
Se fue
Farías, Cavenaghi, el Loco Abreu, la vuelta del Tanque Pavone, unas fichitas por Mariano González, D`Alessandro. Imposibles, pedidos inverosímiles, quiméricos. Pareció más una estrategia que otra cosa, la construcción de un argumento que venía tomando forma desde hace tiempo. El Cholo se va, lo anunció y esa es su decisión. Tiene derecho a tomarla, pero lo hizo de la peor manera. Nos quedamos con ganas de saber por qué. Tanto nos dio, tanto le dimos, armamos una onda, lo quisimos, todavía lo queremos. El decía que Estudiantes lo emocionaba, ¿qué pasó Cholo?
Hubo un tiempo de silencio en Cerca de las Puertas, el sinsentido nos invadió, nos quitó las palabras, las letras. Permanecimos quietos, callados, absortos. Es difícil escribir, es difícil pensar. ¿En qué quedó aquella invitación a creer, el esfuerzo innegociable, la voluntad de ir siempre de frente, esa frontalidad tan característica del Cholo que rasgó distintivamente al Pincha de este último período?
Simeone se fue y no sabemos por qué. Nos dejó, nos abandonó sin dejarnos una explicación. No hay dudas de que la merecíamos. Merecíamos algo más que los dos minutos de conferencia de prensa de ayer. Mil veces más: ¿qué pasó Cholo? Seguramente la respuesta tardará en aparecer, tal vez jamás la sepamos y cuando eso pasa se abre la puerta al veneno del rumor. Evidentemente las grietas institucionales luego de la obtención del Apertura 06 se fueron engrosando y nadie fue capaz de parar la moto. Los problemas internos fueron corroyendo un panorama de solidez institucional hasta llegar a un estado de desgobierno.
Pongamos las cosas en su lugar: en este escenario hay una enorme responsabilidad del ahora ex DT porque manejó pésimamente el problema y se expuso al escarnio de los hinchas. La negligencia de la dirigencia también es determinante, imposible de soslayar. Comprendemos que los pedidos del Cholo eran imposibles de cumplir, pero la tortuga se les escapó una y otra vez. Nos robaron a Merlo, nos robaron a Burruchaga y ahora a Simeone. Las tres fueron circunstancias idénticas en donde se dieron procesos exitosos y de afuera fueron apropiados sin la mínima reacción de nuestra dirigencia. Para ellos hay más preguntas: ¿qué pasó con Caldera?, ¿En qué piensan invertir la plata de las ventas de Sosa y Pavone?, ¿en qué estado está el proceso de construcción de la nueva cancha? Aprendimos que Salgueiro, Lugüercio y Maggiolo no son Sosa, Caldera y Pavone. Nos quedó muy claro a todos, ¿todavía pretenden encarar la Libertadores con jugadores comprados en un Todo X 2 pesos?
El caso Simeone es difícil de cerrar, todavía no sabemos si putearlo o perdonarlo. Dejo en claro mi posición: el campeonato ganado no se olvida, la historia, madre y maestra de vida, dará se veredicto. Ahora, no olvidemos las lecciones que recibieron Mostaza y Burru, el primero fue echado como perro de River y Racing, y el otro cayó en el ostracismo en el club que lo vio nacer. Intuyo que algo parecido le pasará al Cholo en el club al que vaya (digámoslo sin eufemismos, River). La enseñanza que brinda es clara, deberían haberse quedado en Estudiantes para acceder a una instancia de gloria eterna, polvo místico, fulgor rojiblanco.
Hubo un tiempo de silencio en Cerca de las Puertas, el sinsentido nos invadió, nos quitó las palabras, las letras. Permanecimos quietos, callados, absortos. Es difícil escribir, es difícil pensar. ¿En qué quedó aquella invitación a creer, el esfuerzo innegociable, la voluntad de ir siempre de frente, esa frontalidad tan característica del Cholo que rasgó distintivamente al Pincha de este último período?
Simeone se fue y no sabemos por qué. Nos dejó, nos abandonó sin dejarnos una explicación. No hay dudas de que la merecíamos. Merecíamos algo más que los dos minutos de conferencia de prensa de ayer. Mil veces más: ¿qué pasó Cholo? Seguramente la respuesta tardará en aparecer, tal vez jamás la sepamos y cuando eso pasa se abre la puerta al veneno del rumor. Evidentemente las grietas institucionales luego de la obtención del Apertura 06 se fueron engrosando y nadie fue capaz de parar la moto. Los problemas internos fueron corroyendo un panorama de solidez institucional hasta llegar a un estado de desgobierno.
Pongamos las cosas en su lugar: en este escenario hay una enorme responsabilidad del ahora ex DT porque manejó pésimamente el problema y se expuso al escarnio de los hinchas. La negligencia de la dirigencia también es determinante, imposible de soslayar. Comprendemos que los pedidos del Cholo eran imposibles de cumplir, pero la tortuga se les escapó una y otra vez. Nos robaron a Merlo, nos robaron a Burruchaga y ahora a Simeone. Las tres fueron circunstancias idénticas en donde se dieron procesos exitosos y de afuera fueron apropiados sin la mínima reacción de nuestra dirigencia. Para ellos hay más preguntas: ¿qué pasó con Caldera?, ¿En qué piensan invertir la plata de las ventas de Sosa y Pavone?, ¿en qué estado está el proceso de construcción de la nueva cancha? Aprendimos que Salgueiro, Lugüercio y Maggiolo no son Sosa, Caldera y Pavone. Nos quedó muy claro a todos, ¿todavía pretenden encarar la Libertadores con jugadores comprados en un Todo X 2 pesos?
El caso Simeone es difícil de cerrar, todavía no sabemos si putearlo o perdonarlo. Dejo en claro mi posición: el campeonato ganado no se olvida, la historia, madre y maestra de vida, dará se veredicto. Ahora, no olvidemos las lecciones que recibieron Mostaza y Burru, el primero fue echado como perro de River y Racing, y el otro cayó en el ostracismo en el club que lo vio nacer. Intuyo que algo parecido le pasará al Cholo en el club al que vaya (digámoslo sin eufemismos, River). La enseñanza que brinda es clara, deberían haberse quedado en Estudiantes para acceder a una instancia de gloria eterna, polvo místico, fulgor rojiblanco.
Ahora las miradas caen en el pelado capitán. Astuto se corrió y demoró una semana más sus declaraciones. Movedizo, sagaz, le apunta como francotirador a la cúpula. Un solo movimiento debería implicar la caída de toda una estructura y por lo tanto hay que meditarlo casi hasta la obsesión. Intentemos avizorar este nuevo horizonte. La oferta de Washington está y es importante, pero también la Libertadores 08 se vuelve un plato difícil de resistir por ser el único torneo que le falta disputar a la Brujita y más aún siendo la de Estudiantes la camiseta que tiene que defender. Por otra parte las elecciones del año que viene cambiaron sus condiciones, los tiempos políticos se adelantaron y quizás la alternativa de la presidencia no deba ser retrasada más de lo necesario. Abadie y Alegre están al alcance de la mira y el tiro podría ser letal. El Cholo se fue y se ganó la reprobación, la pregunta es si lo millones de los yanquis alcanzarán para tapar la desilusión que generaría la ida de la Bruja del equipo. Creo que no y él lo sabe. Cerca delas Puertas desea fervientemente contar con la Bruja en el equipo copero y también apoya su aventura a la presidencia del club. La alternativa política que se presenta resulta interesante y podría abrir un juego que podría ser provechoso para el club. No es la primera vez que acá nos pronunciamos por esta opción (Bruja presidente), sin embargo esto no invalida que se puedan reconocer muchos aciertos de la gestión actual, tan sólo es introducir el elemento crítico para darle más dinámica a la vida institucional. Tan simple y tan importante como eso.
Dentro del quilombo, un buen aporte sería parar la pelota y mirar un poco más allá. Podemos sin el Cholo y, aunque parezca contradictorio con lo dicho anteriormente, también podemos sin Sebastián. El equipo resurge como siempre, con una mística renovada, extravirgen. Fortalecimiento y generaciones que se renuevan. Y esa bronca que reverdece como un brío salvaje. El instinto animal y la vocacion de caza permanecen como siempre. Seguimos ahí, que ninguna lacra se ilusione.
Queda un equipo del carajo, el mundo no se termina en una declaración ni en un gesto. Hay un símbolo que me interesa destacar: el partido con Olimpo había terminado y el Chapu se iba sonriente. Le chupaba un huevo el ambiente, se iba contento porque se había ganado sus merecidas vacaciones y el equipo alcanzó 30 puntos. ¿Te quedás", le preguntaron, "si, si, me quedo". Y el fuego sagrado resplandeció en ese tipo que es pura sencillez. Alguien así vale oro, se queda y aguanta.
El último partido nos dejó muchas lecciones: la ovación al Cholo y su posterior desplante, un equipo fuerte que sigue en pie aún con tormentas, la estrategia de la Bruja y jugadores que van a tomar la posta: Piatti y Wilchez sobre todo. La delantera debe ser renovada y ojalá el técnico sea Caldera. Estos son mis deseos, mis tristezas y mis esperanzas. Exposición en carne viva, heridas aún sin cicatrizar. Cerca, tan cerca de las puertas, todavía estamos.













