1.6.08


Desilusionadísimo


El post del partido contra el Rojo me lo saltee, por falta de tiempo y porque, soy sincero, no tenía muchas ganas de escribir sobre un triunfo que no fue, que se nos escurrió como oro en polvo entre los dedos. Pasé y pasamos una semana difícil en donde el ejercicio de la paciencia fue exhaustivo, preferimos no pensar ni calcular tanto y ofrecernos como siempre a los designios astrales.

Acaba de terminar el partido contra Huracán y no quería dejar pasar ni un minuto para estar Cerca de las Puertas. Escribo lo mismo que habría dicho contra Independiente: estoy desilusionado, desilusionadísimo. Vimos pasar la Copa y ahora esto se hace un hueso durísimo de roer. Pensé en una situación opuesta a esta, River empatando los dos y nosotros con los triunfos. Pero en este insólito guión las gallinas son los que se llevan los partidos importantes, encima con uno menos, y nosotros mancándonos con equipos medio pelo. Lo peor de todo es que no sólo no ganamos sino que aburrimos, sin mística, sin huevos, sin inteligencia.

No me identifico para nada con este equipo, espero, antes de putear al pedo y tener que tragarme mis palabras, que esto cambie, que los jugadores vuelvan a sentir el fuego que significa la camiseta Pincha, que esto sea un ingrediente más de un guión infartante y que la historia termine con el campeonato. Sería justicia, que así sea.

18.5.08


La responsabilidad

Pensé que si perdíamos iba a ser mi culpa. No postee antes del clásico como lo venía haciendo y creí que el frágil equilibrio de la cábala podría romperse. Por suerte ganamos otra vez; gracias equipo, gracias Pincha del alma.

Pensé que el corazón se me iba escapar por la boca. Hace tiempo que no sentía un nerviosismo que me atravesara todo el cuerpo. El penal sobre la hora del primer tiempo fue un estacazo, la salida posterior de Angeleri fue la confirmación de que la tarde sería durísima. Ahí estaba su oportunidad, servida en bandeja, pero el miedo los paralizó. Es miedo lo que tienen, arrugan frente a nosotros, débiles, retroceden ante el fuego sagrado pincha.

Con uno menos, con dos menos, siempre adelante. Y parece que te vas a quedar seco en cualquier momento. No podés estar afuera, no podés ser indiferente, está siempre la invitación a participar de la misa (en el más puro sentido ricotero) y a poner el alma a disposición de los designios universales. Somos instrumentos, somos la escritura de una narrativa heroica.

Me pregunto qué significa todo esto, quiero saber qué nos quisieron transmitir desde las dimensiones superiores. Estamos tan cerca, y los sentimos, en cierta medida lo sabemos, pero no podemos entenderlo del todo. 7 a 0, con uno menos, con dos menos, con robo, en una gamba, con baile, con huevos, con goce, con lágrimas. Mil modos distintos de ser, siempre está la marca pincharrata.

Me pregunto por qué para nosotros tanto, tanta felicidad, tanta gloria, tanta grandeza. Campeonatos acá y allá, resistencia, mística, garra, huevos, bidón, triunfos, copas, reconocimiento, héroes que dejan todo para volver y ganar (y encima humillan al contrario cuatro veces al hilo), marca, ideología, historia, tradición, memoria. De su lado sólo limones, tortas, salames, casi goles, casi campeonatos, ídolos mediocres que se niegan a volver, impotencia, resentimiento, rencor, veneno, dirigentes impresentables.

La línea es clara, indiscutible. Ser grandes no es sólo una verdad, también es una responsabilidad. Es una misión que tenemos que llevar adelante. Transmitir esto, esta comunión mísitica. Plantar bandera frente al arrebato del poder, frente al avasallamiento de la estructura oponer el núcleo. La concentración de poder sobrenatural pincha contra el aparato. La resistencia querrillera bidonista contra las maniobras del establishment. Uno, dos, tres, mil Vietnam. Uno, dos, tres, mil Pinchas. En todos lados, el grano en el orto de los dueños de la torta.

Algunas palabras para el Lechuga. Agradezco no haberlo puteado nunca en estas páginas. Confieso que muchas veces tuve ganas de hacerlo pero me contuve con la esperanza de un día como el de ayer. Por suerte lo hice porque si hubiera caído en la tentación del insulto gratuito y sinsentido no me lo habría perdonado jamás. Maggiolo es historia pincha, sin más, y ayer la verdad universal salió a la luz. A los que hicieron un blog anti Lechuga todo mi desprecio.

En post anteriores expresaba mi desconsuelo por el partido perdido contra los ecuatorianos, pero es increíble como este equipo se reinventa día tras día. Demasiado para mí, demasiado para una razón limitada, sólo puedo entenderlo con el corazón místico pincha.

El campeonato está ahí amigos, lo podemos ver. Sabemos lo duro que es, sabemos todo lo que nos falta. Sabemos que este clásico nos tiene que servir para redoblar la concentración, para seguir en estado de alerta, para afilar las garras agazapados y en el momento preciso atacar voraces. Nuestro capitán lo dijo: todavía no ganamos nada.

Un triunfo heroico, cinco partidos de ventaja. La alegría continúa y continuará. La frase común, que resuena como un eco infinito es Qué lindo es ser del Pincha. Y es así, así debe ser.

Gracias Lechuga por la tarde de ayer. Gracias Caldera por volver, la alegría es completa.

6.5.08


Así debe ser

¿Podremos?, pensé en el entretiempo. Si eso pasaba creí que iba a ver el mundo de manera distinta. No fue así y pese a todo sigo creyendo en la magia. Por primera vez Cerca de las Puertas publica un post desolador. No esperen aquí mensajes de esperanza -aunque los hay-, no esperen las habituales arengas a seguir adelante -aunque saben que hay que seguir igual-. Acá compartimos nuestra tristeza, ese sentimiento tan genuino que sólo se comparte entre quienes se saben unidos, entre quienes sienten esa marca identitaria a fuego. A miles de kilómetros de distancia, en todo el globo, expresábamos el mismo gesto de desolación que quienes estaban en la tribuna. Tristeza, un momento triste estamos viviendo. Como todo en Estudiantes, esto también se vuelve un rito sagrado. Así como en la heroicidad rendimos tributo a los guerreros, en el duelo debemos hacerlo de la misma forma.

Tristeza por todos nosotros y tristeza por Verón. El vino a esto, lo sabemos. Y se va mirando el piso. No me voy a detener en su grandeza ni en su dignidad. Lo dijimos mil veces, lo mismo del equipo. Seguramente será un momento lindo para mentes pequeñas, el regocijo de los mediocres que con todo derecho - minúsculo- saldrán al espacio público a disfrutar de un breve momento de felicidad antes de su inminente desaparición. No sé a ustedes, a mí me chupa un huevo lo que digan. Ni siquiera me desvelan los próximos compromisos con Boca y con los otros. Insisto en el momento, en la sensación. En la ritualización del dolor, en la conversión a lo sagrado. No hay revanchas, no hay un después, la gran meta no promete otra posibilidad. Es así y hay que aceptarlo. Y ese dolor horada, se filtra en las grietas de nuestro cuerpo endeble, perfora nuestra estructura nerviosa, y si aún así seguimos de pie nos volvemos sabios. Más sabios de lo que ya somos. Crecemos en el camino místico. Los que se preguntan dónde está nuestra mística les contestamos que en un lugar recóndito, intrincado, lejos del alcance de la mayoría. Juntos, unidos, más cerca de las puertas que nunca, estamos ante esta tristeza y la sentimos, la sufrimos. Y así debe ser.

24.4.08


¿Te das cuenta?


A todos los pinchas. A los amigos, a los seguidores, a los del espacio. Estamos en un proceso. Un proceso es un haciendo, un gerundio, una idea de temporalidad.El Pincha nos acompaña; hoy nos despertamos con la noticia que Liga Universitaria de Quito será nuestro próximo rival. Un paso más. Avanzamos con el tiempo: increible. Todo es increible y el Pincha nos acompaña en este viaje increible. Todo es nuevo y todo se acomoda de alguna manera dentro de una experiencia nueva. Experimentamos. Viajamos. Queremos y nos proponemos alcanzar logros. Y pensamos un momento en donde destapamos champagne. Reposamos y disfrutamos intimamente el logro alcanzado. Porque soy bidonista 100% (sépanlo) creo en el festejo íntimo, medido, pulcro. Pero creo en el festejo y esa es mi meta. Y para llegar a ella hay que superar obstáculos y ahora es la Liga de Quito. Y mi champagne pulcro va a recordar las gestas, los momentos, los presentes, los gritos, nervios, silencios. Vivimos junto al Pincha, somos junto a él. Nos despertamos y nos interiorizamos de sus novedades y mientras nos bañamos pensamos en las posibilidades, en el futuro próximo. Liga de Quito, algo posible, y el después. Ya sé, me dirán que no piense, que hay que abocarse al presente, pero sabemos lo que nos enfrenta. La historia es muy sabia y nos coloca en el lugar preciso, y si hay que enfrentar enfrentaremos. Somos instinto puro, naturaleza pura. Hace unas horas recordaba el grito de Banzai, japonés, muero pero comigo caen otros diez enemigos. El Pincha es sabiduría, es maestro de vida. Señores, amigos: banzai. Avanzamos, al frente. Con unos huevos que ya son marca registrada. Alguien se hace llamar Qué lindo que es ser del pincha y es cierto. Qué lindo. Somos vida, respiramos, resistimos, estamos, aguantamos. Con Javier un día pensamos que el momento más lindo son los días antes de salir con una mina, el después es secundario. Es la latencia. Y el Pincha es latencia pura, que más. El esperar, el soñar, el vibrar. Señores, amigos, vamos por el triunfo. Allí estaremos. Aguantando. Uniéndonos en el abrazo místico, con los conocidos y con los desconocidos. Porque somos una familia. Nadie es como somos nosotros. Podemos desconocernos, podemos vivir a miles de kilómetros, pero nadie es como somos nosotros. El futuro es posible, carajo. Y lo digo con un vaso de Corona en mi escritorio. la Bruja los reunió y es el Comandante, mi Comandante, nuestro Comandante. Seamos cuadros, seamos soldados. Pilas, plan, disciplina. El bidón es el símbolo, la heráldica. Vamos por la Liga y después el premio de la vida. Pasaron dos años, todo llega. La Bruja no pudo jugar aquel partido por los cuartos de final en 2006, en 2008 podrá, seguramente. Y ese será nuestro paso adelante. Y si tenemos que vencer al Cholo lo venceremos. Porque tenemos un par de huevos impresionantes. Y si tenemos que llegarle a Ramón, ahí estaremos en el Único aguantando para el golpe final, místico, rústico. Señores, queridos amigos, nuestros ángeles nos acompañan, no tengan dudas. Se los dice Cerca de las Puertas. Estamos ahí, ¿se dan cuenta de lo que eso significa?

12.4.08


El beso

No tengo el dato certero, no lo ví ni lo tengo archivado, pero escuché alguna vez por ahí a algunos de la contra puteando contra su ídolo el Mellizo por haberse besado la camiseta de Boca después de un gol. No lo sé, pudo haber pasado. Palermo casi ni puede disimular su preferencia bostera, nos mete goles y su mueca de felicidad se le cuela entre los dientes por más que intente cerrarlos. Dice que quiere terminar su carrera ahí, que quiere ser su máximo goleador, quiere formar parte de su historia, pero creo que nunca se le ocurriría la herejía de besarse la azul y amarilla. No podría volver jamás a La Plata.

¿Qué significa ése gesto? Un beso, un beso a la camiseta después de un gol. Estamos hablando de un momento especial, queda claro que no puede tratarse de cualquier gol ni de cualquier partido. Debe ser un momento importante, crucial, determinante. Un beso a la camiseta es una marca de fuego, es un código que en el mundo del fútbol transmite un mensaje unívoco. Es pertenencia, es identidad.

Ayer la Bruja hizo una demostración pública. Volvió; metió y jugó como siempre. Pateó, probó y exigió más que nunca. Clavó un golazo de media distancia como de costumbre. Chiquito Bossio extendió su enorme humanidad y no llegó a desviar el certero zapatazo. La red se infló y acto seguido estalló la fiesta en todas partes. Abrazos entre todos los jugadores y ya en soledad el rito, la sacralización del momento: el beso entre Verón y la camiseta. Unión mística por excelencia.

En el post anterior decía que el empate contra Arsenal servía, ayer contra Lanús no. No porque las condiciones fueron distintas, fuimos locales, tuvimos muchísimas oportunidades de gol y no las aprovechamos (cosa que es una luz de alerta para el futuro). Un sólo punto hubiera sido poco, por todo lo dicho y porque River se escaparía para el campeonato. Y todos sabemos, estamos con la Copa y es nuestra responsabilidad histórica, pero no podemos dejar que el River de Simeone se quede con el Clausura 08.

Hoy Olé tituló su tapa Volvió el General. La metáfora militar es válida, aquí muchas veces nos referimos a Sebastián como el Comandante. Es el líder de un grupo que funciona como milicia, por una cuestión de valores prefiero ese término al de ejército. Es una milicia subversiva con empuje físico, que hace un culto de la resistencia, con disciplina y convencimiento se mete en la pelea de los grandes y parece disputar un premio que de antemano tiene un destinado gallináceo. Cuatro años sin títulos de ninguna naturaleza es demasiado para River. Quilombos internos en la hinchada, fraudes en los pases de jugadores, usurpación de técnico ajeno, e irregularidades de todo tipo pasadas por alto confirman una connivencia con la AFA que a esta altura es escandalosa.

El esplendor de Estudiantes se demuestra en el valor de sus hombres. El heroísmo colectivo del Comandante Verón y sus guerreros son el cabo suelto de la estructura. Parece todo planeado para que las cosas sigan su curso, pero nuestra trinchera hace arder su fuego todavía. Y lo sabemos, lo sentimos, ellos nos temen.

El gol, el gesto, el rito sacralizado, el momento. El beso de la camiseta rojiblanca y el ascenso a la Dimensión Pincha. Seguimos Cerca de las Puertas.

5.4.08


Historias de tres partidos

Si fuera un pasante novato de una redacción, mi jefe me rebotaría todas las notas. Hay una regla implícita dentro del periodismo que dice que no pueden repetirse los conceptos. ¿Cómo calificar el desarrollo de Estudiantes? La escritura es limitada, todas las definiciones fueron usadas, los conceptos quedan trillados. ¿Qué decir de la mística, los huevos, la fuerza de un equipo que es de una dimensión superior? A veces creo haberlo dicho todo y tan sólo queda el silencio. El silencio de las cosas inertes, de los astros que iluminan, de la naturaleza que da vida, de las almas que transitan. Preguntas, muchas preguntas resuenan y el eco que permanece. Del otro lado discuten para saber si fue suerte (toor), brujería, santería o una noción desconocida. Nuestra preocupación es otra: estar centrados en el punto místico y permanecer en la Dimensión Pincha.

Vengo un poco atrasado con los post y hay mucho por comentar. El partido contra Vélez puso sobre la mesa muchas de las cuestiones que se dicutieron acá. En primer lugar fue una patada en la boca a aquellos que lo único que saben es patear en contra. Me refiero a los hinchas (no cabe acá discutir si son hinchas verdaderos o infiltrados que entran para hacer bardo) que se encargan de insultar y militar en contra de nuestro propios jugadores, especialmente de Maggiolo y de Benítez. El argumento es que son dos jugadores que sirven y aportan al juego de equipo, y en momentos de doble competencia se transforman en fundamentales. Por otra parte, el juego de Chino por momentos toma un vuelo exquisito y ante la ausencia de la Bruja es el responsable de hacer jugar a sus compañeros y no defrauda. El partido contra el Fortín nos regalo otra foto emocionante: el gol del Torero quien encontró en Estudiantes a su hogar.

Ahora, el partido electrizante contra Lanús nos invade de mensajes del más allá. Siempre es con uno menos, parece que al guionista le encanta ese ingrediente, siempre es dramático, siempre es conmovedor. Ese partido fue eso y mucho más, casi nos queamos secos ahí mismo, como si se le pudiera agregar algo a un hecho que es una totalidad en sí. Estudiantes en la Copa se viste con el traje mágico y la entrega es siempre con su sello, para que nadie se confunda. Y cuando el partido concluia con un equipo extenuado, cuando el punto relucía dorado como ninguno, cuando todos nos disponíamos a tomar el descanso del guerrero llega ese penal, antimístico por donde se lo mire, y la cara de terror de Sand como quien tiene la responsabilidad de dar el tiro mortal a un león impetuoso, y Andújar que es Andújar la ataja y en el segundo intento la desvía, y los que nos odian se seguían cocinando en su propio tuco, como siempre. Esa es la historia, no mucho más para decir, sólo para sentir, como siempre. Porque en Estudiantes se siente, porque Estudiantes te pone a prueba, porque para bancar a Estudiantes tenés que tener tantos huevos como los jugadores, porque algunos creen que pasión es un eslógan vacío y para nosotros simplemente es una forma de vida.

Recién terminó el partido contra Arsenal y no sabemos si perdimos dos puntos o ganamos uno. Yo me inclino por lo segundo. A dos días y medio de haber jugado un partido a full repetir en un partido contra un equipo chivo como Arsenal, que jugaba en su cancha y necesitaba urgente los tres puntos, parecía una parada dificilísima. Es cierto que ellos no jugaron a nada y tranquilamente podíamos haber ganado, pero también perdido. El campeonato es largo y este tipo de empates sirven cuando se tiene una buena base de partidos ganados. Otro tema es la postura del Coprosede que en vez de hacernos jugar el domingo nos cambiaron para el sábado sin darnos la oportunidad de descansar lo suficiente. Si le sumamos la alevosa mano del 9 de Lanús en su primer gol y otros mamarrachos arbitrales en contra nuestra, podemos embanderar nuestra respuesta para toda la gilada que dice que a Estudiantes se lo favorece, que es alevoso, que Verón pone guita, que hay un manejo de Kirchner para que salgamos campeones de nuevo, que Grondona, Bush y Chávez están confabulados en la increíble misión de mantener a este equipo platense en la cima de la gloria. Todo esto por mantener el statu quo, para que el establisment siga donde está, los poderosos y la puta oligarquía en su lugar, ¿no?

La rueda sigue rodando y no parece parar nunca. Hay un descanso y era hora de escribir. Me gustan estos momentos, sirven para reflexionar y para sentir que estamos vivos, que pasamos, que nadie nos mató, que nadie puede matarnos, que resistimos, que seguimos ahí, Cerca de las Puertas.

10.3.08

2 años, más de ida que de vuelta

Tal vez todo se resuma en la resistencia. Nacimos y aguantamos. La primera nota se tituló Estén cerca y había fuego en la trinchera. En sus orígenes el blog mechaba notas sobre movimientos contestatarios con teoría bidonista. Los 30 años del golpe, Walsh y Evo Morales. La línea estaba marcada y era definitiva. Algo así como la historia y su magma que se vuelca sobre los sabios de la tribu. El maestro y su discípulo, Zubeldía y Bilardo. El maestro que muestra y el discípulo que da con el mundo. Sabiduría y aguante.

Teníamos meses de vida y seguíamos ahí, sabíamos que algo increíble habría de pasar. Llegó el Cholo con su traje europeo y las conferencias de prensa. No lo podía creer, llegaba a un club a su medida y no podía disimular su entusiasmo. La Bruja fue el hiato, se puso nuestra camiseta y Cerca de las Puertas pasó a ser un blog pincha. Llegó él y todos quedamos convocados. Desde mi lugar me empeciné en dar con el rayo místico que se filtraba y que hacía de un equipo de fútbol una creación poética.

Mientras me transformaba en un cuadro, el blog reunía a mis favoritos: Viñas, Chuck Palahniuk, Nick Cave, René Lavand, Patti Smith, Borges. La impronta borgeana se eternizó y operó como narrativa del glorioso campeonato. Las palabras se habían acabado, no había modo de contar lo que pasaba. El 7 a 0 fue un regalo inconmensurable: la luz, la verdad, la belleza blanca y pura recaía sobre nosotros y fue una responsabilidad muy grosa. Había que seguir, había que pelear hasta el final. Del otro lado veíamos el cadaver corroído de quienes alguna vez quisieron creer que eran más.

Fue un privilegio tener este espacio mientras esos sucesos maravillosos se nos presentaban ante nuestros sentidos. Con muchas limitaciones traté de expresarlo y del otro lado recibí la enorme gratitud de todos ustedes. Muchas veces me quedé callado y no contesté porque no sabía qué decir. Fue inesperada la participación de todos y de algunos nombres que fui individualizando. Gracias por estar, por reclamar, por reivindicar a Cerca de las Puertas.

Gracias por entender y gracias por compartir este espacio. Un foco, un germen, un núcleo. Como Estudiantes, como ese León que muestra sus garras. Guerrilleros, marginales, resistentes. Un equipo, un cuadro; entrenados para la adversidad, para la aspereza . Y la mística que acompaña a quienes creen.

A los que creen, convocó Simeone. Y las huestes fueron en masa. Creímos y allí estuvimos. Y los post se fueron encadenando como dentro de un drama vertiginoso. El guionista de todo aquello no fue ninguno de nosotros, pero el destino nos guardo el protagónico de esa gesta monumental. El telón final parecía caer impetuoso, con las fanfarrias y el brillo dorado de los héroes. Pero después vino la traición, y a seguir aguantando. Más hazañas acá y allá, y la Copa. El vínculo con los fantasmas de la historia que se renovaba, fantasmas que se hacían presentes y estábamos cerca, podíamos sentirlos.

Ayer jugamos contra las gallinas y fue todo un palo. Los significados se enrevesan, se nos presentan intrincados como los designios de los astros. Hay que saber leer qué significó el empate contra River. Te da y te quita, repetía Alayes lamentándose por el gol de Choy en el campeonato que finalmente logramos. Luego vendría la plaqueta, era la farsa que se entrometía como un ingrediente más del drama. Y Simeone, como quien no quiere aprender, repite el gesto: dejó el banco glorioso del pincha, con la posibilidad de elegir el futuro más conveniente, para pasar por unas monedas a un equipo de gallinas con miedo.

Fue un partido más de ida que de vuelta. La frase que pronunció Verón como una sentencia se apoderó de todas las razones. Empatamos, está bien, ellos se llevaron el punto más valioso, bien, pero la Bruja se adueñó del lenguaje. Del supuesto equipo ofensivo, del técnico que siempre va al frente y saca campeón a todo lo que toca, del aparato riverplatense, quedó solamente el sonido vacío. El poder de la palabra fue nuestro.

Una grasada meterse con temas privados del Cholo. La gorda que salió en los diarios haciendo cuernitos me pareció muy patética. Felicitaciones a la tribu que acompañó a Montevideo, el triunfo es de ellos. Sigamos en la Copa, hasta el final. Sigamos Cerca de las Puertas. Gracias por la onda, gracias por estos 2 años.

6.3.08


El Pinchi

Le pregunté como siempre, sabía que iba a adivinar, como siempre, como aquella vez que vaticinó que íbamos a quedar afuera del Mundial 2006 y yo secretamente disfruté. Disfruté porque, saben, no me bancaba a una selección argentina con Sorín y sin Verón. Me dijo el Pinchi, sin dudar. Confié porque le venía pegando. Adivinó con el empate a Lanús y, aunque cueste aceptarlo, con la derrota ante Cuenca. Recuerdo que también le pegó en aquella noche negra que perdimos por penales ante el San Pablo. Ese tachero puede salir de testigo.

Me sorprendí cuando a los siete minutos íbamos perdiendo. Ella tranqui, jugando con sus muñecas. Imaginense, sus problemas son otros: está empezando sala de tres y para ella la realidad de Estudiantes en la Libertadores es un problema secundario. Ojo, ya les conté que yo le remarqué la importancia que tiene esta copa para todos nosotros. Ella lo sabe, pero igual se queda tranqui, jugando con sus muñecas. Yo al revés: enloquecido, con mi botella de Warsteiner en la mano, de acá para allá.

El Pollo Vignolo canta el gol de los uruguayos y al rato la expulsión del Flaco Alayes. Desesperante. Miro algo, un gesto. Un mínimo gesto. Verón se agarra la cabeza, un movimiento rápido, y enseguida le dice algo a Braña. Como un bajón y una reacción al toque. Perder con un hombre menos nos ponía al borde del abismo. Nos quedaban 65 minutos para emprender la hazaña en tierra extraña. Hazaña, repito: hazaña. El camino, vuelvo a repetir: hazaña.

Pasado un día y viendo los post de los escribas pinchas que tan bien reflejaron la emoción a flor de piel que implicó el triunfo de ayer, sólo me queda reincidir en el gesto. Quisiera enseñárselo a mis alumnos como lección de vida; crisis, la pausa, un genio, luego un conductor, la mística, un equipo que va para adelante y deja todo, luego el triunfo. La victoria, el festejo. Cómo enseñarlo, cómo explicarlo. No hay modo.

Los diarios lo reflejaron a su manera, con sus limitaciones. Nosotros lo sentimos, lo vibramos, y en todos los minutos del día subsiguiente, 6 de marzo de 2008, sabemos que somos poseedores de un saber multidimensional. Sabemos queridos amigos, sabemos que estamos cerca de las puertas, sabemos que si nos movemos con el universo algo ocurre. Ese es nuestro sino, ese es nuestro destino.

Mi hija me lo cantó, tan pincharrata como es ella. No podía ser de otra manera. Siempre supo lo que era y ayer me dijo sin dudar que el Pincha ganaba. Ella ve un poco más allá que nosotros queridos amigos. Increíble, ya lo sé, no me sorprende. Creo en todo. Creo en el aura mística. Creo en el Pincha, en sus ángeles, en el Ruso que guía mi escritura y que mi impulsa a confesar mi experiencia. Creo en mi abuela que tiene la camiseta rojiblanca. Creo más que nunca. Más bidonista que nunca. Fundamentalista. Casi al margen del mundo. Con Zubeldía y con Bilardo como banderas ideológicas. Siempre lo supe, desde chico.

Para terminar les cuento que Cerca de las Puertas el lunes 10 de marzo cumplirá 2 años. Haremos un post, un festejo. Loquísimo, como sin querer hicimos, hice, este blog. Todos ayudaron. Hay un alma que lo constituye. Ustedes, nadie más que ustedes entienden todo esto.

29.2.08


Banca

La línea se desvía. El argumento flaquea. La postura es irreversible, no hay vuelta atrás. La realidad a veces nos obliga a hacer mil piruetas para quedar en el mismo lugar. Somos insólitos, somos muñecos maleables. Vulnerables. No soportamos la propia contradicción y debemos convivir con ella. Empatamos contra Lanús y nos cuesta aceptarlo.

La Libertadores nos está haciendo sentir su rigor, como siempre lo hizo, no sé de qué nos asombramos. A Uruguay vamos a ir a batallar, pero antes tenemos que superar los mil y un problemas para llegar a la cancha. La legión que acompaña, que brinda su aliento encandescente para llegar a la meta transitoria. Pasar. Pasar, pasamos. Eso seguro. Pasar el piquete y pasar de ronda. Tantos escollos.

Todo por un equipo que se vuelve una narración insondable, infinita. Un eco que proviene desde no sabemos donde. Y nosotros estamos aquí, dispuestos. Algunos pelean, no se encuentran a sí mismos y echan insultos al aire, son débiles y son proclives a caer. Muchos otros se mantienen, tratan de contener la estructura que va y no se detiene. Un equipo y el asombro permanente que viaja junto a todos nosotros. Verón es nuestro, por suerte. Es el capitán, el líder, el comandante: el que decide, el que pone, el que abre; juega, mete y espera a todos para retirarse de la cancha con la victoria. Repito: un equipo que asombra. Hay una historia infinita en cada jugador, muchas veces sus nombres fueron escritos en este blog con la impronta de la gloria de los héroes. La batalla épica que nos sienta tan bien.

Por eso digo que hay que estar dispuestos, preparados, prestos para dejar la vida en el partido final, que es el partido copero, el partido en donde hay que desgarrarse las tripas para volver decentes a La Plata. Este equipo puede y desde Cerca de las Puertas lo bancamos a morir. Bancamos al equipo y a todos sus lastres, si los tuviera. A Sensini le decimos que lo bancamos aunque a veces no entendamos del todo sus decisiones. A todos les decimos que vamos a estar, ahí, en estado místico, siendo uno más que ofrece todo para volver y continuar en el camino.

A los críticos, a los desilusionados les decimos que crean - el viento del Cholo que todavía resuena- este equipo es de otras dimensiones, juega en otras constelaciones. A todos les gritamos, les enrrostramos: Estudiantes de la Plata tiene una historia particular, individual, conocemos la gloria, la palpamos, vivimos en ella. Hay una estirpe que reluce, brilla en el momento preciso, aparece cuando debe. Las cosas en su estricto orden. A los otros, a las ratas que se regocijan con nuestro desdén, a esos les decimos que no festejen a cuenta. Eso ya lo saben, tiemblan, saben que el pincha va a dar el combate final.

Saben, lo sabemos. Como siempre vamos a estar ahí, lo vamos a ver, a compartir y ellos lo van a sufrir. Vamos a estar en Uruguay, juntos, Cerca de las Puertas.

23.2.08


Los cabos sueltos y el equipo

Las preguntas son ¿sirve Benítez?, ¿sirve Maggiolo? Se impone el análisis sobre la reacción. El equipo toma vuelo y ante algunos desajustes la barbarie nos cae encima. Muertos, fiambres y otros insultos por el estilo se escucharon luego de la derrota con Cuenca; se insistió con lo mismo en Jujuy pese a que ganamos e, increiblemente, ayer también ante la goleada a Newells. Cambio la pregunta ¿sirve esa gente? No. No porque el valor superlativo que tenemos hoy es la solidez, por sobre todas las cosas. Y eso significa unidad, casi uniformidad. Las disidencias no tienen lugar, todos tenemos que ir para adelante sin chistar. No tiene ningún sentido putear jugadores de tu mismo club, tan sólo es una descarga individual que repercute negativamente en todo el conjunto. Sabemos que el camino es complejo y hay que minimizar los errores, esa gente significa cabos sueltos que hay que anular.

Algunos argumentan que la función del hincha es vomitar todo lo que siente. No lo creo, eso dejémoslo para la loca 22. Ellos y su frustración, ellos y su impotencia, ellos y sus negaciones; imitarlos sería un suicidio. Nosotros somos vanguardia, somos resistencia, no podemos inmolarnos porque un jugador la tiró al palo u otro entró en una laguna. El debate interno queda abierto, hay espacios determinados para ese fin, pero también hay códigos que nos identifican como un nosotros. Si ese nosotros se agrieta, si la roca granítica se empieza a fisurar, las luces de alarma se encenderán y los objetivos en común se alejarán. Hoy el técnico, guste o no, es Sensini. Hasta ahora me gusta, encaja en la maquinaria de relojería que hoy es Estudiantes, es justo lo que necesitábamos luego del trauma Simeone. Acierto de la Bruja, y de Abadie.

Ahora, si vamos a valorar el juego de Maggiolo y Benítez no hay mucho para decir. Todavía estamos educados en el pensamiento en palabras y poco sabemos del visual. Sólo basta verlos jugar, esa es la argumentación valedera. El Lechuga cumple con lo que debe hacer un jugador, mete goles. Y el Chino hace jugar al equipo con su pegada precisa, es un complemento importante para la Bruja. Es cierto que a veces se desconecta, acá muchas veces lo señalamos, pero cuando se prende te pone un pase gol como el de ayer a Piatti. Repito, la decisión definitiva es del técnico y hasta ahora los resultados lo bancan. Pongo un ejemplo: antes de la pretemporada me ilusioné con la entrada de Wilchez y Pérez y no podía entender como lo ponía de titular a Salgueiro. Ojo que el uruguayo siempre me cayó bien, y más después del gol a los tristeros, pero en estos tres partidos que jugó la descosió y me hizo entender y valorar los motivos de Boquita.

Los que todavía no tuvieron muchas horas de vuelo no tienen que desesperarse, paciencia. Este año vamos a tener muchos partidos, van a haber oportunidades para todos, necesitaremos de todos. Las variantes son múltiples y las posibilidades de acomodarse a distintos esquemas de juego también. Eso da aire para las aspiraciones de pelear los dos frentes hasta el final. Hay dos equipos bien armados y con la llegada de Cellay haríamos bingo.

El último párrafo es para Pablito Piatti. Alguna vez le dedicamos un post entero, aquel 18 de noviembre cuando a pura mística le ganamos a la lepra en el glorioso Apertura 06. Ayer el Plumero jugó como para estar en el top five del mundo. Goleador, desbordante, encarador, de lujos con caño incluido al mala leche de Schiavi. Los equipos potencia en el mundo ya se fijaron en él y muchos se preguntan cuánto vale. No tiene precio y por eso es impensable venderlo en el corto plazo. No tiene techo y tiene destino de selección, tranquilamente podría ser goleador del torneo. Hoy Cielosports se equivoca feo al afirmar que la única mancha de este equipo es la sombra que le está haciendo Piatti a Verón dentro del grupo y de la cancha. Todo lo contrario, junto a la Bruja va a explotar como lo hizo Messi en la selección. Maestro y discípulo, dos cracks con la marca indeleble de la mística pincha.

12.2.08


Es identidad

Se lo contaba en la cocina, mientras tomaba un mate cocido. Le decía lo importante que era y la historia que tiene. Que son cuarenta años de historia, muchas alegrías, emociones, vueltas olímpicas. Que la ganaron los grandes, los maestros, los padres y ahora la están jugando los hijos. Le conté que una vez casi rompo una lámpara de mi vieja casa de la calle Azcuénaga cuando salté para festejar el empate 3 a 3 con Gremio, yo tendría unos 10 años pero era tan fanático como ahora. No me olvidé de recalcarle que Sebastián dejó todo para jugarla, que vino a comandar el equipo y que la deuda quedaba pendiente desde aquella noche negra en San Pablo. Es una Copa, le dije, pero también es identidad; en esos metales forjados con la mística de guerreros ancestrales está consolidada nuestra esencia. La juegan muchos equipos argentinos pero la cita es sólo con nosotros. Territorios ásperos, batallas épicas, los rivales que son enemigos, pisalo pisalo y el bidón como una heráldica imborrable. Le advertí que teníamos que estar preparados, juntos para aguantar a los jugadores. Nosotros y muchísimos más en Capital, la mayoría en La Plata y millones desperdigados por el planeta con el mismo objetivo: sostener el aura de un equipo que es mítico.

Ella me miraba, no me interrumpía, sus ojazos enormes bien abiertos denotaban que sabía que le estaba hablando de algo fundamental para su vida. Mi hija tiene tres años pero ya sabe de qué se trata la Copa Libertadores. En unas horas Estudiantes debuta contra Cuenca en Ecuador y vamos a estar cerca, Cerca de las Puertas.

25.1.08


Cerca de la naturaleza

Estuve pasando unas vacaciones en la playa y fui testigo del banderazo que se hizo el 23 de enero en Pinamar. La foto que ilustra este post es un registro de aquel momento. El comentario es sobre la cantidad de remeras pinchas que se ven en toda la costa, cualquier desprevenido pensará que Estudiantes es el club más importante del país. Gimnasia no existe y lo digo objetivamente.

Hace rato que no escribía y en ese lapso pasaron muchas cosas. Algo adelanté, el Cholo traidor. Vendido, antipincha, demasiado traje Armani para mi gusto. El equipo puede repetir en la Libertadores 08 lo hecho en el Apertura 06. Simeone sirvió, es cierto, pero la mística fue la única responsable de los éxitos conseguidos.

Lo que pasó seguramente quedó mejor registrado en otros blogs que cubren la actualidad pincha. La mirada desde un mes después es la respuesta a todos los interrogantes que teníamos con el Cholo en el equipo. Lo respetábamos, lo necesitábamos, pero no lo idolatrábamos. Se fue Caldera y sangramos y en el mano a mano entre el Cholo y la Bruja no dudamos en elegir. Nunca sintió lo que es ser uno de los nuestros, ahora es fácil advertirlo. Que se vaya, ergo traidor, ergo garca. Encima a River y se galliniza obscenamente.

El problema no es Simeone afuera. El problema es lo que queda adentro. Si lo vamos a putear, ignorar, aplausos tibios, banderas dadas vuelta,qué se yo. Hay algo peor aún y son nuestras propias contradicciones. Acá mismo lo pedimos por cuatro años más y ahora repugna. Quisimos creerle, simulamos que era uno de los nuestros, que su cuchillo entre los dientes podía emparentarse a las hazañas místicas coperas pero aólo era aparato marketinero. Qué asco da verlo ahora con las gallinas, y el Guly al lado, por Dios. Ahora hay que demostrar que los éxitos obtenidos fueron genuinamente pinchas.

El equipo promete más que en el año anterior. La llegada de Lázaro es un salto de calidad. Lástima lo de Bogado, creo que si se repone a fin de febrero puede ser una intresante alternativa. Pensaba en lo difícil que sería para Sensini armar un equipo. Sobran delanteros aunque tenemos dos competencias. Hay dos delanteras con dos puntas y un enganche por por cada una. Una titular y otra suplente, para la copa y el campeonato.Difícil la decisión sobre la salida de Pirchio. Lo quieren prestar para que agarre experiencia. Puede ser el sucesor de Pavone, lo dije varias veces. La Bruja más lúcido que nunca, manejando todo, revolviendo el tuco a su gusto. El Cholo bien lejos y ahora estamos bancando a Sensini, que es ultra conservador y para el momento está bien. La idea es la Libertadores y no vamos mal. Al campeonato hay que aguantarlo con Wilchez, Pérez y Salgueiro. Tenemos al mejor arquero del país, un marcador de punta que se cogió a Evangelina Anderson, a Piatti. A Sensini le basta con no mandarse cagadas, hacer todo lo que decida la Bruja, perfil bajo y no ser tan pelotudo como Simeone: obedecer la mística.

En la Libertadores vamos a llegar lejos. Partidos llenos de heroísmo, goles sobre la hora, festejos apasionados acá y allá. Jugadores que creíamos perdidos, pibes con huevos, uno de los nuevos va a demostrar que nació para ser pincha. En el Clausura aguantando mucho, acompañando al equipo en todas las canchas. Tenemos dos equipazos, se puede pelear pero hay que estar muy sujetos al liderazgo de Verón. Su liderazgo puede guiarnos hacia uno de los logros, además quiere jugar la Libertadores, nunca la jugó y se quedó porque era lo que quería cumplir. Me gustaría viajar a Uruguay, tal vez se pueda armar algo. Dicen que el 2008 es un número que tiene muchos agujeros por rellenar, que sea con vueltas olímpicas.

El rencor no se va y es bueno que así sea. Después se vuelve memoria. No hay que olvidar. Una tribuna entera le cantó y se fue tras el billete. Pudo tener toda la gloria, estar frente al viento del acantilado. Se fue y la remera de River le queda fea, parace más garca que nunca. El opuesto es Verón, que ganó su pelea y se queda rechazando una oferta supermillonaria. El hecho notable de quedarse, rememorando históricas renuncias, la opción por los pobres, Jesucristo, el Che, Maradona. Verón emulando en un gesto que lo perpetúa, lo inviste de legitimidad: es el capitán, el técnico y el presidente. Eso está claro y así debería ser durante todo este año, al menos hasta la obtención de la Copa Libertadores. Abadie y Sensini sólo resguardan la institucionalidad. Las críticas de nuestras blogs amigas Antifierro y Antilobo sobre la negatividad de su entorno, deberían propiciar la avalancha participativa sobre su figura. Ahora que Alegre está cada vez más solo es el momento de correrlo definitivamente e institucionalizar el veronismo en el gobierno. Echar a los indeseables de su lado, en el caso de que los hubiera, y apoyar el proyecto Bruja Presidente.

Estuve cerca del mar, respeto al mar, salud al mar. El viento, la costa, la vegetación. Aves, astros, peces. Que este año nos traiga la perspectiva para ver más allá de la planificación. El plan más un plus: la sabiduría. Ahora tenemos el conocimiento que surge tras la experiencia. Seamos como debemos ser: salvajes, naturales, pinchas. Identidad como horizonte de conocimiento.

Gracias Pablo Alvarez por sentir la camiseta, toda la suerte en donde te toque jugar.

13.12.07


Del traidor y del héroe

Bajo el notorio influjo de Chesterton (discurridor y exornador de elegantes misterios) y del consejero áulico Leibniz (que inventó la armonía preestablecida), he imaginado este argumento, que escribiré tal vez y que ya de algún modo me justifica, en las tardes inútiles. Faltan pormenores, rectificaciones, ajustes; hay zonas de la historia que no me fueron reveladas aún; hoy, 3 de enero de 1944, la vislumbro así.

La acción transcurre en un país oprimido y tenaz: Polonia, Irlanda, La república de Venecia, algún estado sudamericano o balcánico... Ha transcurrido, mejor dicho, pues aunque el narrador es contemporáneo, la historia referida por él ocurrió al promediar o al empezar el siglo XIX. Digamos (para comodidad narrativa) Irlanda; digamos 1824. El narrador se llama Ryan; es bisnieto del joven, del heroico, del bello, del asesinado Fergus Kilpatrick, cuyo sepulcro fue misteriosamente violado, cuyo nombre ilustra los versos de Browning y de Hugo, cuya estatua preside un cerro gris entre ciénagas rojas.

Kilpatrick fue un conspirador, un secreto y glorioso capitán de conspiradores; a semejanza de Moisés que, desde la tierra de Moab, divisó y no pudo pisar la tierra prometida, Kilpatrick pereció en la víspera de la rebelión victoriosa que había premeditado y soñado. Se aproxima la fecha del primer centenario de su muerte; las circunstancias del crimen son enigmáticas; Ryan, dedicado a la redacción de una biografía del héroe, descubre que el enigma rebasa lo puramente policial. Kilpatrick fue asesinado en un teatro; la policía británica no dio jamás con el matador; los historiadores declaran que ese fracaso no empaña su buen crédito, ya que tal vez lo hizo matar la misma policía. Otras facetas del enigma inquietan a Ryan. Son de carácter cíclico: parecen repetir o combinar hechos de remotas regiones, de remotas edades. Así, nadie ignora que los esbirros que examinaron el cadáver del héroe, hallaron una carta cerrada que le advertían el riesgo de concurrir al teatro, esa noche; también Julio César, al encaminarse al lugar donde lo aguardaban los puñales de sus amigos, recibió un memorial que no llegó a leer, en que iba declarada la traición, con los nombres de los traidores. La mujer de César, Calpurnia, vio en sueños abatir una torre que le había decretado el Senado; falsos y anónimos rumores, la víspera de la muerte de Kilpatrick, publicaron en todo el país el incendio de la torre circular de Kilgarvan, hecho que pudo parecer un presagio, pues aquél había nacido en Kilvargan. Esos paralelismos (y otros) de la historia de César y de la historia de un conspirador irlandés inducen a Ryan a suponer una secreta forma del tiempo, un dibujo de líneas que se repiten. Piensa en la historia decimal que ideó Condorcet; en las morfologías que propusieron Hegel, Spengler y Vico; en los hombres de Hesíodo, que degeneran desde el oro hasta el hierro. Piensa en la transmigración de las almas, doctrina que da horror a las letras célticas y que el propio César atribuyó a los druidas británicos; piensa que antes de ser Fergus Kilpatrick, Fergus Kilpatrick fue Julio César. De esos laberintos circulares lo salva una curiosa comprobación, una comprobación que luego lo abisma en otros laberintos más inextricables y heterogéneos: ciertas palabras de un mendigo que conversó con Fergus Kilpatrick en día de su muerte, fueron prefiguradas por Shakespeare, en la tragedia de Macbeth. Que la historia hubiera copiado a la historia ya era suficientemente pasmoso; que la historia copie a la literatura es inconcebible. Ryan indaga que en 1814, James Alexander Nolan, el más antiguo de los compañeros del héroe, había traducido al gaélico los principales dramas de Shakespeare; entre ellos, Julio César. También descubre en los archivos un artículo manuscrito de Nolan sobre los Festpiele de Suiza: vastas y errantes representaciones teatrales, que requieren miles de actores y que reiteran hechos históricos en las mismas ciudades y montañas donde ocurrieron. Otro documento inédito le revela que, pocos días antes del fin, Kilpatrick, presidiendo el último cónclave, había firmado la sentencia de muerte de un traidor, cuyo nombre ha sido borrado. Esta sentencia no coincide con los piadosos hábitos de Kilpatrick. Ryan investiga el asunto (esa investigación es uno de los hiatos del argumento) y logra descifrar el enigma.

Kilpatrick fue ultimado en un teatro, pero de teatro hizo también la entera ciudad, y los actores fueron legión, y el drama coronado por su muerte abarcó muchos días y muchas noches. He aquí lo acontecido:

El 2 de agosto de 1824 se reunieron los conspiradores. El país estaba maduro para la rebelión; algo, sin embargo, fallaba siempre: algún traidor había en el cónclave. Fergus Kilpatrick había encomendado a James Nolan el descubrimiento del traidor. Nolan ejecutó su tarea: anunció en pleno cónclave que el traidor era el mismo Kilpatrick. Demostró con pruebas irrefutables la verdad de la acusación; los conjurados condenaron a muerte a su presidente. Éste firmó su propia sentencia, pero imploró que su castigo no perjudicara a la patria.

Entonces Nolan concibió un extraño proyecto. Irlanda idolatraba a Kilpatrick; la más tenue sospecha de su vileza hubiera comprometido la rebelión; Nolan propuso un plan que hizo de la ejecución del traidor un instrumento para la emancipación de la patria. Sugirió que el condenado muriera a manos de un asesino desconocido, en circunstancias deliberadamente dramáticas, que se grabaran en la imaginación popular y que apresuraran la rebelión. Kilpatrick juró colaborar en ese proyecto, que le daba ocasión de redimirse y que rubricaría su muerte.

Nolan, urgido por el tiempo, no supo íntegramente inventar las circunstancias de la múltiple ejecución; tuvo que plagiar a otro dramaturgo, al enemigo inglés William Shakespeare. Repitió escenas de Macbeth , de Julio César. La pública y secreta representación comprendió varios días. El condenado entró en Dublin, discutió, obró, rezó, reprobó, pronunció palabras patéticas, y cada uno de esos actos que reflejaría la gloria, había sido prefigurado por Nolan. Centenares de actores colaboraron con el protagonista; el rol de algunos fue complejo; el de otros, momentáneo. Las cosas que dijeron e hicieron perduran en los libros históricos, en la memoria apasionada de Irlanda. Kilpatrick, arrebatado por ese minucioso destino que lo redimía y que lo perdía, más de una vez enriqueció con actos y con palabras improvisadas el texto de su juez. Así fue desplegándose en el tiempo el populoso drama, hasta que el 6 de agosto de 1824, en un palco de funerarias cortinas que prefiguraba el de Lincoln, un balazo anhelado entró en el pecho del traidor y del héroe, que apenas pudo articular, entre dos efusiones de brusca sangre, algunas palabras previstas.

En la obra de Nolan, los pasajes imitados de Shakespeare son los menos dramáticos; Ryan sospecha que el autor los intercaló para que una persona, en el porvenir, diera con la verdad. Comprende que él también forma parte de la trama de Nolan... Al cabo de tenaces cavilaciones, resuelve silenciar el descubrimiento. Publica un libro dedicado a la gloria del héroe; también eso, tal vez, estaba previsto.


Jorge Luis Borges, Ficciones, 1944

9.12.07


Se fue

Farías, Cavenaghi, el Loco Abreu, la vuelta del Tanque Pavone, unas fichitas por Mariano González, D`Alessandro. Imposibles, pedidos inverosímiles, quiméricos. Pareció más una estrategia que otra cosa, la construcción de un argumento que venía tomando forma desde hace tiempo. El Cholo se va, lo anunció y esa es su decisión. Tiene derecho a tomarla, pero lo hizo de la peor manera. Nos quedamos con ganas de saber por qué. Tanto nos dio, tanto le dimos, armamos una onda, lo quisimos, todavía lo queremos. El decía que Estudiantes lo emocionaba, ¿qué pasó Cholo?

Hubo un tiempo de silencio en Cerca de las Puertas, el sinsentido nos invadió, nos quitó las palabras, las letras. Permanecimos quietos, callados, absortos. Es difícil escribir, es difícil pensar. ¿En qué quedó aquella invitación a creer, el esfuerzo innegociable, la voluntad de ir siempre de frente, esa frontalidad tan característica del Cholo que rasgó distintivamente al Pincha de este último período?

Simeone se fue y no sabemos por qué. Nos dejó, nos abandonó sin dejarnos una explicación. No hay dudas de que la merecíamos. Merecíamos algo más que los dos minutos de conferencia de prensa de ayer. Mil veces más: ¿qué pasó Cholo? Seguramente la respuesta tardará en aparecer, tal vez jamás la sepamos y cuando eso pasa se abre la puerta al veneno del rumor. Evidentemente las grietas institucionales luego de la obtención del Apertura 06 se fueron engrosando y nadie fue capaz de parar la moto. Los problemas internos fueron corroyendo un panorama de solidez institucional hasta llegar a un estado de desgobierno.

Pongamos las cosas en su lugar: en este escenario hay una enorme responsabilidad del ahora ex DT porque manejó pésimamente el problema y se expuso al escarnio de los hinchas. La negligencia de la dirigencia también es determinante, imposible de soslayar. Comprendemos que los pedidos del Cholo eran imposibles de cumplir, pero la tortuga se les escapó una y otra vez. Nos robaron a Merlo, nos robaron a Burruchaga y ahora a Simeone. Las tres fueron circunstancias idénticas en donde se dieron procesos exitosos y de afuera fueron apropiados sin la mínima reacción de nuestra dirigencia. Para ellos hay más preguntas: ¿qué pasó con Caldera?, ¿En qué piensan invertir la plata de las ventas de Sosa y Pavone?, ¿en qué estado está el proceso de construcción de la nueva cancha? Aprendimos que Salgueiro, Lugüercio y Maggiolo no son Sosa, Caldera y Pavone. Nos quedó muy claro a todos, ¿todavía pretenden encarar la Libertadores con jugadores comprados en un Todo X 2 pesos?

El caso Simeone es difícil de cerrar, todavía no sabemos si putearlo o perdonarlo. Dejo en claro mi posición: el campeonato ganado no se olvida, la historia, madre y maestra de vida, dará se veredicto. Ahora, no olvidemos las lecciones que recibieron Mostaza y Burru, el primero fue echado como perro de River y Racing, y el otro cayó en el ostracismo en el club que lo vio nacer. Intuyo que algo parecido le pasará al Cholo en el club al que vaya (digámoslo sin eufemismos, River). La enseñanza que brinda es clara, deberían haberse quedado en Estudiantes para acceder a una instancia de gloria eterna, polvo místico, fulgor rojiblanco.

Ahora las miradas caen en el pelado capitán. Astuto se corrió y demoró una semana más sus declaraciones. Movedizo, sagaz, le apunta como francotirador a la cúpula. Un solo movimiento debería implicar la caída de toda una estructura y por lo tanto hay que meditarlo casi hasta la obsesión. Intentemos avizorar este nuevo horizonte. La oferta de Washington está y es importante, pero también la Libertadores 08 se vuelve un plato difícil de resistir por ser el único torneo que le falta disputar a la Brujita y más aún siendo la de Estudiantes la camiseta que tiene que defender. Por otra parte las elecciones del año que viene cambiaron sus condiciones, los tiempos políticos se adelantaron y quizás la alternativa de la presidencia no deba ser retrasada más de lo necesario. Abadie y Alegre están al alcance de la mira y el tiro podría ser letal. El Cholo se fue y se ganó la reprobación, la pregunta es si lo millones de los yanquis alcanzarán para tapar la desilusión que generaría la ida de la Bruja del equipo. Creo que no y él lo sabe. Cerca delas Puertas desea fervientemente contar con la Bruja en el equipo copero y también apoya su aventura a la presidencia del club. La alternativa política que se presenta resulta interesante y podría abrir un juego que podría ser provechoso para el club. No es la primera vez que acá nos pronunciamos por esta opción (Bruja presidente), sin embargo esto no invalida que se puedan reconocer muchos aciertos de la gestión actual, tan sólo es introducir el elemento crítico para darle más dinámica a la vida institucional. Tan simple y tan importante como eso.

Dentro del quilombo, un buen aporte sería parar la pelota y mirar un poco más allá. Podemos sin el Cholo y, aunque parezca contradictorio con lo dicho anteriormente, también podemos sin Sebastián. El equipo resurge como siempre, con una mística renovada, extravirgen. Fortalecimiento y generaciones que se renuevan. Y esa bronca que reverdece como un brío salvaje. El instinto animal y la vocacion de caza permanecen como siempre. Seguimos ahí, que ninguna lacra se ilusione.

Queda un equipo del carajo, el mundo no se termina en una declaración ni en un gesto. Hay un símbolo que me interesa destacar: el partido con Olimpo había terminado y el Chapu se iba sonriente. Le chupaba un huevo el ambiente, se iba contento porque se había ganado sus merecidas vacaciones y el equipo alcanzó 30 puntos. ¿Te quedás", le preguntaron, "si, si, me quedo". Y el fuego sagrado resplandeció en ese tipo que es pura sencillez. Alguien así vale oro, se queda y aguanta.

El último partido nos dejó muchas lecciones: la ovación al Cholo y su posterior desplante, un equipo fuerte que sigue en pie aún con tormentas, la estrategia de la Bruja y jugadores que van a tomar la posta: Piatti y Wilchez sobre todo. La delantera debe ser renovada y ojalá el técnico sea Caldera. Estos son mis deseos, mis tristezas y mis esperanzas. Exposición en carne viva, heridas aún sin cicatrizar. Cerca, tan cerca de las puertas, todavía estamos.

5.11.07


Lo que somos

Casi nada quedó luego del pitazo final de Baldassi, algunas imágenes tan sólo; abrazos y felicidad por un lado e impotencia por otro. Escenas repetidas como en una película sin fin, sin escapatoria en donde las cosas suceden una y otra vez. Nos quedamos mirando sabiendo que ya estaba hecho todo, como intentando sorprendernos aunque la sorpresa hace rato que la perdimos. Sabemos lo que pasó y lo que pasará, sabemos lo que somos y lo que son. Luego de siete goles y de darlo vuelta con uno menos ya no queda nada que esperar, ni que sentir; sólo entregarse a la contemplación de la inmensidad. La historia se repitió y está bien.

Del otro lado se escuchan ecos, cuchicheos ponzoñosos llenos de impotencia y envidia, explicaciones fútiles, apelaciones al absurdo. No quisiera detenerme en el festival de pavadas que aparece cada vez que ellos pierden aunque debo confesar que me divierte verlos cocinarse en su propio odio. Mediocridad de su lado, insignificancia, mezquindad, imperfección, todos calificativos que apenas describen su realidad. Se pelean, acusan a su jugador 8 (Leguizamongui, un highlight), lloran, se revuelcan, y se van preparando para abandonar nuevamente en el próximo clásico.

Después de un día del partido y de haber leído los diferentes post de nuestros bloggers pinchas considero que no hay mucho más que decir sin caer en el lugar común. Permítanme hacerlo siquiera por esta vez. Decir por enésima vez que Verón es inmenso, más que un jugador, un héroe histórico como no lo hay en la narrativa contemporánea argentina. Su sola presencia es el hecho y hasta un subnormal se daría cuenta de que los de blanco con la franja azul eran los actores secundarios. Ocupa el centro por peso propio, va hacia adelante y mete miedo. Aún en una gamba es significativo.

Su abrazo con el Cholo nos alegró muchísimo, es el sello de una tregua fundamental que nos predispone a todos en vistas de 2008. No son amigos y es sabido, aunque están unidos por una simbiosis intrínseca. Se necesitan, se complementan, se buscan, se quieren a su modo. Sebastián ama los colores y le abrió a Diego las puertas de la familia, él con humildad aceptó y ya forma parte de nuestra historia de oro. Esta sociedad es fundamental y debe fortalcerse para que el equipo siga con los dientes afilados. Atención ahí muchachos: entre ustedes dos está la clave de lo que pueda suceder en el futuro.

Para el resto del equipo tampoco tengo palabras originales. Los homenajes se suceden uno tras a todo, nadie defraudó. Dicen que el resultado pudo haber variado pero se ganó y no es casualidad, el hecho de haber puesto tanto huevo, de sentir tanto la camiseta hizo que el devenir fuese una acción lógica. Aún con la expulsión del Flaco Alayes el partido fue nuestro. Dos figuras: Andújar y Salgueiro. Del arquero se habla y se hablará en estas semanas y Basile ya tomó nota de que está entre los mejores, nosotros ya lo sabíamos desde que le sacó el puesto a Herrera; demostró que tiene la mística del león. El uruguayo llegó en silencio y se mostró nada menos que en el clásico, lo querían los otros y el destino decidió que fuera al equipo grande de la ciudad: inapelable. No creo en el azar, o sí, pero hay algo en él que me da confianza, tiene la 7 heredada de Sosita, número místico y gol de caño. En un partido de Libertadores te puede salvar, es pincha no lo duden.

El año ya termina y estamos bien, tranquilos, en paz. Ganamos el pertido que teníamos que ganar y sonreímos. El desafío, lo sabemos, es el año que viene. La próxima batalla es de los dirigentes, espero que la Bruja nos acompañe un año más: no lo dejen ir porque será su responsabilidad, como lo es el que se haya ido Caldera. El Cholo también debe quedarse a toda costa. El equipo adelante, el esfuerzo, la disciplina, la planificación, el orden, la táctica, la mística y el bidón como heráldica. Así como lo fue en el Apertura 06 lo será el próximo año.

Nosotros aguantando, como siempre. Juntos, sintiendo eso que nos une. Contemplamos en silencio un saber profundo y nos acercamos a sus puertas. Estamos cerca, lo sabemos.


4.11.07


Una verdad luminosa

Faltan horas para un nuevo clásico e invaden los recuerdos. Me importa estar en estos momentos, hacerme presente, aportar al estado de masa incandescente en estado de vigilia. Tratar de ser uno más si es posible, uno más que vela las armas y que se concentra para una batalla a todo o nada. El absoluto se dirime en 90 minutos: ganamos, humillamos, hundimos la daga hasta el fondo, volvimos diezmados y gritamos eufóricos mientras ellos nuevamente lloraban contra el pasto. La rueda dio otra vuelta y ese dios infinito llamado tiempo nos pone otra vez ante la instancia de enfrentarlos. ¿Qué más hay que demostrar?, pareciera que nada y sin embargo hay que jugarles. Es la hermosa imperfección del héroe, transitamos en busca de la puerta que nos abra el camino a la totalidad. Y estamos cerca. Y mientras tanto nos tenemos que preparar para la guerra. Hay que golpearlos, bajarlos, herirlos, hundirlos, cortarlos; no dejar que pasen, ni que jueguen, ni que toquen. Volverles a ganar y que la diferencia se estire a 4, que lloren, sufran y no salgan de sus casas por un tiempo. Y que flamee la bandera rojiblanca en La Plata, y en Capital, en todas las provincias argentinas, en otros países y en recónditas ciudades del mundo. Que los diarios y los medios planetarios amanezcan con la noticia que una vez más el universo ordenó sus astros para que una verdad luminosa pueda exhibirse; es lo específico, lo natural, lo trascendente: Estudiantes de la Plata es mítico y los otros son un equipito que no tiene nada para contar, sólo son dos veces al año y es cada vez que juegan con nosotros. Ellos apenas tienen uno y otro fracaso y algún arrugue en el baño, más allá de eso no hay historia.

Siento ahora mismo esa energía en el cuerpo y deseos oscuros. Deseo su mal y percibo cierta incongruencia. ¿Cómo puede ser que si nos encaminamos a un camino de sabiduría guerrera nos vaya ganando el odio hacia otros que no valen 2 mangos? No lo sé, busco una justificación y no la encuentro, pero sé que no quiero evitar que mis pupilas se enrojezcan de ira, que mi corazón palpite a mil y que disfrute con otro duro impacto de la Bruja en el cuerpo de Ormeño. Abandono la corrección, hoy soy uno más, una animal salvaje que se une a su manada y que libera su instinto.

Querido Pincha: regalame otro triunfo, a mí y a toda la hinchada, a los muchachos, a mi viejo que lo va a ver desde la clínica, a mi hija, a los ángeles pinchas que pululan y nos acompañan, al Ruso, a mi abuela, a Caldera. Lo vamos a disfrutar tanto, lo necesitamos tanto.

24.10.07


El pasado en el presente

Un mes lejos es mucho, lo sentí y me lo hicieron sentir. Gracias, perdón. Esto es Cerca de las Puertas y la consigna es la proximidad con ese indefinible, con esa dimensión que nos acerca a una instancia de sabiduría. En esta oportunidad la realidad se nos presenta complejísima. Difícil, atravesada, llena de internismos, recelos y actitudes egoístas. Algunos ya están desmotivados, otros quieren irse a destinos más redituables. A esto se le suma la participación de la política municipal alakista que mete su mano negra y peluda haciendo que todo esté más empiojado que nunca.

Desde este blog no puedo dejar de advertir la incapacidad institucional para mantener la estructura de logros deportivos que se consiguieron tan sólo un año atrás. Había un equipo competitivo, un plantel que peleaba unido en pos de un objetivo, una dirigencia capaz que presentaba un frente sólido para comandar las disputa de un campeonato nada menos que con Boca. Se logró y nos emocionamos, se logró y festejamos, y ahora nos miramos como sin saber donde mirar.

Ustedes saben que yo no le esquivo al bulto y que no me voy a guardar mis pareceres sobre las distintas responsabilidades de este momento. Apunto directamente al alegrismo, sin más.
Luego, lamentablemente, a la Bruja y al Cholo. Y este es el núcleo de mi exposición: escribí en posts anteriores que era fundamental retener a nuestro actual cuerpo técnico durante cuatro años para continuar el proceso de desarrollo, algunos me contestaron que eso era imposible y tal vez lo sea, pero no por una cuestión de dinero sino porque el choque de egos es inevitable, inexorable diría. Muchos se olvidan de que esto es Estudiantes; somos veronistas acérrimos, lo queremos al Cholo y ya es para siempre, pero la institución está por encima de cualquier otra cosa y en momentos como estos todos tenemos que dejar de lado interesas particulares en función de uno colectivo.

Me duele mucho señalar errores en un ídolo como Sebastián, es y sigue siendo mi opción ideal para la presidencia del club en un mediano plazo, no me avergüenza decir que este es un blog que promueve su candidatura y reivindica su figura en el marco del fútbol argentino e internacional. Pero a veces sus actitudes no ayudan; hay una mayoría silenciosa (y no tanto) que está pidiendo que se baje un cambio, que nos detengamos a escuchar, a reflexionar para rearmar la mística herida. El Cholo tampoco escapa al clima de confusión, coqueteos con otras instituciones, su nombre un poco mansoseado por River y ahora por Vélez; me parece demasiado.

¿La interna con la Bruja? Hay rumores, otro de los cánceres de la institución. Dicen, me dijo, se dice. La Redonda y otros medios afines al establishment político aportan los suyo para embarrar más aún la cancha. Lo primero, lo urgente, es poner las cosas en claro; es fundamental transparentar la comunicación para que quede claro quiénes están a favor de Estudiantes y quiénes quieren sacar su tajada. Salimos campeones y los roedores se acercaron a morder el queso. No sorprende, pero por eso no deja de ser patético. Ahora bien, desde este blog les pedimos a la Bruja y al Cholo que si tienen diferencias las dejen a un lado y colaboren con la unidad del club. En conclusión: transparencia y unidad como primera cuestión.

Lo otro, reconstruir la mística. El equipo parece apagado, sin alma. Tenemos un lindo equipo, más allá de que jueguen o no las grandes estrellas. A Boca le hicimos un partido interesante, con Piatti que ya es uno de los cracks del fútbol argentino y con un medio campo afianzado, duro y áspero como lo indica la tradición pincharrata. Es decir, no hay mucho para criticar del plantel ni de las decisiones del técnico, sin embargo sólo tenemos 17 puntos. Algo pasa, y eso es lo que la mayoría de los hinchas no comprendemos.

Es cierto, el gran capitán Juan Sebastián no juega y algo sucede. Es la vibración que transmite la que hace falta, como la transmitía Caldera y hoy el Chapu. Eso es lo indefinible que debemos reconquistar urgente y se necesita de todos. Mirar al pasado, traer el pasado al presente. Revivirlo, reinterpretarlo. Sentir la historia en la piel, en el corazón y reapropiarnos de la mística. Y así, con la camiseta roja y blanca bien puesta, con el cuero de aquellos guerreros, ir a jugar la Libertadores. En dos semanas el clásico, un lindo momento. Felicidades por el aniversario del siete. Salud.


7.9.07

Teoría y arte de la conducción

Congruencia en el sistema de análisis; es decir, no oponer ideas antagónicas dentro de una misma concepción, porque una destruye a la otra. La concepción, claro está, es Estudiantes de la Plata y su desarrollo. Actualmente hay turbulencias, resultados que no salen, lesiones interminables, está el peligro de la incongruencia.

Hay personas que son naturalmente incongruentes en la concepción de las cosas. Divergencias, disputas internas, distintos pases de facturas. En realidad de eso todos tenemos un poco, algunos mucho, otros poco. La incongruencia está en cada hombre. Bien, esto lleva a la falta de unidad. Implica que no alcanzamos nuestros objetivos, como quienes corren detrás de cuatro liebres: no atrapamos ninguna. Hace falta precisar la conducción, y ese el objeto de este post.

Una mirada veloz hacia atrás es ver logros, hitos; dos vienen a mi mente: aquellos siete goles (número místico) y la euforia en Liniers con homenaje al Ruso Prátola incluido. La línea de juego, la línea de trabajo, disciplina, orden, planificación. Dos grandes figuras: el Cholo y por sobre todas las cosas Verón. El gran conductor es la Bruja, cae y lo sentimos, lo demuestran los resultados actuales. También vemos derribado al gran lugarteniente, el Chapu Braña, el amigo, la fuerza y el coraje del equipo. Tenemos problemas.

Hay una parte vital del arte de la conducción; en este sentido Sebastián es uno de esos artistas, y nosotros claramente nos rendimos ante su preeminencia. Verón se constituye en la parte vital del equipo, sin él nos ponemos en manos de coroneles sin tanto carisma. La esperanza aparece cuando vemos reverdecer la semilla mística y los jugadores se transforman en gladiadores y los que tienen responsabilidades de reemplazar al conductor honran su deber. Hablo del Chavo, de Domínguez, del Flaco. La enseñanza del capitán del equipo nos es útil, aún en la derrota. Pensemos desde ahí, desde el dolor de la eliminación del la Sudamericana, aún en la hecatombe del sinfín de lesiones hay un sentido ordenador, sepamos leerlo.

Considero a Verón y en segundo lugar al Cholo y a todo su cuerpo técnico como los vectores de la parte vital del arte de la conducción. Estos ponen al servicio de la institución sus personalidades. Reúnen las condiciones necesarias para una realización acabada de la obra que se quiere alcanzar mediante el trabajo, la actividad, el entusiasmo, el alma y la inteligencia. Son líderes y Estudiantes necesita de ellos para existir. Se cayeron y caímos, resurgieron los hombres y le ganamos a Racing un partido como los de antes. Aparecieron los valientes coroneles que llevaron a la tropa a la victoria, apareció la vena que lleva el caudal místico y los hombres vencieron a los jugadores.

Es indudable que estamos en una nueva etapa. Luego del campeonato alcanzado a fines de 2006 en donde la institución le sacó lustre a sus condecoraciones, estamos en una etapa de transición, reinventándonos como aquel animal que se retira a despojarse de su pelaje viejo para exhibir la piel de fiera hambrienta y simbiótica con la madre naturaleza. Eso es lo que nos pasa ahora y los conductores mutan en un todo con la realidad del equipo. Los cambios están pero la enseñanza queda, y es de allí de donde vamos a extraer una teoría para poder comprender a la conducción como una actividad creadora.

Para entenderlo un poco propongo repetir la mirada al pasado: casualmente el resultado de nuestras dos participaciones en la Copa Sudamericana fue similar con procesos idénticos y contra los dos equipos de la zona sur del Gran Buenos Aires. En ambas participaciones se notaba claramente un momento de metamorfosis, luego, ya sabemos, vinieron los momentos únicos en la Libertadores y la gloria del Apertura. Queda clara la noción de proceso como evolución, hay una derrota que es el cimiento de una victoria. Esa es la enseñanza y es en esta instancia en donde los conductores tienen que ejecutar ese mensaje. Verón con su gorrita mirando el partido desde la tribuna es desalentador, sin el Chapu y con los nuevos pibes rotos es fundamental el resurgimento de los coroneles. El Cholo es quien tiene que bajar su carisma como conductor para dotar de autoridad y legitimidad a los Alayes, Domínguez y Desábato. Y lo hizo, y de la mejor manera, emulando el juego del Zubeldía de los 60; la historia otra vez presente como escudo, como heráldica de un equipo con huevos.

Decía; el mensaje tiene que ejecutarse, porque la teoría debe contemplar un método de acción además de uno de concepción; el conductor no se conforma sólo con una buena concepción. Y el concepto siguiente en nuestra teoría es conducción, sí, pero conducción veronista; ya sea en el equipo -y ojalá podamos verlo con la 11 y la cinta de capitán por lo menos hasta la final de la Libertadores- o en el sillón de presidente. Me hago cargo, lo declaro, lo explicito: soy veronista y creo que su gestión al frente del club va a ser una instancia superadora. Volviendo; es evolución, es superación, es crecimiento porque está presente la idea de ejecución. Se salió campeón y el mensaje de Sebastián fue vamos por más, es el momento de instalar a Estudiantes definitivamente entre los grandes, queremos la Libertadores, el Mundial de Clubes. Conseguimos logros importantísimos bajo la conducción técnica del Cholo, que eso quede instituido como una norma, como una normalidad.

Muchos dicen que es imposible retener a Simeone por cuatro años más, la idea es empezar a pensar en que lo imposible sea posible. Era impensable tener a uno de los mejores cinco jugadores del mundo en nuestro equipo y lo tuvimos, todos decían que no se podía competir con una oferta de 20 millones de dólares por nuestro capitán y al final lo tenemos acá. A esta altura a todos nos debe quedar claro que en Estudiantes las decisiones no sólo son económicas, el proyecto deportivo pesa y la metodología de ejecución mientras más precisa y convincente sea más poder va a tener. El veronismo es ejecución -y es poder, aunque a algunos esto les suene a mala palabra- porque Sebastián es el conductor natural que tenemos.

Entonces, de nada vale el arte si no está el conductor y de nada vale el conductor si sólo se reduce a concebir. Lo fundamental es ejecutar. Hay que llegar, y para llegar hay que andar, hay que conducir. Esa, creo, es la diferencia fundamental con Gimnasia; ellos abundan en verborragia, en slogans, en argumentos para justificar su fracaso; nunca llegaron, nunca alcanzaron la gloria, jamás ejecutaron.

Hoy Cerca de las Puertas vuelve en un momento distinto, complejo. Como siempre, agradezco los pedidos para que postee, les pido entiendan que a veces se me complica estar presente y que me importa priorizar la calidad de la escritura de este blog por sobre la cantidad. En esta oportunidad intento poner en palabras algo que vengo pensando desde hace rato y que en esta coyuntura se hace pertinente: una teoría de la conducción institucional y deportiva del club. Seguramente esto traerá cierto revuelo, sobre todo en los lectores más politizados, inquietará la interna y recibiré acusaciones de alakista, hidalguista, etc. Nada más lejos de mí. No tengo problema en discutir todas estas cuestiones, creo que merecerían un post específico, tal vez en el marco de un esbozo de una teoría del poder pincharrata que algún día me gustaría escribir.

En realidad hay en todo esto una fuerza extraordinaria que proviene del sentimiento del pueblo de Estudiantes y que coloca a Sebastián Verón como el líder natural de la institución. Es la gente la que se encuadra, la que se dispone, la que intuye que el club tiene un destino y un sentido heroico. El pueblo sabe que ese heroismo se necesita para jugarse la vida en todos los partidos pero también para reivindicar nuestro nombre; hay valores y cada uno de nosotros los representamos. Eso emociona, diría el Cholo.

Este es un conocimiento irracional que tiene que ver con las motivaciones de este blog: cerca de las puertas, ¿de cuáles? Imprecisas, indefinidas, sólo sabemos que hay fuertes sensaciones, mucha magia, una dimensión superior. Y queremos seguir ahí, cerca.