan y con el apoyo de su gente todavía más. Es interesante pensar la estrategia del Cholo y su equipo: el día a día no es una frase hecha; ya pasó Quilmes, los superamos en todos sentido, y ahora hay que poner las miras en el Lobo jujeño. Hasta ahí.
Prefigurar a los rivales de a uno los hace más vulnerables. Es detenerse un instante frente a ese escollo y concluir en que se les puede ganar, y al final se les gana. Así logramos los diez partidos al hilo el año pasado, así le sacamos del bolsillo el campeonato a Boca. Es una fuerte convicción sobre lo que es el equipo, y eso genera temor en los rivales.
Creo que ese es el plus que nos da la experiencia de campeón. Antes, lo común era que si hacíamos un partidazo contra Vélez, luego hacíamos otro mediocre contra Argentinos y nos terminábamos perdiendo en la intrascendencia. Ahora los pasos son seguros, contundentes; se avanza en función de un objetivo, con un programa de acción, a partir de una minuciosa y cuidada planificación deportiva. Como decía, todo esto genera una reacción en los demás equipos: los más chicos se terminan apichonando como le pasó a Quilmes, y los más grandes operan para ningunear al campeón.
El ninguneo ya está pasando de castaño oscuro. Más allá de las operaciones discursivas típicas de las corporaciones, aquellas que fueron señaladas en el post anterior, ahora se están metiendo en temas más delicados. El transfer para la habilitación de Sebastián Domínguez no llegó a tiempo y ahora parece que tampoco lo hará para la segunda fecha; me pregunto qué habría sucedido si esto le pasara a Boca y a River, con seguridad un escándalo nacional. Le pasa a Estudiantes y nadie se mosquea, ni la AFA ni la FIFA están haciendo mucho por encontrar una solución; los tránsfugas con los que se negoció parecen que se están vengando por una operación que no se pudo hacer y usan esto como extorsión.
Lo otro para decir es sobre la bronca que me dio que al gran campeón no lo televisaran, parece ser que estamos por fuera del negocio, que sólo valen Boca, River y sus millones. Ya sé que a esta altura es una verdad sabida y es ingenuo plantarse contra este tipo de situaciones. Pero desde el punto de vista deportivo Estudiantes demostró que es más que los dos grandes y merece un lugar. No es una cuestión económica, sino de respeto.
No queda otra que seguir avanzando, cumpliendo cada una de las fases del plan. Si no llega Domínguez, su lugar queda bien cubierto por Mosquera, aunque algunos medios le dieron duro, creo que da seguridad en la defensa. Por supuesto que prefiero al zaguero titular, pero hay que estar tranquilos por el gran recambio que tenemos. El resto del equipo está muy armado, el Chino nos está haciendo olvidar de Galván y el Chapu está cada día más enorme. Las grandes estrellas siguen resplandeciendo, la Brujita pensando y leyendo el partido en todo momento, Caldera eterno, vigente como siempre y mojando, que es lo más importante. El Tanque es un arma mortal, es el instrumento de intimidación para los rivales. El tipo es como un taladro, insiste hasta que al final deja el agujero hecho. El equipo todo sabe a que juega, está convencido de sí mismo, sabe cómo ganar y lo hace. Por ahora vamos bien.

10.2.07


El plan

Como decía la canción, volver a empezar. Ya pasaron casi dos meses desde que ganamos el campeonato. Ya pasaron los festejos, los banderazos, los amistosos, las caravanas a Córdoba y a Mar del Plata, la vuelta olímpica, la preparación, y ahora estamos esperando un nuevo campeonato.
Tan rápido pasó todo, casi no hubo tiempo para disfrutarlo que ya estamos a la expectativa de volver a jugar por los puntos. Con los candidatos de siempre, los poderosos y su marquesina. Passarella que no quiere el título de favorito, las encuestas que ponen a Boca y a River en las preferencias de la gente. Los grandes diarios que ilustran con las fotos de los clásicos cinco grandes, aunque no quede muy claro el por qué de su status.
El Pincha, el último campeón se ganó su lugar, no lo discutimos, se lo ganó a puño limpio. Pero más allá de ese notable hito, actualmente su nombre resuena como un recuerdo lejano, como un error del sistema que cada tanto sucede, como aquello que cambia para que nunca nada cambie. Esa es la idea que se intenta transmitir desde el mainstream. Y mejor así.
Los que somos de Estudiantes tenemos en claro que siempre vamos a ser un equipo humilde. Y esto no es reivindicar una retórica de la pobreza, sino una realidad. Nadie quiere el lugar del capanga ni del guacho pistola; peleamos y demostramos lo que tenemos que demostrar donde sea y con quien sea, pero hablar al pedo no es de pincha. Va a ser duro sacarnos el título, pero me parece bien que los jugadores declaren con un perfil bajísimo, aún más bajo que en el torneo anterior. El Cholo se hizo invisible y referentes como la Brujita y Caldera ponen paños fríos en todo momento. La gente festeja, nadie nos va a quitar ese derecho ni en cien millones de años, pero bien sabemos que no tiene sentido boquear.
Que se maten entre ellos y nosotros disimulados entre el pelotón intrascendente. Con la chapa de campeón y también con esos fantasmas que nos quieren adosar desde todos lados: se van a llenar de presiones, ya es un equipo conocido, no van a tener sorpresa, nos dicen. Y que digan.
Agazapados nuevamente, como el tigre ante su presa. Con un equipo afiladísimo que tuvo pocas bajas; dos, que las vamos a sentir. Galván y Ortiz fueron dos baluartes en el equipo anterior, creo que la del Tano fue una buena venta, pero con la Pantera se podría haber hecho un esfuerzo para retenerlo. Ya escribí sobre esto en un post anterior y considero que es tema superado. Llegaron tres refuerzos de calidad y me parece que van a reemplazar bien a los que se fueron, aunque el equipo va a cambiar.
Este es un tema importante: el equipo indefectiblemente cambia. Es imposible pensar en un esquema de fútbol como el que tuvimos el año pasado, más alla de que -descarto- los jugadores que siguen mantengan su nivel. Por un lado hay dos jugadores que se van y sus reemplazantes van a proponer un juego distinto. Es cierto que Domínguez juega parecido a Ortiz y se complementa tan bien con Alayes como lo hacía el otro zaguero, y que al parecer el uruguayo Vázquez tiene un estilo dinámico como el de Galván; son similares pero no son lo mismo. Y por otro lado hay un proceso que no se puede detener y es el empuje que vienen metiendo los pibes de las inferiores. Hace rato que no tenemos una cantera como la de ahora; ya no son promesas, son realidades que constituyen una alternativa real para el equipo.
De los juveniles que están surgiendo, sólo me voy a detener en tres: Saucedo, Piatti y Pirchio. El Chicho ya demostró que va a ser el sucesor del Chapu, ese es un puesto con mucho roce y con carga de amarillas y rojas, el Apertura 06 nos enseñó que hay que tener recambio en esa zona y el correntino es número puesto. El cordobés Piatti fue clave con ese golazo a Newell´s el año pasado y en este campeonato creo que va a demostrar mucho más, es muy parecido a Sosita y algunos periodistas ya están diciendo que es el nuevo Messi (mesura, por favor). Pirchio es un jugador que me encanta, lo ví en reserva y es imparable, hay que darle minutos en cancha y vamos a tener al reemplazante del Tanque, sólo pido paciencia y oportunidades para él, acuérdense de lo que eran Pavone y Palermo al principio. De Sarmiento prefiero no hablar, es muy pibe y lo mejor es que todavía se siga divirtiendo con la pelota, más adelante veremos.
El cambio es irrefrenable. El tiempo es un proceso de cambios e ignorarlo o luchar contra eso nos va a implicar problemas. Aceptémoslo, movámonos con él y algo va a ocurrir, seguro. Sólo necesitamos paciencia y orden.
Orden fue lo que tuvimos el campeonato pasado y es algo que hay que reconocerle al cuerpo técnico y a la dirigencia. En el primer post del año escribía sobre la necesidad de armar una planificación minuciosa de toda la fase de trabajo. Un plan pensado en cada uno de sus detalles, con las funciones precisadas para cada una de sus partes. Un plan para ser ejecutado con el menor margen de error. Crecer, progresar, es ajustar el error. Mejorar lo hecho es muy difícil, el plan es exigente: exigámonos.
Decía: cada una de las partes cumpliendo su parte. Todos nosotros haciendo lo que nos toca hacer. Ya es conocida la metáfora del equipo como una mesa de cuatro patas . Cada uno atento en su tarea, dirigentes, equipo, cuerpo técnico e hinchada. Y lo que me toca a mí es retomar el blog. Con el eje en Estudiantes y su mundo, me propongo postear por lo menos una vez por semana para compartir mis opiniones, esperando que me acompañen los compañeros que estuvieron hasta ahora. Luego, si se me da la gana y sin atarme a ningún corset editorial, poner alguna cosa interesante, como vino siendo.
El lunes jugamos contra Quilmes y ojalá ganemos, es importantísimo, es el primer paso de este plan. Cualquiera sea el resultado, amigos, los invito nuevamente a estar cerca de las puertas.

26.1.07


Nick Cave: Lecciones de Estilo

Para los que aún somos relativamente jóvenes observar este fenómeno resulta fascinante. Porque sinceramente, no se presencia todos los días como el transcurso del tiempo, y una carrera larga y sólida, transforma a un artista de peligroso iconoclasta a clásico vivo. Aunque haya ocurrido tantas veces, y debiera ser lo normal en las carreras de fondo, la verdad es que dada la brevedad de las vidas útiles en el pop actual, y la propia edad de uno mismo, no se han vivido en “tiempo real” muchos fenómenos de esta clase. Con Nick Cave ha sucedido. El terrible personaje que en los seminales Birthday Party hiciera ruido y metiera miedo, el rostro que con los ojos inyectados en sangre y la mirada perdida se asomara temible desde la portada de “From Her to Eternity”, es ahora uno de los autores mayúsculos del rock actual por su magistral uso de los cánones más clásicos. El año pasado publicó uno de los mejores discos del ejercicio, el doble siamés “Abattoir Bues / The Lyre Of Morpheus”, y esa progresiva transmutación finalmente resultó evidente. El escritor maduro enterró al “enfant terrible”; y quedándose con lo mejor de ambos, el Señor Cave se sentó en una silla preferente en el Parnaso del rock. Además, con la Lira de Morfeo entre las manos. Visto con cierta perspectiva, tiene bemoles.

El hermoso envoltorio, casi cursi, casi de mesa camilla y papel pintado, en el que nos entrega estos dos discos diferentes pero hermanados, casi simétricos en su reparto de energías, viene a ser una pista clara y concisa de sus intenciones. En la enorme distancia que separa esta presentación del propio artista de aquellos ojos enrojecidos y mirada asesina se consagra lo que, para el australiano, viene a ser la declaración pública de su nuevo modo de vida. Ahora va a diario a una oficina y escribe de manera metódica, se concentra, desarrolla las ideas y posteriormente vuelve a casa con su familia. Cada cierto tiempo reúne a su banda, se mete en un estudio y graba lo escrito. Son tiempos sin duda distintos. Nuestro amigo ya no anda persiguiendo mujeres peligrosas y tan listas como él, que lo dejan resentido y le obligan a grabar discos que sangran. Tampoco él mismo asusta ya a nadie, si no se le tocan las narices con preguntas inoportunas. Tal vez haya demasiadas vacantes de verdad que suplir como para intentar vivir una juventud absurda. La silla dejada vacía por el Hombre de Negro, ídolo y maestro, por ejemplo, al que le dedica la hermosa “Let The Birds Ring”. O la de un Leonard Cohen cada vez más holgazán. Su nombre, con el tiempo, les acompañará en el panteón, sin duda. Y para despejar dudas y alegatos en contra, tenemos esta sobria, pero desbordante, obra maestra.


En “Abattoir Blues” hay más rock, más nervio, más blues. Un rock tamizado con un omnipresente tono fervoroso y un coro gospel, el de la London Community, clave en el desarrollo del disco. En “The Lyre Of Morpheus” hay más lirismo, más recogimiento, un tono más discreto y tranquilo. Pero en realidad es una cuestión de proporciones. La existencia autónoma ambos discos, producto de las mismas sesiones de grabación, no deja de ser una cuestión de elecciones inteligentes para construir dos discos asimilables y coherentes, según un criterio realista y observador. Como en realidad la propia música que contienen. En la escritura de Cave esta vez hay tanto talento como oficio, tanta inspiración como técnica, tanta pasión como inteligencia. Humorismo, truculencia, referentes personales, esos temas tan suyos (ya se sabe: religión, muerte y amor arrebatado), pero con cierta sorna. En la interpretación de los nuevos Bad Seeds, ya sin Blixa Bargeld, reluce el arte consumado de un grupo de músicos de vuelta de todo, en el mejor sentido de la frase. Manejo suelto en los registros más extremos (del apocalíptico coda de “Cannibal's Hymn” al bucolismo imposible de “Breathless” sin pestañear). Y algo más que tópicos ramplones en la resolución de los inevitables nudos que plantea seguir empleando, a estas alturas, el formato de canción escrita al piano.


Hay en estos discos muchos momentos en los que redescubrimos por qué Cave es un autor tan especial. En un momento dado, porque su universo de referencias surge inefable al tratar de la esquiva y sádica naturaleza de las musas, en una canción (“There She Goes, My Beautiful World”) que las muestra en perfecta formación. “John Willmot escribió su poesía febril por la sífilis/ Nabakov escribió en tarjetas, en una servilleta, en sus calcetines/ San Juan de la Cruz escribió su mejor material preso en una celda/ Johnny Thunders estaba medio muerto cuando escribió Chinese Rocks / Y yo aquí tumbado, sin nada en mis oídos/ Aquí tirado y parece que lleve años/ Y yo aquí tirado sin nada en la cabeza” . Ahí estamos: de San Juan de la Cruz a Johnny Thunders en un solo movimiento. Y también con un par. La musa llega finalmente, y de que manera, en ese estribillo. Oro puro.

En otro momento dado nos lo recuerda porque, como a lo largo del disco, a veces parece que nos esté tomando un poco el pelo. El delicado vals que nos mece en “Babe, You Turn Me On”, no sólo habla de un amor contra las circunstancias habituales, de un amor de verdad, con una mano en el “corazón” y la otra en las “bragas” . Habla también de un amor contra el absurdo de la vida, balanceándose al compás de la música, entre lo grotesco y lo sublime. Un amor incluso contra la estupidez de sus propios protagonistas: “Corres por la maleza/ Y torturas a los pájaros y las abejas/ Saltas al abismo, pero descubres/ que sólo te llega a los tobillos/ Me muevo sigiloso/ Y te sigo durante horas/ Hago como si fuera un cervatillo/ mirando las flores/ Todo se colapsa/ Y el sentido de la moral nos ha abandonado/ Es sólo la historia que se repite a si misma/ Y nena, tú me enciendes/ Como una idea/ Como una bomba atómica” . Y cuando repite este sorprendente hallazgo por última vez, Cave imita con su voz la onomatopeya de una explosión, como la que hacen los niños cuando juegan, o los adultos cuando juegan con ellos. Podría ser ridículo, pero es perfecto. Claro que la pregunta es inevitable: ¿se puede andar más sobrado?

Cuidado, que cuando quiere ponerse serio, bien que puede. La intensa “Easy Money”, trata sobre el dinero que parece fácil, pero que no lo es en absoluto. “Todas las cosas por las que suspira mi corazón/ Dan una alegría con beneficios a la baja/ Él me besó en la boca/ Y sus manos se dirigieron al sur/ Y mi mejilla ardía/ El dinero, amigo, es una zorra/ Al pobre, lo estropean para el rico/ Con mi rostro aplastado contra el colchón/ Me preguntaba cuándo acabaría esto/ Y en casa todos nos sentimos tan tristes y culpables” . Esta vez el “pathos” no se relaja, porque no puede, ni debe. Busca un sombrero para quitártelo.

Los discos, considerando una cierta unidad entre ellos, realizan trayectos inversos, estructurados de manera hábil y sutil. “Abattoir Blues” parte del fervor religioso de “Get Ready For Love” y llega a la fábula humorística de “Fable Of The Brown Ape”. “The Lyre Of Morpheus” nos recoge revisando de manera sardónica la fábula de Morfeo, Eurídice y la lira, para abandonarnos con la redentora “O Children”, puro gospel desatado. El disco te deja vacío, entregado a su autor, que te ha llevado por donde ha querido. Y ahí está la clave de todo.


Porque algo me dice que desde “The Boatman's Call”, Cave tomó la firme resolución de no volver a ser un autor poseído por su arte, un instrumento casi ciego entregado al impulso emocional que latía en aquella otra obra mayor. Sus comentarios despectivos al respecto de ese disco imprescindible parecen darlo a entender. Ahora, parece ser él mismo el que domeña en todo momento su propio arte a su antojo, domesticados definitivamente los recursos y métodos, los entresijos de la creación. Más allá de las recurrentes fantasías románticas al respecto, a las que tan dada es la mitología del rock, es este artista en plenitud de facultades, que pone toda la carne en el asador, pero que decide cuánta, como y en qué momento, que mide las proporciones y mantiene la paciencia, el verdadero creador. Ahora Cave sabe lo que quiere, y además como conseguirlo. Y es por eso que en esta última obra nos parece que, de manera definitiva, lo que tenemos enfrente es una sin duda obra maestra. Es decir, el sublime trabajo de un sabio consagrado.

Enrique Martínez (Mayo 2005)
www.sysvisions.com

Nick Cave junto a su grupo The Bad Seeds publicará el 29 de enero un DVD doble en vivo por el sello EMI. La edición incluye varias canciones de su disco de oro "Abattoir Blues/The Lyre of Orpheus", además de una selección de material clásico del repertorio de la banda. El DVD contiene imágenes de dos conciertos en directo: el disco uno está extraído del segundo de los tres conciertos con entradas agotadas que la banda dio en el Brixton Academy de Londres, que se grabó el 11 de noviembre de 2004 durante la gira europea de "Abattoir Blues".

4.1.07


Año nuevo


Estamos transitando la primera semana de 2007 y por delante hay muchísimo, tal vez sea eso lo positivo de estas fechas. Once meses y medio, más de cincuenta y una semanas, mucho tiempo por delante y la necesidad de planificar. Aprovechar este tiempo de descanso y de indefiniciones para proyectar, pensar y organizarse.

Es interesante también realizar una mirada retrospectiva, a veces es bueno detenerse y mirar lo que dejamos atrás. Y lo que queda son ciertas imágenes, ciertos sonidos, sensaciones de gozo, alegría, festejo. La memoria recopila arbitrariamente los recuerdos que quiere almacenar y es inútil intentar sondear en sus motivos. Queda indeleble, para los pincharratas, el recuerdo del Estudiantes Campeón del Apertura 2006, el eco de la voz de Verón amplificada por un micrófono en el Amalfitani anunciando que ya éramos campeones. Los jugadores saltando, gritando, festejando. Casi que nosotros estábamos ahí, con ellos.

Y releyendo las sucesivas entradas de este blog vuelvo a percibir la experiencia de su escritura. Como una película que es narrada desde el final, estaban todos los elementos para que el heroico desenlace tuviera lugar. Cuando me referiero a todos los elementos quiero decir las polémicas, los pálpitos, los innumerables escollos que se devieron superar, las gastadas, los agrandes de los contrarios, las intromisiones de los vecinos, las envidias, las mezquindades, las grandezas, el heroismo. Es notable como en todos los comentarios está el llamado a no bajar los brazos, a creer. El alma de la escritura que emergió sin que nos diéramos cuenta.

El alma no estuvo moldeada solamente por mí como autor, no es sólo el texto tal y como fue pensado, sino que recibió su forma de todos aquellos que estuvieron en el crecimiento del espacio. El alma es ese texto pero en una disposición orgánica, en desarrollo. Es el texto con una doctrina propia, limpio, aseado, el cual puede ser comparado con un organismo saludable, que es alimentado y protegido entre muchos.

En la trama de la escritura había un designio que se estaba concretando, una sentencia inapelable por más excusas -en general de una mediocridad vergonzante- que se interpusieran: el Pincha era campeón y quedó en los anales de la historia, imborrable. Mirar hacia atrás es mirar una película cuyo guión fue escrito como un drama cinematográfico apasionante. Ni siquiera los propios protagonistas logran darse cuenta de la magnitud de los hechos. La figura de Verón, creo, lo resume todo: el hombre que volvió a su tierra, a su gente, y se enfrentó ante la resistencia mediocre de la sociedad argentina y demostró lo que es: un campeón, en realidad muchísimo más que eso. Escribí acá sobre la importancia de todas las figuras del equipo y creo que quedaron claras mis preferencias, pero sólo quise detenerme en Sebastián como emblema deportivo y humano.

¿Qué hay de una mirada hacia adelante? Es el proyecto, como decíamos en el inicio, la posibilidad de organización. De estar juntos, de reflexionar, de pensar el año en detalle, de planificar objetivos y de tener en cuentas los potenciales inconvenientes que puedan surgir. A fin de año salimos campeones y a principios ya saltaron tres cuestiones preocupantes. La primera es el rumor que se filtró sobre la pelea entre Verón y Alegre, lo que suscitó que se hablara de un abandono del equipo por parte de la Brujita. Ahí hay un error de doble tipo: uno comunicacional porque se manejó mal la información con la prensa y se dejó que la bola corriera más de lo tolerable; y el otro de manejo de grupo, Alegre de ninguna manera puede generar un conflicto ni por delante ni por detrás con el aglutinador de un grupo ganador, pone en riesgo todo el proceso exitoso que está viviendo la institución y sabe que en definitiva la gente no dudaría un instante en tomar partido por la otra parte. Otra cuestión preocupante es la indefinición por el pase de Pavone, curiosamente mientras Boca y River cerraron rápidamente sus ventas y sus compras de jugadores, nosotros seguimos titubeando, lo que desgasta al jugador y en definitiva a todo el equipo. Esto no quiere decir dilapidar el capital del club ni malvender, tan sólo ser un poco más eficientes en la gestión. Por último, algo doloroso es ver a Galván entrenando con la camiseta de River. Realmente no entiendo a los dirigentes que no tuvieron la capacidad de retener a quien aportó tanto para el campeonato y que tanta significancia tiene para el resto de sus jugadores. No entiendo cómo se rechazó una oferta para hacer una gira que dejaría unos dos millones de dólares y no había 950 mil para comprar la mitad de un pase que podría ser vendido por el triple de ese valor. Confío en que la dirigencia pincha subsane estos errores y podamos enderezar el acorazado para las durísimas batallas que vamos a librar este año.

Volviendo al blog y a sus lectores, en cierta ocasión el Mono de Ensenada comentó que el equipo era una inspiración en su vida, una suerte de modelo de acción, y esa fue una declaración que generó la burla de algunos triperos desolados. Me pareció una interesante reflexión porque Estudiantes es un paradigma que trasciende el fútbol. Es un grupo constituido en función de objetivos, con una dinámica de trabajo que implica sacrificio y entrega, con los distintos talentos puestos al servicio del grupo. Y más allá de que a la luz del impresionante campeonato que se logró, los expertos quieran traducir esto en clave de marketing, lo bueno podría ser el aplicar el modelo Estudiantes en cada una de nuestras vidas. Los hinchas no necesitamos ir a una conferencia en un hotel de cinco estrellas para saber sobre la importancia de la ascendencia de Caldera, sobre el liderazgo de Ortiz o sobre la conducción del Cholo. Nosotros estuvimos día a día, presentes, apoyando y empujando para que todo esto que vivimos sea posible e hicimos carne el modelo Estudiantes, cosa que muy bien reflejó el Mono en uno de sus posts.

Que 2007, sea entonces un camino a recorrer en paralelo al equipo. Acompañemos a Estudiantes y que nos acompañe a nosotros. Me parece que en este año nuevo es una buena referencia para tener al lado. Y estemos atentos, cerca, participando y alentando, pero también señalando las cuestiones que consideramos erróneas o con las que estamos en desacuerdo. Compañeras y compañeros: que tengamos un buen año.